Podríamos decir que como su abuela materna, la princesa Béatrice de Orléans, Almudena es francesa de nacimiento con alma de española. Al igual que la que fuera relaciones públicas de Christian Dior en nuestro país durante décadas, nuestra protagonista adora Madrid, donde estudia Comunicación y Medios Digitales en la IE University, y Sotogrande, donde veranea desde niña. El pasado noviembre, Almudena —segunda de los tres hijos de la princesa Adelaida de Orléans y Pierre-Louis Dailly— fue una de las jóvenes que debutó en Le Bal de París. Allí coincidió con dos de sus primas, las princesas Eulalia de Orléans-Borbón e Isabelle de Orléans.
"Por suerte, nos vemos bastante y tenemos una relación muy cercana, así que poder compartir una experiencia así juntas, en familia, fue aún más especial", cuenta Almudena, antes de añadir que "fue un fin de semana verdaderamente inolvidable". La joven destaca la energía tan "bonita y positiva" de la fiesta y la complicidad que se creó entre las debutantes. "Estábamos todas juntas en la misma habitación, preparándonos, maquillándonos, haciendo TikToks… Esa mezcla de nacionalidades y culturas lo hacía todavía más único. Uno de mis momentos favoritos de la noche fue ver a mi amiga Gabrielle Janssens de Balkany abrir el baile con su padre. Fue muy bonito y emotivo".
Almudena, esa noche vestías alta costura de Dior, en homenaje a la larga relación entre tu abuela y la maison. ¿Sueles recurrir a ella para pedirle consejo en cuestiones de moda?
Sí, siempre. De hecho, fue la primera persona a la que llamé después de la prueba del vestido en Avenue Montaigne para enseñarle las opciones y ver cuál le gustaba más. Tiene un sentido de la moda exquisito y un criterio muy claro; es muy sincera y directa, pero al mismo tiempo siempre consigue transmitirme mucha seguridad con lo que elijo. Tiene esa elegancia tan natural y ese gusto por lo atemporal y bien hecho, pero a la vez es muy curiosa con lo nuevo. Su gran rol durante años en Christian Dior ha hecho que la moda haya sido algo muy presente en nuestras vidas; esa forma de entender y apreciar la alta costura y la moda francesa me la ha transmitido completamente, por eso sus consejos siempre me parecen tan acertados. Además, tiene una energía desbordante.
¿Cómo describirías tu estilo personal?
Diría que mi estilo está bastante influenciado por mi madre y mi abuela. A veces tenemos looks muy parecidos en cuanto a fondo de armario, blusas, jeans, o bailarinas, pero cada una lo hace suyo de una forma distinta con los accesorios y los detalles. También me inspiro mucho en la gente que tengo a mi alrededor. Por ejemplo, mi gran amiga de la infancia, Savannah Hennessy, que tiene un gusto que sigo admirando a día de hoy. Recuerdo lo mucho que me gustaba su bolso azul eléctrico de Prada cuando éramos adolescentes. No pude resistirme y me lo compré igual en negro. En verano, planeábamos nuestros looks antes de salir para ir a juego con nuestros bolsos. Creo que la moda también va un poco de eso: de fijarte, inspirarte en otros y divertirte con ello.
¿Tienes alguna prenda o joya con un valor sentimental especial?
Sí, un anillo con diamantes que heredé de mi abuela paterna. Ella lo llevó durante muchos años, desde que era joven, así que tiene toda una historia detrás. Para mí tiene muchísimo significado; no me lo quito nunca y ya forma parte de mí, como algo muy natural que siempre me acompaña.
En tu árbol genealógico figuran las tres casas reales pretendientes al trono de Francia —los Borbón, los Orléans y los Bonaparte—. ¿Qué significa para ti formar parte de ese linaje?
La familia de mi madre, los Orléans, es la rama principal de los descendientes directos del último Rey de Francia, el Rey Luis Felipe. Lo vivo con mucho honor y como una continuidad del patrimonio de mi país. Es una forma de estar conectada a historias, a nombres y a momentos que te preceden. Lo llevo con mucho orgullo, responsabilidad, y soy muy consciente del peso histórico que tiene mi familia.
"Mi personaje histórico favorito es Leonor de Aquitania. Me fascina porque fue una de las mujeres más poderosas de la Edad Media y muy adelantada a su tiempo"
Adelantada a su tiempo
¿Te interesa la historia? ¿Cuál es tu personaje histórico favorito?
Sí, me interesa mucho la historia. Mi personaje histórico favorito es Leonor de Aquitania. Me fascina porque fue una de las mujeres más poderosas de la Edad Media: heredó el ducado de Aquitania, fue Reina de Francia y luego de Inglaterra. Pero más que los títulos, lo que me llama la atención es su personalidad y su independencia en un momento en el que eso era muy poco común. Tuvo una vida muy intensa, entre política, viajes y cultura; fue una figura muy adelantada a su tiempo.
