Diez años en internet dan para muchas vidas. La de Raquel Reitx, de 27 años, ha transcurrido —literalmente— ante una cámara. Cuando la palabra influencer todavía no formaba parte del vocabulario cotidiano, ella, con 16 años y empezando primero de Bachillerato, encendió su cámara y comenzó a subir vídeos a YouTube. Lo que empezó como una pasión adolescente por la moda y el maquillaje terminó convirtiéndose en algo mucho más grande: una comunidad fiel que no solo consumía sus tags, challenges o propuestas de looks, sino que crecía con ella. A través de YouTube primero y de Instagram después —donde hoy supera el medio millón de seguidores— Raquel ha compartido cada etapa. Ahora, ha cumplido el sueño de ser madre, y nos abre las puertas de su casa para presentarnos a Lola.
Raquel, hace muy poco dabas la bienvenida al mundo a Lola. ¿Cómo estás viviendo estos primeros días como madre?
Estoy completamente feliz, pero los primeros días tuve un "bajonazo" muy fuerte que me hizo pasarme días llorando, desde que me levantaba hasta que me acostaba. Me sentía muy culpable por estar así, porque soy muy feliz, pero el bajón de hormonas mezclado a que tu vida cambia radicalmente te lleva a sentimientos muy fuertes. Además, en estos primeros días tuvimos que volver al hospital por una tontería de la bilirrubina, y tener que pisarlo de nuevo cuando ya te han dado el alta es muy duro. Pero lo importante era que todo estuviera bien.
¡Comenzando el año por todo lo alto! Junto a Lola por fin
Si, estoy muy feliz. Es que el año pasado fue duro para mi porque perdí a mi padre y a mi abuela en cuestión de siete días. Darme cuenta de que en este momento de mi vida él no estaría -aunque sí, de otra manera-, sabiendo que deseaba ser abuelo de una niña, me hace tener momentos de debilidad inevitablemente. Pero estoy viviendo muchas primeras veces y son todo cosas nuevas para mi. Soy la primera en tener hijos de mi entorno y de mi grupo de amigos, nunca había tenido un bebé tan cerca, y Lola es tan buena que estoy encantada y en una nube.
Comentabas en tus redes que incluso echas de menos la barriga… ¿qué es exactamente lo que añoras de estar embarazada?
¡Del embarazo nada! Fue muy complicado. Lo único que echo de menos es la sensación de tenerla dentro de mí y ser una.
Expusiste mucho la realidad de un embarazo que, como bien has dicho tu en redes “ha estado lejos de ser idílico, pero ha sido perfecto” ¿Por qué dices esto?
Es que me enteré de que estaba embarazada el día después de dejar mi casa de toda la vida en Bilbao y aunque lo estaba buscando, no lo esperaba en ese momento. Tras ello, durante el embarazo tuve tres ingresos por cólicos nefríticos, siendo el último de ellos muy duro. Estuve veinte días sin poder levantarme de la cama, sin que nadie me dijese qué me pasaba y soportando mucho dolor. Cuando por fin me recuperé de ese último ingreso, todo cambió para mí; la forma de ver la vida, el trabajo y el día a día y comencé a tomarme todo con más calma. Tras ello, el último mes de embarazo quise aislarme del mundo, me quité WhatsApp y estuve en mi casa tranquila sin querer ver a nadie y preparando todo para la llegada de Lola.
¿Qué conversación contigo misma recuerdas en esos meses de tanta incertidumbre sin saber de dónde provenía el dolor? ¿Qué te daba fuerzas para seguir adelante?
Me daba fuerzas mi hija, y estaba dispuesta a aguantar el dolor mientras ella estuviese bien. Me ofrecieron cirugías pero les dije a las doctoras que si existía algún riesgo para Lola, yo aguantaba el dolor el tiempo que fuese. No podía dormir, ni comer y estaba vomitando sin parar. Solo trataba de recordarme que ella seguía bien, tranquilita y creciendo dentro de mí y creo que a partir de ese momento ya mi vínculo con Lola pasó a ser inmenso.
¿Cómo fue el parto?
