Los “lances del destino” siempre traen alguna sorpresa, y la que recogemos en estas páginas es mayúscula: Tana Rivera y Roca Rey son la nueva pareja. Lo que era un rumor a voces en Sevilla (desmentido por su entorno de manera radical durante las últimas dos semanas) se convirtió en la gran noticia. No querían contarlo, esperaban poder vivir de manera anónima su relación durante un tiempo, conocerse mejor, pero, finalmente, una persona muy cercana terminó por confirmar la noticia a Y ahora Sonsoles el pasado viernes.
Y ya con la información en la calle, el sábado 11 de abril, Tana dio un paso adelante reapareciendo junto a dos amigas en La Muralla, la plaza de toros de Brihuega (Guadalajara), donde vio torear a Roca Rey en la tradicional corrida de toros de la primavera… y ya no solo como una amiga. Claro que no era la primera vez. El Domingo de Resurrección, cinco días antes de que saltara la noticia a los medios, Cayetana también lo vio compartir cartel con David de Miranda y Morante de la Puebla (regresó a los ruedos tras su retirada, el pasado mes de octubre) y conseguir una oreja en la Maestranza de Sevilla.
“Los toros me corren por las venas”
Era una imagen habitual y no se le dio mayor importancia, a diferencia de lo que se vivió el fin de semana pasado en la localidad alcarreña, donde Roca Rey compartió tarde con José María Manzanares y Juan Ortega, logrando una oreja, aunque no pudo redondear la tarde de entrega y riesgo.
Su presencia la “delató”, pero especialmente su sonrisa. Durante la tarde, se la vio charlando en el tendido con Cari Lapique y Nuria González, y enfrentando las cámaras, aunque sin hablar de su relación con Roca Rey. “Yo siempre estoy feliz”, dijo ante la insistencia de la prensa por conocer la veracidad del noviazgo.
Tras conocerse la noticia, el 11 de abril, Tana decidió ir más allá y acudió a la plaza de toros de Brihuega (Guadalajara) para ver torear al diestro peruano
“Tana, ¿confirmas la relación con Roca?”. “Yo siempre he ido a los toros. La verdad es que los toros me corren por las venas, todo lo taurino… Pensando en mi bisabuelo, mi padre, mi tío y también por la parte de mi madre”. “Y ahora tu pareja”, insistió el periodista: “¿Mi pareja?”, respondió Tana con una pregunta.
Noche en palacio
Tras el espectáculo taurino, ambos abandonaban la plaza por separado, pero con un plan trazado para volver a encontrarse. La primera, Tana, y un tiempo después, Andrés, que se quedó atendiendo a los fans que lo esperaban a las puertas del hotel en el que se había hospedado.
Junto a un amigo y a bordo de un coche de alta gama, el diestro lograba despistar a los medios y ya, a kilómetros de distancia de la localidad alcarreña, reencontrarse con Tana para poder hacer juntos el viaje de regreso. Pasaba la medianoche cuando llegaron al palacio de Liria para hacer noche, según informa Europa Press.
El sábado llegaron al palacio de Liria de madrugada y, al día siguiente, los dos abandonaban la residencia de la familia Alba por separado
Al día siguiente, los dos abandonaban la residencia de la familia Alba por separado. Mientras Roca Rey salía caminando del palacio y con el equipaje en la mano, Tana lo hacía escondida en la parte de atrás de un vehículo con los cristales tintados, que tras recorrer unos metros de distancia, volvía a pararse para recoger al torero.
Plan de domingo
Era domingo y tenían otro plan: asistir juntos a la celebración del cumpleaños de Marco Juncadella Hohenlohe, marido de la influencer Lucía Bárcena, que tuvo lugar en el campo. Allí, después del almuerzo, y abrazados como una pareja más, protagonizaban la imagen definitiva rodeados de amigos. Entre ellos, Tomás Páramo y María García de Jaime, Carol Galiana (aparece cogida de la mano del diestro) e Ignacio Alonso y las hermanas Pombo y sus maridos. De hecho, fue el esposo de María, Pablo Castellano el que compartió la fotografía en su “instagram”. Todos sonrientes, y Roca Rey abrazando cariñoso y protector a Tana.
"La vida de un torero no es fácil. Es dura, es muy sacrificada y, luego, el riesgo que conlleva salir a la plaza. Ella la conoce perfectamente, sabe lo que hay, pero bueno, la vida" (Francisco Rivera)
Palabras de Francisco
Horas después de hacerse públicas la noticia y la fotografía de grupo, Francisco Rivera daba las primeras declaraciones a la salida de su casa, en Sevilla, sin negar lo evidente: “Yo no tengo nada que decir, los padres de estas cosas... Vamos, que no tengo nada que opinar. Lo que deseo es que mi hija sea feliz. Es su decisión y espero que la respetéis en la medida que podáis”.
