Entrevistamos a Mariela Garriga, la actriz cubana que ha rodado con Tom Cruise y Mel Gibson, y conquista Hollywood: "Es increíble actuar con Tom y siempre está sonriendo"


La actriz, que acaba de estrenar 'Zeta' junto a Mario Casas, posa con las tendencias para esta temporada


La actriz, Mariela Garriga, enfundada en un vestido de flores de la firma Zimmermann© Luis Barta
Antonio DiéguezRedactor jefe ¡HOLA!
27 de abril de 2026 a las 21:12 CEST

Ante la cámara, Mariela Garriga muestra un magnetismo increíble . Ya con solo tres años, después de que la descubrieran por las calles de La Habana, la actriz empezó a trabajar como modelo. Ahora que tiene 37 , se codea con estrellas de cine. Hace tres años, apareció con Tom Cruise en la séptima entrega de Misión: Imposible , y acaba de rodar  La resurrección de Cristo , que dirige Mel Gibson, donde Mariela interpreta a María Magdalena. 

A la espera de su llegada a la cartelera, podemos verla en la película Zeta, que acaba de estrenar Amazon Prime Video, con Mario Casas y Luis Zahera. "Ha sido una experiencia maravillosa. Los dos son muy generosos y de un talento ilimitado. He aprendido mucho y me he divertido muchísimo. Sobre todo con Mario, que es con el que tuve más escenas", nos cuenta la actriz, mientras lleva las tendencias de esta temporada. "Aparte de ser un excelente compañero y muy dedicado a su trabajo, es una persona normal, superhumilde. También le gustan los animales, como a mí. Es un ser humano muy bonito", añade.

Mariela Garriga, la actriz cubana del momento, durante una entrevista para HOLA © Luis Barta
"No tengo un estilo definido. No voy tanto a la moda, sino más a lo que me me gusta y me hace sentir bien. Siempre tiendo a prendas que se vean elegantes, limpias", nos dice Mariela, que posa, sobre estas lineas, con mantón lila de Parfois y un collar de Cashfana

Hace quince años, comenzaste tu carrera de actriz y hace diez de tu salto a Estados Unidos.

Vivía en Italia y, en Europa, siempre me ofrecían el mismo tipo de personajes. Sabía que en Los Ángeles había mucho más. Más allá de aspirar a un proyecto espectacular o blockbuster, lo que quería era trabajar. No me gusta esperar a que las cosas me caigan del cielo. 

También rodaste un videoclip con Sebastián Yatra y Manuel Turizo. 

Una amiga no podía hacer el vídeo y, como nos parece, me pidió que la sustituyera. Acepté sin saber quiénes eran ellos, aunque luego ya vi que había escuchado música suya. Cuando le dije a mi hermanita que iba a hacer un vídeo con Sebastián Yatra, no lo podía creer. Él es superpositivo, con mucha alegría y mucha luz. Me grabó un vídeo para mi hermana saludándola y todo. Con Manuel Turizo tuve menos contacto, pero también fue superguay. Era como un grupo de amigos divirtiéndose, no sentía que estuviera trabajando.

La actriz, Mariela Garriga, enfundada en un vestido de flores de la firma Zimmermann© Luis Barta
La actriz lleva un vestido de flores, de Zimmermann, combinado con collar de Cleopatra’s Bling y pendientes de Zara

Pero lo que cambió tu carrera fue trabajar con Tom Cruise en Misión: Imposible. ¿Pasaste por esos castings interminables?

No tanto. Ahí yo estaba escribiendo una serie y solo pensaba en terminarla, pero Christopher McQuarrie quiso verme para una audición. Todavía no sabía qué era para Misión: Imposible , pero no podía creerlo, porque Christopher es un supermegadirector. Al estar yo en Los Ángeles y él y su equipo en Londres, hablamos una hora por Zoom y sin decirme cuál era el proyecto. Al final, me dijo que, si le contaba qué estaba escribiendo, me diría por qué me quería en Misión: Imposible . ¡Hecho!

¿Fue tan sencillo?

Me pidió viajar a Londres y contesté "mañana" sin pensarlo, porque acababa de regresar de Europa y tenía jet lag . Tuve que hacer toda la burocracia entre el estudio, mis mánagers y los abogados, así que me fui sin dormir. Durante el viaje, me aprendí la prueba. Al aterrizar en Londres, me llevaron directamente al set. No tuve tiempo para descansar . Pasé 48 horas sin dormir.

Encuentro con Tom Cruise 

¿Y allí te encontraste con Tom Cruise? ¿Cuál fue la primera impresión?

Mira, estaba tan tan cansada que ni me puse nerviosa (ríe). Y mejor. Desde el primer momento, Tom fue superabierto y me trató como a una amiga de toda la vida . Entre el  jet lag y sin dormir, me sentí como en un universo paralelo. Ahí pensé: "Pase lo que pase, esto no lo voy a olvidar". Antes de terminar el día, me pidieron hacer la prueba conmigo. Con el sueño, ni me acordaba de la escena. Saqué el papel y me puse un poco nervioso. Luego, hice muchas más pruebas: de cámaras, de luces… Otra en inglés con Tom, otra en italiano, en español… Después, me cambiaron de vestuario, de maquillaje… Al terminar todo, dijeron: "Welcome to “Mission: Impossible".

