En abril de 2025 falleció Belén Domínguez en el Hospital Ramón y Cajal tras permanecer ingresada durante dos años a causa de un cáncer. En 2023 recibió un diagnóstico que marcó un antes y un después en su vida: padecía un tumor intramedular. Desde sus redes sociales, la joven sevillana de 31 años relató su lucha diaria contra la enfermedad, convirtiéndose en un símbolo de esperanza y fortaleza. A pesar de las duras secuelas con las que convivió, mantuvo siempre la fe, una actitud positiva, un profundo amor por la vida y una sonrisa constante que logró conmover a todo el país. Este martes 10 de febrero, quien fue su pareja y compañero vital, presente a su lado en cada momento, ha visitado el plató de Sonsoles Ónega, donde ha recibido una sorpresa muy especial.
“Belén vivía siempre como si fuese siempre el último día y ayudaba a todo el que se le acercaba”, ha comenzado Emilio recordando sobre Belén Domínguez. La joven sevillana falleció tras luchar durante dos años contra un tumor intramedular, y desde entonces su recuerdo permanece vivo entre familiares y amigos. Una de las preguntas que le hizo Sonsoles Ónega fue si “el diagnóstico pudo llegar un pelín tarde”. “No, es que es algo también un poco raro, es un tumor, es un glioma difuso de la línea media, está en el cuello, también es muy difícil de detectar, pero yo también he aprendido que hay que ir al médico”, respondió Emilio de manera sincera.
Belén convirtió la habitación del hospital en un espacio donde nacieron canciones, amistades y momentos únicos. Desde su muerte, no hay día que su novio no la tenga presente: “Este tiempo he estado rodeado de familia y amigos". “Yo dormía día sí, día no prácticamente en el hospital con ella. Nos íbamos turnando su madre y yo para no dejarla sola en ningún momento. Y he aprendido que también es importante compartir todos esos momentos con una felicidad y de una forma tan bonita que te lleguen a tocar el corazón. Para mí era fácil porque lo hacíamos con amor. Lo vivíamos con amor, con fe, con gratitud en los pequeños momentos que cada día compartíamos, por cortos o tontos que sean. Y también he aprendido la importancia del cuidador cuidarse para cuidar mejor”, continuó confesando.
Posteriormente, la conductora de Antena 3 le ha querido hacer una pregunta más personal: “¿Tuviste que pedir ayuda, Emilio?". A lo que él ha respondido con sinceridad: “No me hizo falta. Sí que me desahogaba cuando lo necesitaba, que también es otra forma de pedir ayuda. Con tus amigos, hablar, con los capellanes del hospital que también nos apoyaron todos los días. Tenías conversaciones para liberar un poco ese peso. Hablábamos entre nosotros. Éramos nuestros propios terapeutas”.
Uno de los momentos más emocionantes ha sido cuando Emilio ha confesado qué es lo más doloroso: “Lo más duro cuando ya no está. Cuando ya no puedes abrazarla, sostenerle la mano, darle un beso, susurrarle. Es un vacío en el corazón, pero a la vez muy lleno por todo lo vivido. Te alegras porque ya no está sufriendo, pero duele mucho porque ya no la tienes a tu lado”.
La sorpresa de Alejandro Sanz
“Estábamos prometidos. Uno de sus deseos fue que más adelante yo rehiciera mi vida. Todavía no me sale, pero ya saldrá. Estoy convencido de que Belén me mandará a alguien increíble”, ha explicado Emilio sobre cómo ve su futuro. En ese momento, Ónega le ha dicho que el programa había preparado una sorpresa para él: un vídeo de Alejandro Sanz. Belén era fan del cantante y uno de sus sueños era conocerle, lo que consiguió gracias a la intermediación del empresario Pepe Barroso y la periodista Marta Barroso. “Los sueños sí se cumplen. Alejandro Sanz me sorprendió abriendo la puerta de mi habitación para hacerme feliz y demostrar que nada es imposible. Fue el mejor día de mi vida y nunca lo voy a olvidar. Sobran las palabras”, escribió en ese momento la influencer en sus redes sociales.
Y es que Alejandro Sanz se ha grabado un vídeo que han emitido en el programa mandando un mensaje muy especial a Emilio y rindiendo homenaje a Belén Domínguez: “Hola, Emilio. Te mando un abrazo enorme. Me cambió la vida conocer a Belén. He visto todo el amor y la paz que os habéis dado incluso en los momentos más difíciles. Aquí tienes un amigo. Belén va a quedar en mi corazón para siempre y en el de mucha gente. Su energía y sus ganas de vivir demuestran que el ser humano es mucho más que un cuerpo transitando por este mundo. Un fuertísimo abrazo para ti y para la familia. Somos algo más que un cuerpo. Somos lo que dejamos. Y a Belén la recordaremos siempre con ese mensaje de vida. Muchísimas gracias”.








