El pasado 21 de noviembre, tres días después de conocerse que sería el presentador de las Campanadas de La 1 junto a Silvia Abril, Andreu Buenafuente comunicó que haría un parón profesional por demasiada carga laboral y prescripción médica. "Tengo que parar un poco para recuperarme y volver con la energía que se merece todo lo que hago", explicaba. Desde entonces, el humorista no había acudido a un acto público. Ha sido este lunes, 4 de mayo, cuando ha reaparecido.
Si bien el pasado mes de febrero volvió a su programa Nadie sabe Nada, de la SER, ha sido ahora cuando ha asistido a un evento. Andreu Buenafuente ha escogido el 50 aniversario del periódico El País para regresar a la vida pública. Una celebración que ha tenido lugar en el Museo Marítim de Barcelona y a la que han acudido los reyes Felipe VI y Letizia. Después de casi medio año ausente, el presentador ha reaparecido con nueva imagen. Un look muy distinto al que ha llevado en los últimos tiempos.
Buenafuente ha cambiado sus gafas negras por un modelo transparente, consiguiendo un aspecto más juvenil. Además, se ha dejado bigote. Respecto a su estilismo, ha optado por un traje de color gris, que ha combinado con camisa clásica en azul marino y zapatos negros. De esta manera, ha dado un paso más en su retorno al trabajo tras varios meses de parón.
Aunque es la primera vez que se le ve en público, fue el pasado 21 de febrero, después de 90 días de silencio, cuando Buenafuente regresó al trabajo. Lo hizo en su programa, Nadie sabe nada, y junto a su compañero, Berto Romero. Una vuelta que marcaba el fin de una baja médica que mantuvo en vilo a sus seguidores.
"De entrada solo me gustaría decir una cosa: quiero agradecer muchísimo todas las muestras de cariño y apoyo que he recibido estos tiempos", expresó el humorista. Sobre su baja, se sinceró: "A algún amigo le he comentado: 'esto ha sido como morirte en vida; es como asistir a tu funeral estando vivo', por las gracias y por el cariño". "Que sepáis que cada muestra la he recibido como agua de mayo. Y sería un cretino -que no lo descarto-, pero lo sería si no dijera ahora que muchísimas gracias a todo el mundo", insistió.
Buenafuente se había mantenido alejado del foco por motivos de exceso de carga laboral y por prescripción médica. "Gracias por la comprensión, el apoyo y el cariño", decía en un comunicado emitido por RTVE. Más tarde fue su esposa, la también humorista Silvia Abril, quien con naturalidad explicó que Andreu sufría un episodio de ansiedad derivado del trabajo.
En aquel momento, Buenafuente compaginaba varios proyectos profesionales: la televisión con Futuro imperfecto en La 1, el teatro con El Tenoriu, la dirección de su productora El Terrat y su programa de radio. Tiempo después, él mismo, a través de sus redes sociales, comentó: "Hubo un momento en el que ya no pude, me desalineé y mi cuerpo dijo 'tienes que parar'. Y así lo hice".
Buenafuente decidió regresar tres meses después de anunciar su baja. Una vuelta paulatina y meditada como dejó entrever poco antes de sentarse frente a los micrófonos de la radio: "Estoy bien. Recuperándome poco a poco, pero en línea ascendente. Podría estar mejor, pero también podría estar peor", comentaba con sinceridad. Su prioridad ahora es no forzar la máquina: "No creo que tenga que acelerar una recuperación. Tengo que estar bien para hacer lo que me hace feliz".









