El plan familiar de Alejandro Sanz y sus hijos que es innegociable: "Una o dos veces al año los cinco solos”


Es una tradición que la permite estar más cerca de ellos y disfrutar de su compañía sin intermediarios


Alejandro Sanz, de vacaciones con sus hijos© alejandrosanz
Amaya Rubio HerrerosRedactora de Actualidad
30 de abril de 2026 a las 15:38 CEST

El cantante Alejandro Sanz siempre ha presumido de lo importante que ha sido la paternidad en su vida. Orgulloso de sus cuatro hijos, nacidos de tres relaciones diferentes, el artista, de 57 años, ha explicado en numerosas ocasiones que ellos son el motor de todo lo que hace. Sin embargo, debido a la dificultad de reunirlos a todos, el autor de Corazón partío o Mi persona favorita ha instaurado una tradición que, según él, es fundamental para él: viajar al menos dos veces al año los cinco juntos. Solo ellos, sin nadie más. 

Alejandro Sanz con sus cuatro hijos: Manuela, Alexander, Dylan y Alma© alejandrosanz
Alejandro Sanz con sus cuatro hijos: Manuela, Alexander, Dylan y Alma

Así lo contó en la última entrega de Lo de Évole, donde Jordi Évole cerró temporada con una entrevista en la que Sanz se mostró más abierto que nunca. Tanto que compartió reflexiones muy personales sobre su vida familiar y reveló unos planes que sorprendieron incluso a sus seguidores más fieles.

Sanz es padre de cuatro hijos. La mayor, Manuela, de 24 años, nació de su matrimonio con la mexicana Jaydy Michel. Después llegó Alexander, de 23, fruto de su relación con la diseñadora puertorriqueña Valeria Rivera. Y los benjamines, Dylan (14) y Alma (11), hijos de Raquel Perera, quien fue su asistente personal, y de la que se separó en 2019, después de 12 años de relación.

Manuela y Alma© alejandrosanz
Manuela y Alma

Entre las muchas reflexiones que compartió con el periodista catalán, el cantante reconoció que no había disfrutado de sus hijos mayores tanto como le habría gustado porque "todavía no era consciente de lo importante que es jugar con los hijos”, admitió. Un pensamiento que, según explicó, le pesa especialmente: “No tenía tiempo, o no sabía tenerlo”.

Esa toma de conciencia le llevó a crear una nueva forma de estar presente en sus vidas: una tradición que se ha convertido en un pilar familiar. “Me gusta viajar una o dos veces al año los cinco solos, yo con ellos y nadie más”, explicó. Son escapadas que él mismo organiza, sin asistentes, sin madres y sin el equipo que durante años le acompañó en cada movimiento profesional.

Los hijos de Alejandro Sanz, en Portugal© alejandrosanz
Los hijos de Alejandro Sanz, en Portugal

Sanz confesó que, durante mucho tiempo, incluso preparar una maleta se le hacía “un mundo”. “Si siempre vas con un equipo de gente que te organiza las cosas, llega un punto en el que no sabes hacer nada”, reflexionó. Ese ritmo, marcado por giras y compromisos, le llevó a una desconexión que hoy reconoce con claridad: “Me di cuenta de que no estaba disfrutando de las cosas. Estaba nada más que cumpliendo horarios.... y entonces eso te va distanciando y te va separando de la realidad”, compartió el artista. 

Por eso, estos viajes se han convertido en una forma de reencontrarse con lo esencial. “Aparte de disfrutarlos con ellos, es una manera de que aprendamos los cinco a convivir de una forma más natural, sin ayuda de nadie y con cierta espontaneidad, que creo que se ha ido perdiendo”. Cuando viajan, él se encarga de todo y “nos organizamos el viaje" a la medida de sus necesidades.En esas escapadas, cuenta, hacen actividades durante el día y por la noche ven una película “entera, sin teléfonos”. Un gesto sencillo que, para él, tiene un valor inmenso.

Dylan es primero de los dos hijos que Sanz tuvo con Raquel Perera© alejandrosanz
Dylan es primero de los dos hijos que Sanz tuvo con Raquel Perera

El cantante también habló del esfuerzo consciente que ha hecho para que sus hijos estén unidos, pese a que “son de tres madres diferentes y cada uno vive en un sitio”. Mantienen un chat conjunto y, según él, la armonía entre ellos es uno de sus mayores orgullos: “He tenido mucha suerte porque tienen un corazón muy grande. Eso no se puede enseñar ni planificar”.

En otro momento de la entrevista, Évole le preguntó qué legado —más allá de lo económico— le gustaría dejarles. Sanz respondió: “Que sean buena gente, que sean felices y que siempre piensen que hacer algo por los demás es la cosa más bella que se puede hacer”. También explicó qué parte de sí mismo preferiría que no heredaran: “La parte más obsesiva… Esa que me impide calmarme, o que me ha impedido durante mucho tiempo relajarme, disfrutar de las cosas, decir no, esa que me hizo… polvo”, dijo, en referencia a la etapa de depresión que atravesó.

Alejandro Sanz y su hija Manuela en una gala en honor a Carlos Vives en 2024© Getty Images
Alejandro Sanz y su hija Manuela en una gala en honor a Carlos Vives en 2024

La conversación mostró a un Alejandro Sanz reflexivo, centrado en su familia y decidido a recuperar el tiempo compartido con sus hijos. Estar todos juntos y "disfrutarlos” es su razón de ser. Y esos viajes —sin cámaras, sin focos, solo ellos cinco siguiendo sus propias aventuras planificadas o no— se han convertido en la forma más natural de hacerlo. Es tiempo de calidad que aprovecha al máximo con sus hijos.