Nuestros famosos pasteleros están en la recta final del concurso Top Chef: dulces y famosos. Seis rostros televisivos han conseguido llegar a la semifinal del programa que presenta Paula Vázquez, sin embargo, hay un concursante que se ha quedado a las puertas de la final del talent y no podrá coronarse como vencedor. Belén Esteban, Ivana Rodríguez, Natalia, Benita, Samantha Ballentines y Roi Méndez demostraron una vez más que el humor, la tensión y la rivalidad también forman parte de un programa de cocina.
En una de las primeras pruebas, los concursantes tuvieron que realizar un reto en parejas: Samantha con Natalia, Roi con Benita y la hermana de Georgina Rodríguez con Belén Esteban. Una decisión que no sentó del todo bien a 'la princesa del pueblo': "Voy a tener que cocinar con Ivana… pero bueno, ¿qué le voy a hacer? ¿La mato?". Y, encima, la prueba iba un paso más allá: las parejas tenían que compartir chaquetilla, "codo con codo", literalmente, para conquistar el refinado paladar de un jurado bastante exigente (Paco Roncero, Eva Arguiñano y Osvaldo Gross).
Los aspirantes tuvieron que realizar la tarta Selva Negra, un delicioso postre que, si quieres probar a hacerlo tú mismo, consiste en formar una tarta con tres bizcochos de chocolate rellenos con nata montada y, entre medias, una compota de cereza, además de cerezas confitadas. Posteriormente, se le añade nata y virutas de chocolate y se decora al gusto y, voilà, ya lo tienes. Sin embargo, la famosa Selva Negra provocó, como era de esperar, más de un roce entre algunos aspirantes: "Belén, entonces, ¿tú te mueres por trabajar conmigo?", le decía en tono irónico Ivana a Esteban. A lo que la mítica colaboradora de Sálvame respondía: "No seas dramática". Entonces, la cuñada de Cristiano Ronaldo, visiblemente molesta, añadía: "Es que es verdad, a ver que tu compañera te diga ‘quiero cambiar’…", y la que fuera ganadora de la tercera edición de Gran Hermano VIP se justificaba: "Esto es un juego".
Y es cierto que Belén se toma siempre los juegos muy en serio y con mucha estrategia para intentar "quitarse del medio a todos sus rivales", como cuando en su momento emparejó a la cantante Natalia con Toñi Salazar, lo que provocó más de unas cuantas lágrimas en su delantal. A pesar de las rencillas que ambas han manifestado y de sus desavenencias, su tarta, denominada "Amor-odio" (por la relación que mantienen entre ellas), a nivel visual era "perfecta, muy equilibrada", a pesar de que su crema estaba un poco pasada de punto. Sin embargo, las críticas positivas acabaron siendo mayores que las negativas y Belén e Ivana se convirtieron en las primeras finalistas de Top Chef.
"Preparaos porque hoy hay drama”
Posteriormente, y tras realizar otra prueba por equipos, Natalia y Samantha fueron las participantes que tuvieron la prueba de fuego, donde se jugaban no solo la expulsión definitiva, sino que además suponía quedarse a las puertas de la gran final. "Preparaos porque hoy hay drama" fueron las palabras que escucharon los participantes de boca de Benita, que ya anticipaba lo que segundos después iba a ocurrir. Y dicho y hecho, como buena futuróloga no se equivocaba, ya que Natalia tuvo una prueba bastante complicada en la que derramó muchas lágrimas mientras decía: "No me salió bien".
Finalmente, la cantante de éxitos como Vas a volverme loca se convirtió en la concursante que tuvo que "apagar para siempre su cocina". La expulsión de Natalia dejó al resto de sus compañeros visiblemente apenados, sobre todo a la propia Belén: "Se ha quedado a las puertas… era la rival más fuerte para mí", decía Samantha visiblemente emocionada. "No pasa nada, no pasa nada", repetía.
Totalmente rota, la triunfita confesaba que: "Echaré de menos a mis compañeros, pero no pasa nada. Samantha se merecía estar en la final sí o sí". "Yo no sé hablar y llorar a la vez, me cuesta...", decía entre lágrimas. "Nunca pensé que iba a llegar a ser semifinalista. He aprendido a cocinar pasteles, he hecho grandes amigos que quiero un montón, me he mostrado como soy, con mi más y mis menos... Y, gracias a este programa, voy a trabajar muy duro para cambiar esta forma de ser de no vivir todo intenso todo, tan nerviosa, que se me va la vida con cada detalle...".
"Sé que es difícil estar al lado de una persona que es puro nervio todo el día. Espero que Top Chef me haya servido para darme cuenta de que no se puede ir así por la vida, que tengo que ser más tranquila", confesó en un mar de lágrimas.