¡Una maravilla, pariría todos los días! Creo que me lo merecía jajaja. Cuando noté que comenzaban las contracciones me puse a limpiar la casa, ordenar todo, ponerme guapa… y ya por la noche le dije a mi pareja "¡vamos a cenar!", y él me dijo, "¡Oye, vamos al hospital ya!". Llegué al hospital y la persona que estaba ahí me dijo que no estaba de parto, que me esperase…yo sabía que sí lo estaba, por lo que tuvimos que dirigirnos al Hospital Puerta de Hierro, donde me habían tratado y cuidado durante los ingresos. Llegué y a las dos horas ya había dado a luz.
Raquel, llevas en redes más de 10 años y tienes un público que te ha acompañado y sido fiel en muchas de las etapas de tu vida. Cuentas con mucho apoyo y no me imagino la cantidad de mensajes bonitos que habrás recibido estos días, ¿cómo te sientes?
¡Super afortunada, genuinamente! Me han visto crecer, fallar, cambiarme de casa, vivir mi primer amor, con el corazón roto, ellas han crecido conmigo y las siento parte de mi también. ¡Ahora me han visto hacerme madre! Me paro a pensarlo y siento que es algo increíble y creo que tengo una suerte inmensa.
Después de tantos años exponiendo tu vida, hay elementos de ella que sigues protegiendo y que nunca has querido mostrar
Si, a mi pareja y a mi familia los mantengo al margen. Es que me destroza pensar que alguien pueda hacerle daño o comentar algo malo de alguien que quiero. Yo ya he vivido en el pasado lo que es tener una pareja pública y exponer tu relación y no lo volvería a hacer. Aunque respeto que cada uno haga lo que quiera, creo firmemente que no todo es engagement.
¿Qué crees que te ha aportado tu pareja? ¿Cómo vivís esta etapa?
Me ha aportado mucha madurez y paz. Seguramente también “por culpa” de mis anteriores parejas es ahora cuando he entendido que el amor es calma, que hay que ponerse en los zapatos del otro y que las subidas y bajadas no son lo normal. En esta etapa es justo lo que necesito y para mí es lo más importante de nuestra y cualquier relación.
Raquel, comentabas que perdiste a tu padre el año pasado ¿Cómo haces para que siga presente en esta nueva etapa de tu vida?
Pues al principio fue muy difícil para mí darme cuenta de que no estaba, pero intento hablarle a Lola de él y pedirle que la cuide desde donde está. También hablo con él y lloro mucho, pero trato de conectar mucho con él y tenerlo presente en mi día a día. Sé que encontraremos la manera de que sea parte de la vida de Lola.
"Me parece importante darle su lugar a esa vida que no llegó, hablar del duelo que se pasa para poder sentirse acompañada en el dolor"
Hace poco decidiste contar en tus redes que sufriste un aborto natural antes de Lola, visibilizando que esto sucede más a menudo de lo que se cree e intentando que otras mujeres se sientan acompañadas.
Exactamente, esa era mi intención y después de pensarlo mucho decidí contarlo. No quería seguir contando desgracias en redes, siento que eso vende mucho y yo no quiero eso, pero me parece importante darle su lugar a esa vida que no llegó, hablar del duelo que se pasa para poder sentirse acompañada en el dolor. No taparlo y hablar de ello.
¿Cómo viviste ese momento?
Nos enteramos estando de viaje en París, nos habíamos quedado embarazados al mes siguiente de empezar a buscarlo y mi padre todavía estaba aquí. En el momento que me pasó, yo la noche de antes había soñado que perdía al bebé. Recuerdo escribir a mis padres que nunca había sentido un dolor emocional ni físico tan fuerte como el que sentí esa mañana. Ahora entiendo que ese bebé nos cuida y que no era el momento, ya que iba a ser un año muy duro para mí con la enfermedad de mi padre y yo todavía no lo sabía. Creo que la vida trajo a Lola en el momento exacto, y aunque antes odiaba la frase, ahora entiendo lo de “llegará cuando tenga que llegar”.
De vuelta al presente, si pudieses definir este momento de tu vida cómo lo harías
No me canso de repetirlo, estoy cumpliendo el sueño de mi vida.
Qué le dirías a la Raquel de hace 5 años
A la Raquel de hace cinco años le diría que no tuviese miedo a dejar atrás la comodidad en la que se encuentra en ese momento, a lo desconocido y a ser más selectiva con las personas que le rodean. También, que antes de que lo piense llegará una persona que la quiera de verdad y que le cuide y ¡el padre de su hija! Que todo son etapas y a pesar de los momentos malos la vida siempre tiene preparadas cosas bonitas.











