"Llevamos muchísimos años juntos y nos conocimos por amigos en común. Nos enamoramos muy pronto, empezamos a salir muy pronto... Es muy bonito eso de ir creciendo juntos, el uno apoyando al otro, compartir los sueño del otro y hacerlos propios". Con estas palabras hablaba Javier Castillo en ¡HOLA! de su relación con Verónica Díaz, con la que ha formado una familia numerosa. Forman el mejor equipo desde hace más dos décadas, tiempo en el que sus vidas se han transformado radicalmente, pero ahora han sorprendido comentando abiertamente la parte más desconocida de su historia: su ruptura.
Los caminos del escritor y la influencer se cruzaron en verano de 2004 en la localidad malagueña de Mijas y su relación comenzó oficialmente semanas después, el 1 de octubre de ese mismo año. Al celebrar una década de amor se comprometieron, el mismo año en el que Javier lanzó su primer libro online sin imaginar que se convertiría en uno de los reyes del thriller español. El 8 de agosto de 2015 contrajeron matrimonio en una ceremonia civil celebrada al aire libre en una finca andaluza.
"Si no conseguimos que sea uno de los mejores días de nuestra vida es porque cada día contigo es de los mejores de nuestra vida", dijo el autor de El día que se perdió la cordura y La chica de nieve mientras se preparaba para dar el "sí, quiero". No se equivocaba. Fue una jornada única a la que han seguido otras fechas inolvidables como el nacimiento de sus tres hijos o los planes cotidianos que tanto valoran. Sus palabras reflejaban también lo fortalecidos que habían salido de su crisis, de la que ahora ha dado los detalles la influencer, conocida como Just Coco.
La naturalidad es la clave de su éxito en redes sociales, por eso Verónica ha respondido con total sinceridad a la pregunta de una seguidora: ¿Llegaste alguna vez a sufrir una ruptura por amor? ¿Y cómo lo sobrellevaste?. "Una vez con Javier. Llevábamos cinco años y él estaba estudiando parte de su máster en China. La distancia fue muy dura y no ayudaba, pero finalmente lo superamos", ha comenzado a contar la influencer, que enfoca su contenido a la moda y el lifestyle.
"Lo sobrellevé mal. Creo que tuve un nudo en el estómago y dormí mal hasta que llegó, varios meses después, y pudimos hablar las cosas cara a cara. Ahora felices, ya lo sabéis, pero una relación tan larga siempre tiene sus altibajos", ha detallado Verónica, dando así compelta normaldiad a los obstáculos que han superado juntos y mostrando la verdad sobre su matrimonio, no solo la parte idílica.
Desde aquella pausa en su historia, su vida ha cambiado mucho puesto que han pasado del anonimato a ser muy conocidos (y queridos). Verónica triunfa en las redes sociales, mientras que Javier es uno de los autores superventas de nuestro país y tres de sus libros han sido llevados a la pequeña pantalla de la mano de Netflix. "Es impensable que yo me dedicara a esto de no ser por ella. Me animó a dar el salto después del inesperado éxito de la primera novela. Me animaba a dar el paso, es más valiente que yo, que me gusta tenerlo todo controlado y tengo más miedo. Además tiene muchos seguidores y me abre la puerta a mucha gente que no me hubiera conocido, eso es innegable. Esa primera ventana me la abrió ella", nos contaba el escritor sobre el papel que juega su mujer en su carrera literaria.
Para ellos, el éxito no se mide en ventas ni en seguidores. Su felicidad son sus hijos. En 2017 se convirtieron en padres por primera vez con Gala, en 2018 ampliaron la familia con Bruno y en 2023 la felicidad se muliplicó con la llegada de Pablo. Los tres son su motor y los que hacen posible que Javier siga sonriendo incluso en esta difícil etapa marcada por la muerte de sus padres con dos meses de diferencia, un golpe muy difícil de asimilar en el que tiene también en Verónica a una pieza esencial.