Por lo que dice, Tom no parece la típica superestrella distante o reservada.

Para nada. Está muy pendiente de los demás y siempre ayuda. Quizás, no tuve filtros por mi cansancio, pero nuestra relación de trabajo siempre fue muy abierta. Nunca lo vi como alguien muy por encima o como un jefe ; siempre se mostró abierto y como un ser humano.

¿Qué te sorprendió más?

Es muy disciplinado. Es impresionante actuar con él. Cuando termina de rodar una escena y dicen "corten", Tom cuenta todo lo que pasó alrededor. Es increíble su control. Luego, siempre está sonriendo, es superpositivo. Y comunica muchísimo… Siempre dice lo que piensa y quiere que su  equipo esté superorganizado, en la misma página.

"Más allá de aspirar a un proyecto espectacular o blockbuster, me fui a Los Ángeles porque lo que quería era trabajar. No me gusta esperar a que las cosas me caigan del cielo"

De una estrella a otra: acabas de rodar La resurrección de Cristo a las órdenes de Mel Gibson. 

Ha sido espectacular. Encima, con lo que me gusta la historia y la teología… Han sido meses y meses de preparación, de investigación del personaje… Y trabajar con Mel Gibson, uno de los mejores directores… Es superatento y, al ser también actor, te da libertad, te deja improvisar… Es increíble su humildad. Luego, nos hacía bromas para quitar un poco de drama, porque es una película bastante intensa. Mel siempre buscaba la luz para que nos sintiéramos bien. Fue un líder espectacular y hemos formado una familia.

¿Cómo te has visto en el papel de María Magdalena?

Aún es muy pronto para hablar, pero ha sido bastante responsabilidad. Se ha contado muchísimo, con tantas versiones… Investigué mucho, me leí todas sus versiones documentales… Fui sola a Francia, donde supuestamente vivió sus últimos 30 años, en una cueva, para entender cosas y ver si algo me iluminaba. 

La pasión de Cristo, de Mel Gibson, fue muy impactante. Supongo que la nueva será igual.

Te lo digo en la próxima entrevista (ríe). Siempre había querido hacer una película histórica. Y siempre son los proyectos más difíciles, porque necesitan mucho presupuesto. ¡Pero nunca pensé que retrocedería hasta el año 33!

El estreno de La resurrección de Cristo será un momento clave en tu carrera. ¿Da vértigo?

¡Vértigo me da todo lo que he hecho! Es muy pronto para saber. Sé la importancia de lo que he filmado, pero rodé dos semanas bastante intensas en Roma, viajé a España para la promoción de Zeta y, entre medios, tuve que regresar a Roma, porque faltaba un día de rodaje. Terminó la promoción de Zeta y regresó a casa.

Mariela, la actriz posando para la revista HOLA con un vestido floral de Etro© Luis Barta
Mariela, con vestido de Etro y sandalias de Aquazzura

Vives en Los Ángeles. ¿Qué pensaste al mudarte a Hollywood?

Fue aterrador. Volví a empezar de cero. Necesité reaprender muchísimas cosas: del sistema económico bancario de Estados Unidos a su industria de cine, completamente diferente a la europea.

¿No es muy competitivo?

Es que yo no lo soy, entonces, no la siento así. Miró lo mío y ya.

Muchos actores españoles dicen que en Hollywood suelen ofrecer papeles de latinos. ¿Te cuesta encontrar trabajos sin esos clichés? 

Si. Al inicio no lo veía así porque, en Italia, en Europa, era más estereotipado aún. Pero, cuando tuve más audiciones, me di cuenta. He tenido la suerte de que nunca me han tocado personajes estereotipados, que es difícil.

Mariela Garriga se muestra sonriente durante una sesión editorial para HOLA© Luis Barta
Luce un vestido lencero de Calvin Klein y pendientes de Musula. La actriz nos cuenta sobre cómo cambia de estilo dependiendo del lugar: "En Europa voy un poco más elegante que en Los Ángeles, que es más 'easy going' o 'streetwear' para el día a día, con sudaderas y mucha ropa deportiva"

"Tuve una infancia feliz hasta los trece años, cuando mi madre enfermó y tuve que trabajar. Saqué adelante a mi familia y me ocupé de mi hermano como de un hijo"

Naciste en Cuba. ¿Cuándo fuiste por última vez? ¿Has podido volver ya como una estrella?

Hace como cuatro años que no voy, pero bueno, no me considero una estrella de Hollywood . Trabajo en solitario (ríe). Pero, antes de salir de Cuba, ya trabajaba en la televisión e hice muchos vídeos musicales; se me reconocía un poco por la calle. Ahora creo que sería algo diferente… 

¿Vive allí toda tu familia?

En Cuba tengo a mi hermana y mi padre. Mi madre vive en Estados Unidos y mi hermano en otro país. Luego, tengo muchos primos y tíos regados por el mundo. 

