Un perro muy bien adiestrado

Si es que cuando dicen que los perros se parecen a sus dueños es por algo. Conan es un chihuahua de año y medio que ha seguido paso a paso la educación de su dueño. Conan ha aprendido a acompañar a su dueño al templo y “rezar” fervorosamente. Al menos la posición y la concentración para las oraciones se las al 'dedillo'. La mascota acude todos los días al templo Shuri-Kannondo, en Okinawa con Joei Yoshikuni, su dueño, para realizar tal y como ha sido amaestrado las oraciones pertinentes.

Lunes 24-03-2008

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