Fue el pasado mes de febrero cuando Francisco de Borbón y von Hardenberg-Zy Fürstenberg era salpicado por su supuesta implicación en una red de blanqueo. El menor de los hijos del recordado duque de Sevilla fue detenido el día 3 de ese mes en Málaga por presunto lavado de los beneficios de una organización de narcotraficantes a través de una empresa de criptomonedas. Un día más tarde, el aristócrata negaba ante la Audiencia Nacional la mencionada acusación y, tras interrogarle, el juez le puso en libertad bajo fianza de 50.000 euros, prohibiéndole también salir de España —retirándole el pasaporte e instándole a comparecer todas las semanas en el juzgado—.
Ahora, más de un mes después, Francisco ha protagonizado su primer acto público tras su detención, en el que ha entregado el fajín del Teniente General Don Francisco de Borbón y de la Torre, IV Duque de Sevilla, a María Santísima de la Encarnación. Una cita de lo más especial, ya que se trata de un distintivo que pertenecía a su bisabuelo. Así lo anunciaban desde la Hermandad Cautivo y Santa Marta Marbella, quienes indicaban que, tras la celebración de una misa en honor a la mencionada advocación.
"Nos complace anunciar que el próximo día 25 de marzo, festividad de la Encarnación, se celebrará la Santa Misa en honor a María Santísima de la Encarnación a las 19:00 horas en la Parroquia de la Encarnación. Al finalizar la Eucaristía, Don Francisco de Borbón y von Hardenberg hará entrega del fajín del Teniente General Don Francisco de Borbón y de la Torre, IV Duque de Sevilla, Grande de España, a María Santísima de la Encarnación. A continuación, tendrá lugar el emotivo acto de nombramiento de Hermano Honorífico. Posteriormente, viviremos un traslado claustral y la solemne entronización de la Santísima Virgen. Invitamos a todos los fieles, vecinos y devotos a acompañarnos en este día tan especial, para compartir juntos estos momentos de fe, tradición y devoción", han sido las palabras con la que la cofradía ha marcado el regreso a la vida pública del aristócrata.
Una especial cita —en la que ha pronunciado unas palabras antes de la entrega que ha protagonizado— que llega un mes después de su detención e inminente puesta en libertad bajo fianza. El aristócrata, tras conocer la sentencia del juez, emitía un comunicado de carácter urgente en el que precisaba que "la investigación en curso es de carácter estrictamente preliminar y que, en modo alguno, comporta la existencia de cargos, imputaciones formales, conclusiones ni determinaciones definitivas de ningún tipo".
Unas palabras que subrayaban su "plena y absoluta colaboración con las autoridades competentes" a lo largo de esta. Además, como en su declaración ante los tribunales, Francisco de Borbón negaba "cualquier vinculación con actividades ilícitas de cualquier tipo", sosteniendo "la integridad de su actuación" y rechazando "cualquier insinuación en sentido contrario".
Una vida alejada de los focos
A pesar de que se trate de una figura de gran carácter mediático —su padre, el recordado duque de Sevilla, era primo del rey Juan Carlos I—, Francisco de Borbón es increíblemente celoso de su intimidad y mantiene su lado más personal alejado de los focos. El Gran Maestre de la Orden Militar y Hospitalaria de San Lázaro de Jerusalén, al margen de su participación en el reality show llamado Secret Princess, ha separado su faceta profesional de su día a día con su familia.
El hijo pequeño de Francisco de Borbón y Escasany y la condesa Beatrice von Hardenberg se licenció cum laude en Gestión Deportiva y Negocios por la Barry University de Miami Shores. Fue también en la ciudad de Florida plantó sus primeros pinitos profesionales antes de volver a España y emprender en solitario fundando diferentes negocios. Además, el hermano de Olivia de Borbón está muy vinculado a diversas causas sociales. "Es un privilegio contribuir a iniciativas que crean un impacto duradero y positivo", reafirma en su página web oficial.
Francisco está casado con Sophie de Borbón Karoly y padre de un hijo, y la última vez que le habíamos visto en público antes de que se viera salpicado por esta trama fue el 26 de junio de 2025. Ese día acudió a la Iglesia de Santa Bárbara de Madrid para asistir a una misa en recuerdo a su padre, el duque de Sevilla, que murió el 20 de mayo a los 81 años. Un duro revés para toda la familia, que estaba asimilando el fallecimiento del hermano menor del aristócrata, Alfonso de Borbón, que se produjo solo diez días antes.









