María José Campanario ha dado un paso al frente como nunca para defender a su marido, Jesulín de Ubrique, ante los ataques que ha recibido en redes sociales por su profesión. Algunos usuarios han llegado a llamarle “asesino” y “maltratador”, un límite que la odontóloga —habitualmente discreta y muy prudente en sus intervenciones públicas— no ha querido dejar pasar. Su mensaje, publicado en Threads, ha sido recogido por el periodista Javier Hoyos en su perfil de Instagram, convirtiéndose en una de las reacciones más contundentes de Campanario en los últimos tiempos.
Esta publicación llega, además, en un momento especialmente positivo para la pareja. Tras más de dos décadas juntos, Jesulín y María José atraviesan una etapa de estabilidad y unión familiar junto a sus tres hijos. Ella acaba de cerrar su participación en la sexta temporada de El Desafío, donde ha sorprendido por su fortaleza física y emocional al superar pruebas extremas —incluida la de ser enterrada viva— pese a los dolores derivados de la fibromialgia que padece. “Me voy con el corazón muy lleno”, confesaba tras su última actuación.
Por su parte, Jesulín vive también un momento muy especial. El torero 'ha vuelto' al mundo de la música después de la famosa canción 'Toda, toda, toda, que lanzó en 1996. Ahora, a sus 54 años, regresa a los escenarios como uno de los concursantes de la nueva edición de Tu cara me suena, donde ya ha conquistado al público con su naturalidad y simpatía.
En la tercera gala del programa se sinceró como pocas veces. Tenía que imitar a uno de sus ídolos, José Luis Perales, interpretando Un velero llamado Libertad, una de sus canciones favoritas. La letra le llevó a recordar una escapada muy significativa con su mujer: “La última vez que navegué, estuve tres días navegando y nació mi niño el chiquitín, el último. En el barco no, fueron tres días románticos en un catamarán”, reveló entre risas, explicando que su hijo pequeño nació nueve meses después de aquel viaje.
Además, la pareja ha ‘aumentado su familia’ con un nuevo miembro: una vaca gallega. Y es que Campanario viajó hace unos días hasta Galicia para elegir el mejor ejemplar con el que obsequiar a su marido, un detalle profundamente conectado con su vida en el campo. “Es un regalo que está muy conectado con nuestra vida diaria, con nuestro trabajo, que consiste en alimentar a todos los animales que tenemos y cuidarlos”, explicó. Entonces se mostraba decía: “A mi marido yo sé que le va a encantar".
Férrea defensa a su marido
En medio de esta etapa de plenitud familiar, Campanario ha decidido responder a los ataques que ha visto en redes sociales, especialmente tras los comentarios de un usuario que utilizó la muerte de una joven para lanzar un mensaje que ella califica de “asqueroso”. A partir de ahí, asegura haber visto cómo algunos usuarios extendían esas acusaciones a todos los toreros, incluido su marido.
En su mensaje en Threads, Campanario advierte de que acusar a alguien de “ases…” o “maltra…” puede conllevar acciones legales tanto por la vía civil como por la penal. Recuerda que ya cuentan con varias sentencias favorables por vulneración del derecho al honor, la intimidad y la propia imagen, y subraya que “ser un personaje público no da derecho a nadie a decir cualquier barbaridad que se le antoje.”
La odontóloga explica que su indignación surge tras leer los comentarios de “un señor” que, según ella, utilizó la muerte de una joven “que eligió no vivir más” para lanzar un mensaje ofensivo hacia el mundo del toro. A raíz de ese comentario, Campanario asegura haber visto cómo algunos usuarios generalizaban y atacaban a todos los toreros. “Estoy viendo comentarios de gente a la que sigo llamando ase... a personas que ejercen la profesión de mi marido. Tanto yo como mi marido estamos absolutamente indignados con los comentarios que hace ese individuo”, explica.
Campanario deja claro que respeta que haya personas que no compartan la tauromaquia, pero subraya que las palabras que han generado esta polémica no proceden de un torero sino “un señor que dicen que es profesor en la universidad, cosa que dudo bastante.” Por ello, pide a sus seguidores que ”si tenéis que decirle algo, se lo digáis a él. No metáis en el mismo saco a personas que se desvinculan totalmente de este tipo de discursos asquerosos.”
La contundencia del mensaje ha sorprendido por tratarse de una de las intervenciones más firmes de Campanario en defensa de su marido. Y demuestra que, cuando se trata de proteger a los suyos, no duda en dar un paso al frente.












