¡Menudo accidente se ha producido en la recta final de los Juegos Olímpicos de Invierno! Durante los cuartos de final de los 1.500 metros de patinaje de velocidad en pista corta en Milán-Cortina 2026, la patinadora polaca Kamila Sellier sufrió un grave accidente a raíz de una complicada caída. En una curva perdió el equilibrio y, al rozar el hielo, la cuchilla de uno de los patines de una rival le impactó en la cara, provocándole un corte cerca del ojo y una posible fractura en el pómulo.
Las impactantes imágenes enmudecieron a los allí presentes, que seguían teniendo en mente el complicado accidente que había sufrido hacía unas semanas la estadounidense Lindsey Vonn. Sellier recibió atención médica en la pista y fue trasladada en ambulancia a un hospital. Allí fue intervenida quirúrgicamente para tratar las fracturas alrededor del ojo y le realizaron radiografías. Según el jefe del equipo polaco, los primeros exámenes son positivos, aunque ella todavía presenta inflamación y se esperan más pruebas para evaluar la movilidad ocular.
"Kamila pasó por el quirófano y limpiaron todas las fracturas en el hueso alrededor del ojo que habían mostrado las primeras radiografías. Esta mañana estaba todavía muy hinchada y no ha podido dormir bien. El jefe de nuestro equipo médico, el Dr. Hubert Krysztofiak, me confirma que pasará nuevos exámenes este sábado para chequear la movilidad de su ojo, pero las primeras pruebas han sido positivas, y eso es lo más importante para nosotros", ha expresado el jefe de expedición de Polonia en los JJOO, Konrad Niedzwiedzki, a Eurosport. Hasta la fecha, se desconoce cuánto tiempo estará ingresada.
En el accidente, la italiana Arianna Fontana y la estadounidense Kristen Santos-Griswold también se vieron involucradas. Sellier perdió el equilibrio y cayó, y cuando trataba de reincorporarse a la pista, la cuchilla de otro patín le cortó el rostro cerca del ojo izquierdo. Esto provocó una herida profunda que requirió atención médica inmediata. Sellier fue atendida en la pista por el equipo médico olímpico y recibió puntos de sutura en el lugar. Después de ser cubierta con una sábana para brindar privacidad, fue inmovilizada en camilla y retirada de la pista hacia el hospital. La impactante escena dejó, además, una imagen para el recuerdo: un rastro de sangre en el hielo que tuvo que ser limpiado antes de reanudar la competencia. Para calmar las aguas, Sellier se comunicó con el público levantando el pulgar mientras la llevaban fuera del hielo.