Tal y como está el país, que ha llegado a no tener electricidad, ¿te comunicas con tu padre y tu hermana?

Bueno, cuando hay comunicación… una vez al día… La situación es bastante difícil.

¿Cómo fue tu infancia en Cuba?

Feliz, hasta los trece años, cuando mi mamá enfermó y tuve que trabajar. Pero fui una niña feliz. Jugaba mucho con mis primas y crecí en una familia llena de mujeres.

"Dos años después de casarme, nos mudamos a Estados Unidos", dice de su marido, que no dudó en dejar su Italia natal para acompañarla. "Apostó por mí, y yo por él", añade

¿Qué le sucedió a tu madre?

Dejó de caminar de un día para otro. Tras dos años de pruebas y operaciones, se descubrió que era una simple hernia discal. En ese tiempo, tuve que sacar adelante a mi familia y ocuparme de mi hermano como de un hijo. 

Con tres años, te descubriste por la calle. 

Para ser modelo, y ni sabía lo que era... Me enseñaron a desfilar, cómo comportarse, cómo comunicar... Yo era muy tímida. Mi madre me animó, dijo que me ayudaría a abrirme. Fui y gané un concurso de belleza. Así empecé a trabajar con producciones extranjeras en Cuba.

Y de ahí a Milán.

Años después de ser bailarina, otro cazatalentos italiano me vio en Cuba y me propuso irme. 

Amor a la italiana

Allí conociste a tu marido, Stefano Mongardi. El origen de vuestro amor da para otra buena película.

Sí (ríe). Meses después de mudarme a Italia y de no hacer dinero, una amiga modelo me dio el contacto para trabajar en una tienda de ropa. Sí, ese contacto era Stefano. Yo no le vi en la entrevista, pero él sí a mí y preguntó quién era yo para escribirme. Creía que era alguien mayor.

¿Y cuando lo viste en persona?

Me buscó en Facebook. No tenía foto de su cara, sino una de su gato. Y como amo a los animales, lo acepté. Me dijo: "Soy el chico de la tienda". Mi compañera de piso y yo le buscamos. Cuando le vimos, mi amiga dijo: "Si no sales tú con él, salgo yo" (ríe). 

Mariela Garriga, la actriz, posa con un 'look' alejado de su comodidad de 'jeans' y zapatillas. © Luis Barta
"Suelo vestir con 'jeans' y zapatillas, o con una camisa, depende. Si tengo algo de trabajo, puedo usar un traje, pero siempre zapatos cómodos", nos cuenta Mariela, que lleva un vestido de Johanna Ortiz y collares de Gigi Clozeau

Fue un flechazo.

Pasó un tiempo hasta vernos, porque no aceptó el trabajo. Empezamos a ser novios en 2010, al año de llegar a Italia, y nos casamos en 2013, dos años antes de irnos a Estados Unidos. 

Tu marido lo dejó todo. No es lo habitual en un hombre. 

Apostó por mí, y yo por él, por el futuro. Mi mayor apoyo. Se dedica al marketing online y e-commerce. 

"No quiero forzar nada"

¿Te planteas ser madre?

Sí, pero esta vida tan intensa…

Muchas actrices no encuentran el momento para formar una familia. 

En realidad, no lo encuentro. Y es difícil, porque va pasando el tiempo… Es algo que tenemos todas las mujeres, pero siendo actriz… Aunque cada vez más y más veo compañeras que han tenido hijos y han seguido su carrera. Muchas llevan a sus hijos al set, con una "nanny" o con su madre. Ahora que mi mamá está en Los Ángeles, quizás… Es algo que me ha ido rondando en la cabeza, pero no quiero forzar nada.

"No encuentro el momento para ser madre. Y es difícil porque pasa el tiempo… En realidad, me da un poco de miedo. Ya hice de madre con mis hermanos y es mucha responsabilidad"

La actriz, Mariela Garriga, con 'total look' de Max Mara© Luis Barta
La actriz, con 'total look' de Max Mara, nos cuenta entre risas: "Soy de las que viajan con muchas maletas. ¡Me llevo todo por si acaso!"

No quieres programar tu vida.

En realidad, me da un poco de miedo. Ya he hecho de madre con mis hermanos y es mucha responsabilidad. Ahora me siento un poco más libre y necesito un poco más de tiempo libre... Pero sí, quiero ser madre. 

¿Qué proyectos tienes a la vista?

Una película y una serie mías, que él creó yo. Ya tengo productores. Luego, acabo de terminar la posproducción de un documental corto sobre animales en peligro de extinción y traficados ilegalmente.

TEXTO

Antonio Diéguez

FOTOS

Luis Barta 

REALIZACIÓN

Lola Delgado

LOCALIZACIÓN

La Masía de José Luis  

AYUDANTE DE ESTILISMO

Lola Orbea 

AYUDANTE DE FOTOGRAFÍA

Olga Poza 

MAQUILLAJE Y PELUQUERÍA

Antonio Romero para The Crew Art