Cuando un inesperado tornado arrastró a la pequeña Dorothy a la tierra de Oz, solo tenía una forma de volver a su casa, en Kansas: seguir el camino de baldosas amarillas que la llevaría hasta un misterioso mago que habitaba en un palacio de la Ciudad Esmeralda. En la capital, no hay ningún sendero mágico, pero sí un paseo del arte que conducía hasta el palacio Neptuno, donde, el pasado jueves 5 de febrero, JOSE LUIS Joyerías revivió la magia de aquella ciudad color verde.
Allí, a unos pasos de la fuente del dios del mar, la firma presentaba, de la mano de ¡HOLA!, su nueva colección, Immortal Love (“Amor inmortal”), compuesta por piezas en plata de primera ley realzadas por gemas verdes y blancas en talla corazón y lágrima, y una serie, de edición limitada, de 73 collares en oro de 18 quilates, con esmeralda natural, que rinde homenaje al año de su fundación.
Una fiesta que unía la magia del momento con las joyas que sellan historias de amor, a apenas unos días del día más romántico del año, San Valentín, que Goya Toledo, nos contaba, celebrará más tarde con su marido, el guitarrista Craig Ross. Viven su matrimonio a veces a distancia, pero, para ellos, los kilómetros no suponen ningún problema: “Nuestras vidas y nuestros trabajos son así, pero lo importante es estar bien. Me considero muy afortunada”, nos aseguraba.
Una boda por sorpresa
Una de las primeras en llegar era Cristina Castaño, que se “sentía como en casa” —recordando que sus padres tenían una joyería en Santiago de Compostela—. La actriz gallega se encuentra en un gran momento personal y se le cae la baba con su pequeño León, que ya tiene seis meses: “Está precioso, sano, gordito y es muy bueno. Era algo que deseaba mucho y que me ha hecho muy feliz. Noto que tengo una energía muy bonita”.
“Todo el mundo te dice que te cambia la vida y lo cierto es que yo no me siento tan cambiada”, aunque sus prioridades ahora son distintas: “A veces me surgen trabajos que no puedo hacer, otros que sí quiero hacer y que puedo… Pero si tienes una familia tú sola, eres padre y madre, tienes que tener ayuda y una solidez económica”, reconocía.
También puntual aparecía Lola Marceli, uno de los rostros más conocidos y queridos de nuestra pantalla, que nos daba una feliz —e inesperada— noticia. Tras 24 años de amor con Juanjo Puigcorbé, se han dado el 'sí, quiero'.
Fue el pasado 26 de mayo, en una ceremonia muy íntima, con su familia como único testigo. Viena, la única hija del actor, y su marido, fueron los padrinos de Juanjo; mientras que la novia confió este papel a un sobrino y su novia. Se trataba de formalizar algo que ya tenían incorporado en su vida; sencillamente, sentían que, después de tantos años, había llegado el momento de dar ese paso.
Quien está cerca de celebrar diez años de matrimonio —en 2027— es Dafne Fernández, pero el tiempo junto a su marido, el fotógrafo Mario Chavarría —con el que tiene dos hijos—, asegura, se le ha pasado volando: “Estoy feliz. Cada día le amo más y pienso: '¿Cómo es posible?'. Mario es un compañero de vida ideal. Estoy superenamorada”, nos comentaba la artista, que, además, afronta un año lleno de proyectos —desde el estreno de la película Cada día nace un listo, de Arantxa Echevarría, a la obra de teatro Locuras paralelas—.
María León estaba encantada del éxito de su hermano, Paco, en su regreso con Aída, que también disfruta Melani Olivares, y Mónica Cruz se mostró emocionada con el lanzamiento de su colección de moda
Dos saltos de la interpretación a la moda
Otra de las invitadas de excepción a la cita era Goya Toledo, que disfruta de una nueva etapa como ídolo de la generación Z gracias a su papel en la saga Culpables. Hace unos meses, nos sorprendía, además, con una nueva faceta —diseñando su propia ropa— que pocos conocíamos: “Hice una colección hace tiempo, pero no le puse mi nombre. Desde pequeñita, diseño. A mi marido le he hecho algún pantalón”.
