El abrazo entre Pep Guardiola y su primogénita, María, de 25 años, ha conseguido eclipsar la reciente victoria del Mancherster City contra el Arsenal, en la final de la Copa de la Liga inglesa disputada en Wembley. Se ha producido al final del encuentro deportivo, en medio del caos de la celebración, cuando el entrenador y su hija se han abrazo con fuerza sin poder depegarse. Un gesto cargado de sentimiento que solo puede entenderse tras los difíciles años que ha vivido el técnico catalán, que, tal y como cuenta su entorno, han sido mentalmente agotadores. ¿Quieres ver las imágenes? ¡No te pierdas el vídeo!
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