Elena Furiase está viviendo una espectacular etapa, tanto en lo profesional como en lo laboral. La hija de Lolita, tras más de dos décadas en el séptimo arte, ha conseguido su primer papel protagonista en la gran pantalla con La Boda. "Es la primera vez que tengo el peso de la película", ha expresado durante su conversación con Pablo Motos. Una gran experiencia con la que ha disfrutado y aprendido a partes iguales. "Es el personaje más completo y con el que he tenido más responsabilidad", ha admitido, orgullosa.
"Que bien que he llegado, que bien que ya me van conociendo", ha admitido, sobre ser la actriz principal por primera vez en un largometraje. Además, ha comentado con una gran sonrisa que, tras tantos años en la industria, "confían en mí de esa manera".
Elena ha aprovechado también para hablar de la cara 'B' de trabajar en el cine. La intérprete ha lamentado que, en ocasiones, los trabajos no llegan siempre muy seguidos, lo que deriva en una gran tensión en los últimos momentos de un proyecto, ya que no sabes cuándo volverá a ser el siguiente. "Yo intento siempre vivir el momento pero.... Se sufre mucho esta incertidumbre", ha lamentado. "Yo lo elegí, no me puedo quejar", ha comentado con su característico buen humor.
Muy indecisa
El carácter de la película ha derivado, inevitablemente, en una conversación acerca del amor. "A mí me dijeron que cuando se dilata la pupila es que le gustas a la otra persona", ha confesado Elena, quien ha compartido con el presentador varios consejos sobre las primeras citas y las ilusiones que llegan con los enamoramientos.
Al principio de esta conversación, Pablo ha confesado que algo muy típico para descubrir si alguien estaba interesado en ti era fijarte en sus ojos, para ver si aparecen brillos. "Contigo no sirve, tú los tienes ya", ha indicado el conductor. Una afirmación con la que la actriz ha recordado a su abuela, la gran Lola Flores. "Como decía mi abuela, el brillo de los ojos no se opera", ha admitido, demostrando que la tiene muy presente. También ha reproducido algunas de sus frases célebres, como el "Si me queréis algo, irse" de la boda de Lolita, y ha recordadp su pasión por la bata de cola.
La actriz ha confesado que es Virgo y que su carta astral es fundamental en su día a día y, raíz de esto, Elena ha desvelado un detalle de su relación con su marido, Gonzalo Sierra. En incontables ocasiones, la intérprete ha confesado que es extremadamente indecisa, y que la principal víctima de esto es su marido: "Siempre me pregunta '¿Para qué me preguntas si vas a hacer lo que quieres?', y yo le respondo 'Pues porque cuento contigo'".
Continuando con su reflexión sobre el horóscopo, Elena ha admitido que "creo en todo". "Creo en Dios, tengo mi propia fe", indicando, explicando también que "creo en la astrología, en el universo, en la tierra y en las energías".
Es por eso que jamás se prestaría a grabar ciertas escenas en ninguno de todos sus proyectos. "Nunca haría en el cine ni una ouija, ni una posesión", ha subrayado, reiterando que "me da mucho miedo".
Un... ¿defecto?
Siguiendo con el tema de la astrología, Elena ha explicado que una de las características de su signo es la intuición, algo que, en sus propias palabras, la representa bastante. "Yo siempre he querido caerle bien a todo el mundo, algo que es imposible", comenzaba a ejemplificar esta característica, apostillando que, en la mayoría de ocasiones, "he notado que no le caía bien a alguien".
Casi como si leyese el futuro, la intérprete ha expresado que, en más de una ocasión, ha soñado cosas que luego se han hecho realidad. "Me ha pasado de soñar con una persona que hacía mucho que no veía y que, de repente, me llama", confiesa, indicando que también le ha ocurrido con cosas referidas a lo laboral, tanto de ella como de su pareja. "Sueño que no le va a salir un trabajo a mi marido y luego me cuenta que le han llamado y que no va a ser al final", compartía, dejando sorprendidos al presentador y a sus ayudantes, Trancas y Barrancas.