Una pasión que comparte con su amiga Mónica Cruz, quien nos hablaba de la nueva colección que va a lanzar: “Hemos hecho una de alfombra roja y de fiesta, me apetecía mucho, y estoy muy contenta y muy nerviosa”, nos confesaba Mónica, que navega entre dos mundos que compagina con la maternidad de su hija, Antonella, que, a sus doce años, “ha entrado de cabeza en la adolescencia”.
El otro gran reencuentro de la noche fue el de María León y Melani Olivares. En cuanto se vieron, se fundieron en un grandísimo abrazo. Tenían mucho por lo que brindar. En especial, por el éxito de la película “Aída y vuelta”, con la que Paco León, hermano de María, ha recuperado el fenómeno de una serie —“Aída”— que terminó de catapultar a Melani al estrellato. “Paco ha devuelto al público esa familia que todo el mundo sintió suya. Es una experiencia bonita, se ríe, se llora y todo el mundo está muy contento”, reflexionaba María, que está rodando la próxima temporada de otro fenómeno de la ficción, “Furia”.
Camino a los Goya
Vanesa Romero y Blanca Paloma cuentan los días para los Goya —que serán el próximo 28 de febrero, en Barcelona—. La actriz está nominada por su corto Sexo a los 70. La cantante, por su canción Caminar el tiempo, que forma parte de la banda sonora original de la película Parecido a un asesinato. Y juntas posaron en nuestro set, en el que se mostraron de lo más unidas.
“Es muy difícil llegar ahí, hay un nivel increíble”, nos contaba Vanesa, entre los nervios y la ilusión. “Lo que tenga que ser, será”. Para Blanca, llevarse uno de los cabezones a casa sería el broche perfecto a un gran año en el que, además, “voy a sacar mi primer álbum”, así que no podía estar más contenta. También, de encontrarse con las estrellas ya consolidadas de nuestro cine y otras que se presentan como las jóvenes promesas que se abren paso, como Clara Chaín, de la película Malas influencias; Ane Rot, de Élite; Nira Osahia, de Olympo, o Luna Berroa, que no paró de hablar con su amiga Najwa Khliwa —que también debutó en Olympo—.
De las nuevas generaciones de actrices a las dos nominadas al Goya, Blanca Paloma y Vanesa Romero: "Estoy intentando no vivirlo con muchos nervios y disfrutarlo"
Luna, que acaba de celebrar su mayoría de edad, ha dado su gran salto al cine con la película El cautivo, de Alejandro Amenábar. “Llevo queriendo ser actriz desde siempre y no me esperaba trabajar con un director como él, que son palabras mayores”, aunque a ella le sobran tablas —con diez añitos formaba parte del musical El rey león—.
Una actuación sorprendente
Durante el cóctel, los invitados no pararon de hablar de las dos pasiones que les unen —la moda y la joyería— y poniéndose al día de sus nuevos proyectos, hasta que llegó el momento de la esperada cena.
Tras unas elegantes cortinas de terciopelo verde esmeralda, se encontraban las mesas y unas luces del mismo color que creaban un ambiente único. Entonces descubrieron el secreto mejor guardado. Ruth Lorenzo estaba en el escenario. Como una diva del old Hollywood, con melena ondulada, la artista cantaba tres canciones, Where is my husband, SOS d’un terrien en détresse y Defying Gravitiy. Cuando terminó su actuación, el público, entusiasmado, se puso en pie para ovacionar a la cantante.
Después, serían Andrea Guasch y Blanca Paloma las que se animarían, también, a entonar algunos temas de manera improvisada, al final de la cena. La nota perfecta para una noche llena de sorpresas y reencuentros. El “hechizo” de Oz había llegado al Madrid de los Austrias.






















