A sus 48 años, Falete presume de tener todo lo que una persona podría desear en la vida, entendiendo esto como salud y amor, que son las verdaderas riquezas. Ha alcanzado la madurez en paz consigo mismo y con su entorno, y con la ilusión intacta de aquel niño de diez años que soñaba con ser artista y subirse a un escenario. Orgulloso de sus orígenes, Falete se pavonea de haber nacido en Sevilla, tierra que considera la cuna del arte y la alegría, y recuerda "todos los días" al niño que fue.
Consciente de que la infancia tiene un peso decisivo en el adulto, revela en declaraciones a El Español que la suya fue muy feliz. "Yo recuerdo al Falete niño del Polígono de San Pablo. He tenido una infancia muy buena y feliz. He sido un niño muy afortunado. No he recibido rechazo ni maltrato", declara el artista. Con nostalgia y con mucho cariño, sigue mirando con los mismos ojos de aquel niño que fue, manteniendo la ilusión por lo que hace y el respeto por lo que vivió. "Mantengo muchas amistades con las que crecí. Niños y niñas de mi barrio, que somos de la misma quinta todos. Y cada uno, pues, tiene su vida: sus maridos, sus mujeres, sus marides, sus tortillas, sus maricas. Porque en la viña del Señor tiene que haber de todo; si no, no es una viña", añade, con el sentido del humor que le caracteriza". "Todo eso yo lo recuerdo a diario, porque es algo que tengo muy presente. Entre otras cosas, porque yo no he querido olvidar nunca de dónde vengo. Y para no olvidarte nunca de dónde vienes, si tu infancia ha sido muy buena, como la mía, y muy feliz, yo he sido un afortunado. Entonces, recuerdos ingratos, no", dice, emocionado.
Falete defiende la importancia de la libertad de expresión y una crianza sin etiquetas. El cantante ha confesado en numerosas ocasiones que los primeros años de su infancia no fueron sencillos: su madre le tuvo con 15 años y al poco tiempo tomó caminos separados de su padre. Sin embargo, a Falete nunca le faltó el cariño, y siempre ha explicado que su madre es la persona más importante de toda su vida. "Las madres sois muy especiales. Las mujeres en sí sois muy especiales", decía, mostrándose muy emocionado al hacer una mención tan especial a la mujer que le dio la vida.
En una reciente entrevista en el programa Y ahora Sonsoles, Falete aprovechaba para explicar que gracias a sus padres es quien es hoy en día, tanto en lo personal como en lo laboral. "La genética tira muchísimo, mi madre fue bailaora, y mi padre —'El Fali', miembro de Los Cantores de Hispalis— cantante". Falete lleva la copla en las venas y el arte en los genes, y deja claro que sin el apoyo de su familia no habría llegado a lo más alto de la industria.
Sobre Jesús Quintero, su padrino
En la conversación con el digital, no ha faltado un recuerdo la figura de su gran padrino, Jesús Quintero, fallecido en 2022 y con quien mantenía una estrecha relación." He tenido padrinos a lo largo de mi vida. El maestro fue Jesús Quintero. Mis primeras entrevistas, mis primeras apariciones públicas, mi primer disco... Todo fue de la mano de él, con Sony Music. Joder, es que muy poca valía tienes que tener para no sonar con ese apoyo detrás. Obviamente, después tú caminas solo y tienes que seguir demostrando, porque esto es una carrera de fondo", declara.









