La familia de Alaska está de celebración. América, la madre de la artista, cumple 97 años este 8 de mayo y lo hace rodeada del cariño de su hija y de su yerno, Mario Vaquerizo, por quien siente auténtica devoción. Un afecto que es completamente recíproco: el líder de Nancys Rubias siempre ha reconocido que se lleva “divino con América”, la madre de su mujer.
Por eso, no ha dudado en ser uno de los primeros en felicitarla públicamente con un mensaje que destila admiración, ternura y mucho respeto: “Hoy cumple años América. La mujer más total, lista, inteligente y divertida que he conocido en mi vida. Mi persona favorita. Te quiero”. En la imagen aparece junto a ella sosteniendo un labubu, ese muñeco convertido ya en icono pop del universo Vaquerizo, que los colecciona. Son una creación del artista hongkonés Kasing Lung, reconocibles por su estética traviesa y ligeramente misteriosa. La fotografía forma parte de un carrusel que Alaska publicó en Navidad, donde inmortalizaba un momento familiar entre su madre y su marido acompañado de un mensaje muy significativo: “Damos por finalizada la temporada de fiestas familiares. Gracias @martavaquerizojewelry por acogernos, cocinarnos y mimarnos. Reyes Magos superados con éxito”. Una escena doméstica que hoy cobra un nuevo sentido al recuperar la complicidad entre América y su yerno en un día tan especial.
Alaska también ha querido sumarse a la celebración con una felicitación cargada de emoción. Ha compartido una fotografía en blanco y negro de su madre cuando era niña, acompañada de un mensaje lleno de ternura: “Esta muñeca hoy cumple 97 años. FELICIDADES MAMÁ, ¡qué alegría!”. Su publicación no tardó en llenarse de mensajes de cariño de amigos y compañeros como Jaime Cantizano —“Felicidades a la Doña”—, Máximo Huerta o Marisa Martín Blázquez, quien escribió: “Feliz vida, América. Y felicidades a ti también por quererla tanto y tan bien. ¡Celebradlo por todo lo alto!”.
Dos gestos, sencillos pero llenos de ternura, que resumen la relación estrecha, afectuosa y profundamente familiar que une a los tres.
Una vida de película: de La Habana a Madrid pasando por México y Nueva York
La historia de América es, en sí misma, un viaje fascinante. Nació en La Habana en 1929, en el seno de una familia bien posicionada, y desde muy joven su vida estuvo marcada por los cambios de país, las nuevas oportunidades y una capacidad de adaptación que ella misma ha reivindicado siempre.
De Cuba partió hacia México, donde en 1963 nació su hija, Olvido Gara —el nombre real de Alaska—. Aquel país fue durante años su hogar emocional. Más tarde, la familia se trasladó a Nueva York y, finalmente, en 1973, recaló en Madrid. Alaska era entonces una niña, sin imaginar que la capital se convertiría en el escenario de su futuro artístico.
América, por su parte, nunca sintió desarraigo. Lo explicaba con claridad en una entrevista con motivo de la publicación de su libro Memorias de América: de Cuba a Alaska, publicado en 2017: “Soy feliz en todas partes. Nunca he tenido arraigo a las cosas… A mí me importan las personas y esas siempre las tienes en tu corazón”.
En Madrid incluso ejerció como vidente, convirtiéndose en un rostro conocido y querido. Su vida ha sido una sucesión de etapas vividas con libertad, intuición y una enorme capacidad para reinventarse.
La relación entre Alaska y su madre siempre ha sido cercana, respetuosa y llena de admiración mutua. América no ha dudado en expresar públicamente lo que siente por su hija: “Alaska ha sido una hija fenomenal, es la mejor hija, al menos para mí”, confesaba hace unos años. Su vínculo, forjado a lo largo de toda una vida y puesto a prueba por dificultades de todo tipo que han sabido superar juntas, se ha mantenido intacto con el paso del tiempo.
Mario Vaquerizo: el yerno que se convirtió en “su persona favorita”
Si hay alguien que ha sabido ganarse el corazón de América, ese es Mario Vaquerizo. La cubana siente auténtica devoción por él y lo ha dicho sin rodeos: “Parece más hijo mío que Olvido porque es igual que yo”.
La complicidad entre ambos es conocida. El propio Mario lo contaba en una entrevista con ¡HOLA!, recordando la época en la que vivió con Alaska y su madre: “Yo ya quería mi espacio. No quería estar compartiendo mi casa con mi suegra por mucho que me llevase tan bien, que me llevo divino con América”. Alaska y Mario llevan más de 25 años juntos y la cantante siempre ha presumido de la magnífica conexión entre ambos. “Juntos son ingobernables”, decía recientemente en un viaje a Benidorm junto a su marido y su madre.
Esa relación natural, espontánea y llena de humor se ha convertido en uno de los pilares afectivos de la familia. Mario no solo es el marido de Alaska: es, para América, un hijo más, un compañero de risas, confidencias y cariño incondicional.










