La actriz y cantante británica Cynthia Erivo ha puesto fin a uno de los temas más comentados del momento al hablar con total sinceridad sobre los rumores que vincularon su relación con Ariana Grande con algo más que una simple amistad. Durante semanas, en redes sociales y en medios de todo el mundo se ha especulado sobre la naturaleza de su vínculo, en especial durante la extensa gira de prensa de las películas Wicked y Wicked: For Good, donde ambas coprotagonistas irradiaron una cercanía que muchos interpretaron de formas muy distintas.
Erivo, que siempre se ha mostrado cuidadosa con su vida personal, respondió por primera vez a esas especulaciones en una entrevista con la revista Stylist: “Al principio, creo que la gente no entendía cómo era posible que dos mujeres fueran amigas, cercanas, y no amantes… había una extraña fascinación con nosotras dos”. Su frase —y la reflexión detrás de ella— se ha convertido en uno de los momentos más comentados de la conversación sobre amistades femeninas en la cultura pop actual.
¿Por qué se desató el fenómeno?
Durante la promoción de Wicked y su secuela, Erivo y Grande compartieron numerosos momentos de apoyo emocional y gestos afectuosos. Las cámaras captaron imágenes de ambas sosteniéndose las manos, mirándose con complicidad y ofreciendo redes de apoyo en entrevistas interminables por todo el mundo. Particularmente viral fue el momento en que Grande, en una entrevista, agarró el dedo de Erivo, un gesto que desató toda clase de especulaciones en redes.
Lejos de reprimir estas muestras de cariño, Grande explicó en el podcast Good Hang with Amy Poehler que tiende a “canalizar mucha energía a través de mis manos” y que por eso a menudo tomaba la mano de quien la acompañaba, en este caso de Erivo. “Simplemente quería ser de apoyo”, dijo con su habitual sinceridad.
Pero muchos usuarios no vieron únicamente gestos de compañerismo: la falta de ejemplos culturales de amistades platónicas intensas entre mujeres provocó que la audiencia buscara otro significado detrás de cada gesto, transformando amistad en romance en memes y titulares.
La respuesta de Erivo: romper estereotipos
Para Erivo, el núcleo del debate no es un malentendido entre ella y Grande, sino cómo la sociedad interpreta con naturalidad vínculos emocionales intensos entre mujeres como algo necesariamente romántico o sexual. “Creo que es porque hay tan poca conversación sobre la amistad femenina platónica —profunda y real—, aunque exista en todas partes”, explicó, subrayando con fuerza que esta falta de representación contribuye a percepciones erróneas.
La actriz añadió que las relaciones cercanas entre mujeres muchas veces se observan con incomodidad porque “no nos enseñan que esas relaciones son buenas para nosotras”. Esta frase ha sido citada en debates más amplios sobre cómo la cultura y los medios tienden a sexualizar o trivializar las conexiones emocionales femeninas.
Una amistad, no un romance
Ni Erivo ni Grande han confirmado jamás una relación romántica entre ellas. De hecho, ambas mantienen relaciones amorosas estables por fuera de su amistad: Grande ha estado vinculada con el actor Ethan Slater, mientras que Erivo ha sido relacionada con la productora y guionista Lena Waithe desde hace años.
Al hablar de su vínculo actual, la actriz dejó claro que su relación con Grande no es un romance, sino un lazo profundo de respeto, apoyo mutuo y complicidad que va más allá de las expectativas tradicionales. Su declaración, lejos de alimentar la especulación, ha humanizado aún más el concepto de una amistad adulta entre mujeres en un entorno tan expuesto como una gira de prensa mundial.
¿Qué deja esta historia para la cultura pop?
Que una amistad pueda ser intensa, emocional, física incluso, sin que necesariamente sea romántica o sexual, es un tema que no suele recibir el espacio que merece en los medios. El caso de Erivo y Grande ha sido un recordatorio de que las conexiones humanas son complejas y que las narrativas simplistas —como “si dos mujeres están juntas, deben ser pareja”— son reductoras e incluso dañinas.