"Lo que deseo es que mi hija sea feliz. Es su decisión… Son muy jóvenes y poquito a poco… No vamos a casarlos ya. Despacito. El toreo es despacio" (Francisco Rivera)
Y añadía cuando le preguntaron si sufrirá Tana siendo pareja de un torero: “Y además de un torero como Andrés… La vida de un torero no es fácil. Es dura, es muy sacrificada y, luego, el riesgo que conlleva salir a la plaza. Ella la conoce perfectamente, sabe lo que hay, pero bueno, la vida. Son muy jóvenes y poquito a poco… No vamos a casarlos ya. Despacito. El toreo es despacio”.
En sus inicios
Según nuestras fuentes, su historia de amor está en sus inicios. Cayetana rompió a principios de año una relación de tres meses con Álvaro, un ejecutivo madrileño conocido como Tito, tras poner fin, en 2025, a su noviazgo de cuatro años con el empresario Manuel Vega. Y Roca (antes estuvo siete años con la sevillana Andrea Romero) y su pareja, Marina Díaz, tomaron caminos separados en diciembre.
El domingo 12 de abril, acudieron a la celebración del cumpleaños de un amigo en el campo, y allí se fotografiaron abrazados y rodeados de su pandilla
La joven mexicana con la que salió durante un año y medio compartía piso en Sevilla con Tana, pero tras la ruptura decidió trasladarse. No parece cierto, por lo tanto, que su amistad terminara de manera abrupta, aunque no se sabe cuál es la situación a día de hoy. A finales de octubre estuvieron juntas en Perú (Marina fue presentada oficialmente como novia de Andrés), donde Roca fue el anfitrión de una gala solidaria y celebró en Acho, la plaza de Lima, los diez años de su alternativa. Y antes, también celebraron el 26 cumpleaños de Tana.
Un paso más
La realidad es que Tana y Roca se conocen desde hace muchos años, son muy amigos y llevan mucho tiempo disfrutando de planes, viajes, tentaderos y fiestas en pandilla, y que esta primavera han dado un paso más y están muy ilusionados, aunque, según sus amigos íntimos, no quieren hablar de noviazgo.
Su nueva relación, que ya traspasa fronteras, nos trae el recuerdo de la historia de amor que vivieron sus padres, Eugenia y Francisco; sus abuelos Paquirri y Carmina Ordóñez, y hasta la propia duquesa de Alba, que se enamoró de Pepe Luis Vázquez siendo muy joven.
La historia de amor de Francisco Rivera, “Paquirri”, y Carmen Ordóñez, que era hija de una Dominguín (otra saga, que lleva a Tana hasta Domingo Dominguín, su tatarabuelo) hizo soñar a España. Se casaron el 16 de febrero de 1973 (ella tenía 17 años, y él, 24) y se separaron en 1979. Asimismo, la relación y la boda de su hijo mayor, Francisco Rivera, con Eugenia Martínez de Irujo despertó un enorme interés mediático. Se casaron en Sevilla, el 23 de octubre de 1998 (su hija, Cayetana, nació el 16 de octubre de 1999) y pusieron fin a su matrimonio tres años y medio después.
Un honor
Mientras otras jóvenes huyen de las tradiciones, Cayetana Rivera Martínez de Irujo camina hacia ellas. Siempre han estado presentes en su vida la Semana Santa, la Feria de Abril, el Rocío, el flamenco y los toros… En 2024 fue nombrada maja de honor de la peña taurina femenina Las majas de Goya, tomando el relevo de su abuela materna, Cayetana Fitz-James Stuart, y ese mismo año también fue la imagen del cartel de la Feria de San Isidro. Un honor que este 2026 defiende Roca Rey.
Roca, reconocido como un genio del arte taurino, es presentado como figura clave para comprender la tauromaquia en el siglo XXI por su impacto en la juventud, que llena las plazas donde torea. Y Tana, que trabaja en Sevilla, en el Grupo Pacífico (sector eventos), representa el punto de encuentro entre dos sagas: la Casa de Alba, con sus casi seis siglos de historia, y la dinastía de los Rivera y de los Ordóñez. Es hija de la duquesa de Montoro y Francisco Rivera Ordóñez; nieta del mítico Paquirri; bisnieta del maestro de maestros, Antonio Ordóñez; tataranieta de Cayetano Ordóñez —“Niño de la Palma”— que fundó la dinastía hace ya 101 años… y sobrina de Cayetano Rivera. Es la “llamada de la sangre”. Parece que el amor vuelve a vestirse de luces en la Casa de Alba.



















