Laura Matamoros ha abierto una ventana muy íntima de su vida en su reciente conversación en el pódcast C2ality, de Atresmedia, donde ha compartido uno de los relatos más honestos y vulnerables de su vida. La influencer ha hablado sin reservas sobre cómo vivió sus embarazos y la montaña rusa emocional que supuso su relación con Benji Aparicio, padre de sus dos hijos, Matías y Benji, quienes nacieron en 2018 y 2021, respectivamente. Un relato sincero, lleno de dudas, miedos y aprendizajes, que muestra una faceta mucho más personal de la hija de Kiko Matamoros.
Laura Matamoros saltó a la fama en 2016 tras proclamarse ganadora de Gran Hermano VIP. Su naturalidad, su carácter directo y su capacidad para conectar con el público la convirtieron rápidamente en un rostro habitual de la televisión y en una de las creadoras de contenido más seguidas en redes sociales. Con el tiempo, su vida personal —y especialmente su relación con el chef Benji Aparicio— también se convirtió en foco de interés mediático. Juntos son padres de dos niños y han protagonizado una historia marcada por idas y venidas, rupturas, reconciliaciones y un vínculo que, pese a todo, ha dejado una huella profunda en ambos.
En el pódcast, Laura recordó cómo vivió su primera maternidad, un momento que describe como un auténtico terremoto emocional. “Para mí fue un golpe muy heavy. Para mí, con 23 años y quedarme embarazada, de una persona con la que llevaba prácticamente un año, y tres meses los había pasado fuera porque estuve en Supervivientes. La primera vez lo pasé muy mal, porque yo no estaba segura, segura de mí misma quiero decir”.
A pesar de que lo pasó mal, confiesa que sus hijos son lo mejor que tiene: "No me arrepiento de absolutamente nada de cómo han pasado las cosas, de haberles tenido a los dos hijos que tengo, que es lo mejor que tengo en mi vida. Pero en un momento dado, sí lo planteé”. Y es que a sus 23 años, tenía otros planes para su vida: “Date cuenta que yo tenía en mi cabeza volar de otra manera”.
Una relación marcada por dudas, rupturas y reconciliaciones
Laura también habló abiertamente de las inseguridades que sentía en su relación con Benji en aquel momento. Y los años han demostrado que no se equivocaba cuando entonces no estaba segura al cien por cien de su relación "y así ha sido”. Explicó que, aunque sentía que él era importante para ella, no tenía claro si era la persona con la que quería compartir toda su vida. Como ella ha explicado "sabía que ‘es contigo’ pero yo no sé si estoy preparada" y luego recuerda "cómo transcurrieron las cosas". Sin embargo, las dudas la asaltaban y pensaba que "a lo mejor no eres tú la persona con la que quiero estar toda mi vida".
Sin embargo, en una de sus rupturas, según explica en el podcást, "me doy cuenta de que para mí en ese momento sí era el amor de mi vida". Y reconoce que "cuando lo dejo la primera vez, que volvemos después, yo ahí estaba loca de amor por volver a tener esa familia".
Lo intentaron, pero no funcionó y cada uno terminó por su lado. Ahora reconoce que mantuvo una relación difícil, con muchas idas y muchas dejadas. "Es una relación complicada por eso, porque al final, cuando rompes una vez, olvídate de que eso fuese a ser otra vez lo que fue al principio. Nunca vuelve. Es muy complicado y creo que a mí él nunca me perdonó. Era para mí un castigo interno constante”, admitió a los presentadores.
Laura también explicó qué era aquello que él no conseguía perdonar: “Que lo había dejado, que públicamente me había enamorado de otra persona. Eso el ego, es muy complicado. Yo le entiendo perfectamente, es muy complicado saber perdonar de verdad y castigas a la otra persona sin quererlo y eso es muy dañino para la pareja”.
La etapa posterior al nacimiento de su primer hijo fue especialmente dura: “La verdad, creo que fueron los años más duros de mi vida en ese sentido porque yo creo que él conscientemente tampoco lo hacía, pero me lo hacía sentir. Yo tenía un sufrimiento constante. Era una pena andante ¿eh? Te lo juro”.
El proceso de reconstrucción personal
Tras años de desgaste emocional, Laura reconoce que ha logrado encontrar un equilibrio que antes no tenía. “Ahora estoy de p... madre. Estoy increíble. Estoy en mi prime porque he sabido estar sola, no quería dejarle porque no sabía estar sola”.
También describe cómo, en la última etapa de la relación, ambos estaban desconectados: “Hacía mi vida como si estuviese soltera, es decir, no contaba con él porque como la relación estaba tan quemada. Si me iba de viaje, con mis amigas… Pero nunca he sido infiel. Entraba y salía de mi casa cuando me daba la gana. Mis hijos estaban bien cuidados con él y con mi chica, que es como mi madre, y me despreocupaba”. Con el tiempo, también ha asumido su parte de responsabilidad: “Llegué a desatender la relación como él desentendió la relación anteriormente. Aunque sin quererlo”.
Hoy, Laura se siente fuerte, libre y consciente de lo que quiere —y de lo que no— en su vida sentimental: “Estoy feliz porque estoy soltera. Tengo una mala suerte. Me he dado cuenta, después de una relación así, huyo de las relaciones tóxicas y de las personas tóxicas”. Eso sí, sigue soltera y viviendo la vida al máximo con sus dos hijos, sus dos grandes regalos.