"Mi abuela Beatrice tiene un sentido de la moda exquisito. Tiene esa elegancia tan natural y ese gusto por lo atemporal, pero a la vez es muy curiosa con lo nuevo"
Tu madre ha contado que decidió llamarte Almudena después de la boda de don Felipe y doña Letizia en la catedral de Madrid. ¿Qué sientes al respecto?
A mi madre sobre todo le gustó el sermón de Monseñor Rouco sobre la Virgen de la Almudena en dicha boda. Me gusta mucho mi nombre. En Francia es bastante poco común, así que lo hace aún más especial para mí. Sobre todo, me encanta que esté ligado a la patrona de Madrid, eso le da un significado muy bonito y muy personal, ya que actualmente vivo aquí por mis estudios.
Tu sueño profesional…
Me gustaría construir una carrera en un entorno creativo, donde pueda contar historias y dar forma a ideas de una manera estética y significativa. Ahora mismo me atrae especialmente el marketing, la moda y el lujo, pero más que un sector concreto, me interesa estar en lugares donde haya sensibilidad por el detalle, la imagen y la narrativa.
"Me interesan mucho el arte, la fotografía, el cine y, sobre todo, la literatura. Creo que el amor por la lectura me lo inculcó mi madre desde pequeña"
¿Cuáles son tus inquietudes culturales?
Me interesan mucho el arte, la fotografía, el cine y, sobre todo, la literatura. Son formas de entender el mundo que siempre me han acompañado. Creo que el amor por la lectura me lo inculcó mi madre desde pequeña; en casa los libros siempre han estado muy presentes y la cultura de leer se transmite de forma muy natural. Pero también han tenido un gran papel los viajes, las conversaciones y los amigos.
Creo que has creado un club de lectura en formato pódcast… ¿es así?
Sí, está siendo muy bonito, la verdad. Se ha ido creando una pequeña comunidad de amigos y familiares, sobre todo de chicas, donde compartimos nuestros libros favoritos y esas lecturas que realmente nos han marcado. Lo mejor es poder comentar lo que nos ha gustado, intercambiar opiniones y descubrir nuevos libros a través de otras personas. Es algo muy natural, pero muy especial a la vez.
¿Qué libro estás leyendo? ¿Y cuál es el que más te ha marcado?
Estoy leyendo La maison vide, de Laurent Mauvignier, una novela muy introspectiva que explora la memoria y los vínculos familiares desde un lugar bastante íntimo, y me está gustando mucho. En cuanto a libros que me han marcado, uno que me viene a la mente es Tomorrow, and Tomorrow, and Tomorrow, de Gabrielle Zevin. Es una historia sobre la amistad, la creatividad y el proceso de crear juntos a lo largo del tiempo, pero también sobre cómo las relaciones evolucionan, se tensan y se transforman con la vida. Me marcó por lo honesta que es al hablar de los vínculos humanos.
Después de vivir en Bruselas con tus padres, tu vida en España será muy diferente.
Completamente. Bruselas es una ciudad más tranquila, más recogida, mientras que Madrid es todo lo contrario: muy viva, muy de calle, siempre pasan cosas. Echo de menos algunas cosas de Bruselas, pero la energía de Madrid es difícil de igualar.
"Me gusta mucho mi nombre. En Francia es bastante poco común, así que lo hace aún más especial. Me encanta que esté ligado a la patrona de Madrid, donde vivo actualmente"
¿Te gustaría quedarte en Madrid cuando termines la carrera?
Ahora que me quedan un par de meses para graduarme, lo veo todo con mucha más claridad. Madrid tiene algo que es difícil de explicar hasta que lo vives: esa luz, esa energía, esa forma de habitar la calle que te engancha sin que te des cuenta. Más allá de los cafés, las librerías, las galerías y lo bonita que es esta ciudad, lo que realmente ha definido mi experiencia aquí han sido las personas. Las amistades que he construido en Madrid han dado sentido a todo lo demás, y me siento muy afortunada de tener gente tan especial a mi lado. Al terminar mi carrera, pongo rumbo a París, mi ciudad, con muchísima ilusión, pero me voy sabiendo que Madrid ya forma parte de mí de una manera muy real y muy bonita. No descarto volver pronto.
¿Y qué nos puedes contar de tus veranos en Sotogrande?
Sotogrande es, en muchos sentidos, mi definición de hogar. Un lugar que adoro, casi como un pequeño paraíso, donde todo se ralentiza, y se disfruta más y donde mi familia y yo nos reencontramos cada verano. Es donde están algunos de mis recuerdos más bonitos, y donde vuelvo siempre con muchísima ilusión. Además, tengo allí un grupo de amigos de toda la vida que hacen que cada regreso sea todavía más especial y divertido. Creo que eso es lo que tienen los lugares que realmente quieres, nunca se vuelven rutina.








