Olivia y Francisco de Borbón recuerdan por separado a su padre en el primer aniversario de su muerte: dos misas y un distanciamiento evidente


Dos actos, con semanas de diferencia, en el mismo templo religioso en la capital


Olivia de Borbón en un evento en Madrid en mayo de 2021© GTRES
24 de abril de 2026 a las 0:09 CEST

Ha pasado casi un año de su marcha, pero su recuerdo sigue vivo. El 20 de mayo de 2025, fallecía Francisco de Borbón y Escasany, el recordado Duque de Sevilla. Era su yerno, Julián Porras-Figueroa -marido de su hija mayor, Olivia de Borbón- quien daba a conocer la triste noticia, que llegaba apenas diez días después de la muerte de su querido hermano Alfonso. Dos duros golpes, difíciles de encajar, para Olivia y su hermano pequeño, Francisco, que cinco años antes había tenido que despedirse de dos de sus pilares fundamentales: su madre, Beatriz von Hardenberg -la que fuera primera mujer del Duque de Sevilla- y su hermana mediana, Cristina, que se fueron con tan sólo un mes de diferencia. 

Se iba "un gran señor y un gran padre", alcanzaba a decir Julián, que arropaba a su mujer a su llegada al Tanatorio de San Isidro donde reposaban los restos de aquel hombre de destino extraordinario, que siempre huyó de los focos. “Nunca me ha gustado salir” en prensa, nos llegó a confesar en una ocasión, aunque, a su pesar, "no le había quedado más remedio".

Ahora, según ha podido saber ¡HOLA!, los homenajes para recordarle, cuando se cumple un año de su ausencia, están en marcha.

Francisco de Borbón, Duque de Sevilla, en una foto en Marbella© GTRES
El recordado Duque de Sevilla
Olivia de Borbón junto a su padre, en la boda de su hermano Francisco, en 2021© GTRES
Olivia de Borbón junto a su padre, en la boda de su hermano Francisco, en 2021

El Cuerpo de la Nobleza de Asturias, del que fue Consejero Magistral, celebrará una solemne misa en homenaje a la Virgen de Covadonga y una ceremonia que se celebrará en memoria del Duque de Sevilla, el próximo 12 de junio, en la Iglesia de Santa Bárbara de Madrid, a la que se prevé que asista Luis Alfonso de Borbón, Duque de Anjou -que ha sucedido a su tío como Consejero Magistral, un cargo que, nos decía, ha asumido "con un profundo sentido de responsabilidad"-, y también Olivia.

Tres semanas antes, el 20 de mayo, el mismo templo acogerá, con motivo del primer aniversario de su fallecimiento, uno que ha convocado su hijo Francisco -quien ocupa el cargo de Gran Maestre de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, como lo fue, en su día, su padre- como presidente del Cuerpo de la Nobleza de Sevilla. Una corporación que, como adelantó hace un tiempo, ha creado recientemente para "honrar su memoria y seguir su legado".

Olivia junto a su marido, Julián Porras-Figueroa© GTRES
Olivia junto a su marido, Julián Porras-Figueroa

Tras el fallecimiento del Duque de Sevilla, comenzó a hablarse de la brecha que se habría abierto entre los dos hermanos, que también dieron el último adiós a su padre, por separado. Olivia, junto a su marido, sus dos hijos y varios amigos en la Iglesia Catedral Castrense de Madrid. Francisco, cuatro días más tarde, con su mujer, Sophie de Borbón Karoly, en Marbella, donde vive, y donde el Duque tenía una casa que se hizo en el año 79; y el 26 de junio del año pasado en otro acto en la capital. 

Fuentes cercanas nos contaban entonces que las circunstancias les habían obligado a hacerlo así, pero insistían en que no existía ningún tipo de desavenencia ni confrontación entre ellos, ni mucho menos por el título que, por ley, le corresponde a Olivia, al ser la primogénita -aunque se hablaba de la posibilidad de que se lo cediese a Francisco-. "Nunca van a separarse como familia", nos aseguraban.

Fue Francisco -quien confirmó, hace unos meses a La Razón, que se había enterado de la solicitud de su hermana para suceder a su padre como próxima Duquesa de Sevilla por los medios de comunicación. "Me sorprendió mucho, porque mi padre solo llevaba unos meses fallecido y lo que en esos momentos tocaba era seguir el duelo y honrar su nombre. Hay un año de plazo para solicitar el título y no corría ninguna prisa", explicaba el aristócrata, que alegaba, en esta citada entrevista, que la voluntad de su padre era que fuese él quien llevase el título. 

Más allá de la cuestión nobiliaria, el testamento del Duque se encuentra en estos momentos paralizado; y, ahora, además, como avanzaba La Razón, su viuda, Ángeles de Vargas-Zúñiga, por medio de su hija, Ángela Díaz Bastien -ya que el estado de salud de su madre es delicado- ha recurrido a los tribunales para reclamar el usufructo que le correspondería por ley del testamento.