Para sorpresa de todos, Jesulín de Ubrique ha reaparecido en Sevilla encabezando el III Festival Taurino Benéfico junto a otras grandes figuras del toreo. La plaza de toros de Guillena se convirtió este domingo en el epicentro de una de las citas más significativas del calendario taurino y solidario de Andalucía, un espacio donde la Fiesta se fusionó con la generosidad para una noble causa. Bajo el sol sevillano que presagiaba una tarde histórica, pudimos ver a Jesulín, una de las figuras más emblemáticas del toreo de nuestro país, protagonizando unas imágenes que están siendo muy comentadas.
Desde primera hora de la tarde del domingo, el coso guillenero vibró con expectación y emoción. Las gradas colmadas de público reflejaban no solo el cariño hacia los diestros, sino también el espíritu altruista de quienes acudieron a la llamada solidaria. El cartel de lujo, encabezado por Jesulín, también contaba con nombres consagrados como Manuel Jesús “El Cid”, David Fandila “El Fandi”, Manuel Escribano, Ginés Marín y el novillero Javier Torres “Bombita”, todos ellos dispuestos a ofrecer una tarde de máximo compromiso ante el público y ante unas reses de la prestigiosa ganadería de Espartaco.
Una causa que une tradición y solidaridad
Lo que distingue a este festival de muchas otras citas taurinas no es únicamente el peso de los nombres que lo componen, sino el trasfondo humano que lo motiva. El evento, organizado con mimo por la empresa Arenas de San Nicasio, bajo la supervisión de Jorge Cutiño y con la colaboración del Ayuntamiento de Guillena, tenía un destinatario muy claro: apoyar a la familia de Loli Romero Florido, una vecina de la localidad que sufrió un trágico incendio el pasado año.
Loli, muy querida en su comunidad, perdió la vida en aquel fatídico suceso, dejando tras de sí un profundo vacío entre sus allegados y vecinos. Consciente del impacto que su pérdida había tenido, la organización del festival decidió que los beneficios de esta III edición debían ir íntegramente destinados a apoyar a sus seres queridos, transformando un día de toros en un gesto de afecto y esperanza para quienes más lo necesitaban.
Jesulín, protagonista de una tarde memorable
La presencia de Jesulín de Ubrique, figura indiscutible del toreo español y maestro de varias generaciones de aficionados, no pasó desapercibida. A pesar de que el torero gaditano ya no alterna con la misma frecuencia en plazas de primera categoría como en los años álgidos de su carrera, su participación en esta tarde solidaria puso de manifiesto su compromiso con las causas que trascienden lo puramente profesional. Su llegada a Guillena fue recibida con entusiasmo y afecto por parte de los tendidos, que le brindaron una ovación cálida desde el paseíllo hasta el último pase.
Jesulín lidió con destreza y arte su novillo de Espartaco, mostrando la templanza y ese “toque” que han marcado su trayectoria. En un gesto que sintetiza la tarde, cortó dos orejas, símbolo de triunfo y de conexión con el público, un detalle que encendió los aplausos y la emoción en los tendidos. Pero más allá del resultado artístico, su actuación representó un símbolo de apoyo a quienes estaban en el centro de la causa benéfica.
Humberto Janeiro, apoyando a su hermano pese a su lesión de rodilla
Otro de los momentos que llamó la atención del público fue la presencia de Humberto Janeiro, hermano de el torero, quien asistió a la plaza para apoyar a su germano a pesar de su reciente percance físico. Como él mismo explicó: “Haciendo deporte se me ha roto el peroné, pero ya estoy recuperado. Bueno, recuperado, en fase de recuperación”. Su asistencia no solo demostró su apoyo familiar, sino que añadió un componente emotivo a la jornada.
La voz de Ubrique: preocupación y esperanza tras el temporal
En cuanto al fuerte temporal que azotó Ubrique en las últimas semanas, ambos hermanos también se pronunciaron. Humberto expresó su preocupación por las familias y amigos afectados, asegurando: “Preocupado como todo el mundo. Muchas familias, amigos, conocidos... pero bueno, ya está todo bien”. Jesulín, por su parte, reflejó la recuperación paulatina del pueblo y de sus vecinos: “Poquito a poco el pueblo, la gente y todo se va recuperando. Pero la verdad es que lo que ha sido aquel rincón de la sierra ha sido una cosa bestial”.
Humberto añadió además: “Afectó lo que son los movimientos de tierra, eso me asustó más que realmente lo que el agua ha producido. Pero gracias a la fuerza del Estado y a todas las ayudas que ha habido, del susto no ha pasado”. Este gesto de cercanía subraya el vínculo del torero y su familia con su tierra y su gente.
La jornada no solo destacó por el toreo y la solidaridad, sino también por el ambiente familiar y social que se vivió en los tendidos. Laura Sánchez, pareja de Manuel Escribano, siguió con atención la actuación de su pareja, mostrando su apoyo y entusiasmo por cada faena, mientras que Espartaco asistió acompañado de su hija, disfrutando de la tarde taurina con un solidario motivo.















