Del mercado de arte de lujo a los centros de acogida humanitaria. Flavia de Hohenlohe preside desde 2021 la ONG Rescate, una organización con origen histórico vinculado a Albert Einstein. Ante la inauguración de la muestra fotográfica En su piel. Miradas por la integración, conversamos con la aristócrata sobre la urgente necesidad de cambiar la percepción hacia las personas refugiadas y el valor de ofrecerles una segunda oportunidad en España.
De Sotheby's a la acción humanitaria: El giro vital de Flavia de Hohenlohe
Flavia de Hohenlohe y Medina creció en un palacio, la Casa de Pilatos de Sevilla, junto a su abuela Mimi, la carismática XVIII duquesa de Medinaceli. Esa infancia privilegiada, rodeada de obras de arte, la convirtió en una experta en la materia y durante veinte años fue presidenta de Sotheby's España. Ahora, sin embargo, dedica todos sus esfuerzos a la ONG Rescate, que desde 1960 atiende a personas refugiadas, víctimas de conflictos, violencia y desastres naturales en sus países de origen y destino.
Como presidenta de esta organización sin ánimo de lucro, la aristócrata nos habla de la exposición de fotografía En su piel. Miradas por la integración, que se acaba de inaugurar en la Casa de América y que invita al público a ponerse en el lugar de las personas que se ven obligadas a abandonar su tierra por diferentes razones. Con motivo del Día del Refugiado, que se conmemora el próximo 20 de junio, hasta el 13 de este mes se puede visitar esta muestra que reúne 44 imágenes de nueve fotógrafos internacionales, una selección de fotografías que no hablan solo de quiénes tuvieron que abandonar su hogar, sino que también pone el foco en la necesidad de convertir un nuevo destino en un lugar que les haga sentirse como en casa.
Una exposición fotográfica para visibilizar la realidad de refugiados y migrantes
“Pensamos que la fotografía tiene una capacidad única para acercarnos a realidades que a veces parecen lejanas”, nos dice Flavia, que está al frente de Rescate desde 2021. Con la exposición, se pretende “que la sociedad mire de frente la experiencia de las personas refugiadas, no desde la lástima, sino desde la empatía, la dignidad y el compromiso”.
“Y queremos transmitir —continúa— que detrás de cada persona refugiada hay una historia, una familia, un proyecto de vida interrumpido. Pero también una enorme capacidad de resistencia y de resiliencia. Porque nadie abandona su hogar por elección fácil, ¿no? Lo hace porque permanecer en su país supondría un riesgo para su vida, su libertad o su dignidad. Y esta exposición invita a comprender ese camino y a implicarnos como sociedad”.
Los autores de las imágenes que se exponen “son todos fotógrafos de renombre, premiados internacionalmente, que han retratado crisis humanitarias en distintas partes del mundo y que ceden su obra”, explica la aristócrata. La muestra comienza con dos imágenes de autores españoles que 'conversan' entre ellas y apelan a la memoria: una de Xavier Miserachs en blanco y negro de migrantes andaluces llegando a Barcelona en los años 60 y otra de Santi Palacios sobre la crisis de refugiados de Idomeni (Grecia) de 2016.
El origen de la ONG Rescate: El legado de Albert Einstein en España
Rescate nació en los años 30 en Estados Unidos como International Rescue Comittee de la mano de Albert Einstein, que estableció una red de apoyo para ayudar a los europeos a escapar del régimen nazi. A lo largo de su trayectoria ha ayudado a más de seis millones de personas. En España empezó a operar en 1960, como oficina de reasentamiento hacia Estados Unidos, Canadá y Australia, para los refugiados que llegaban a nuestro país.
La llegada de la aristócrata a la presidencia de la ONG Rescate
Flavia, ¿cómo llega alguien que trabajaba en Sotheby's, en un mundo de lujo, de arte, a presidenta de Rescate?
Bueno, ya estaba en Rescate mientras trabajaba en Sotheby's. Durante la pandemia, la anterior presidenta dijo que ya había cumplido su función y que hacía falta otra persona que tuviera más visibilidad y más contactos. Y toda la junta de Rescate me eligió a mí.
¿Qué fue lo que te hizo querer implicarte en esta ONG?
Precisamente me llamaron para organizar una subasta benéfica y así fue. Cuando les conocí me encantó la ONG. Me pareció entrañable y con muy poca visibilidad, con muy pocos socios. Al principio no había Ley de Asilo en España, era una oficina solo de reasentamiento cuando todavía pertenecía a International Rescue Committee, éramos parte de una fundación que creó Albert Einstein en los años 30 para ayudar a los que huían del régimen nazi. Luego, cuando se aprobó la ley de asilo en nuestro país empezamos a trabajar con ellos y se tuvo que convertir en una organización sin ánimo de lucro española.
Programas de acogida e inserción laboral
¿Qué acciones lleváis a cabo en España para ayudar a los refugiados?
Tenemos centros de acogida en Madrid, Guadalajara, Valladolid y Galicia. Allí atendemos a más de mil personas cada año. Nuestro programa abarca muchos campos, desde ayudarles a aprender español, brindarles asistencia psicológica, eso lo primero, porque llegan rotos; también les ayudamos con asistencia jurídica, formación especializada para acceder a puestos de trabajo, se les ayuda a elaborar su currículum y a prepararse para la entrevista. Se ofrece ayuda con la escolarización de los hijos, se atienden sus necesidades médicas, porque hay personas con enfermedades graves o en situaciones de dependencia; impartimos charlas para evitar prácticas como, por ejemplo, la mutilación genital femenina... Y se realizan también actividades de ocio, lo que les ayuda a integrarse, a conocer su nuevo entorno. Nuestra meta es que lleguen a ser autónomos lo más rápidamente posible, pero esto suele ser suele tardar como año y medio o así.
Les brindáis una nueva oportunidad y ¿les ayudáis a encontrar trabajo?
Sí, en Rescate destacamos como ONG que facilita la inserción laboral y eso beneficia no solo a las personas, sino a las empresas que nos contactan porque necesitan trabajadores. El año pasado hemos gestionado puestos de trabajo para 865 personas. Y tenemos, por ejemplo, un grupo de personas de Mali trabajando en distintas empresas en Galicia, donde, por ejemplo, han trabajado en la recolecta de la judía verde, que no es un trabajo que quiera hacer todo el mundo. Y luego tenemos familias en Valladolid o en Guadalajara que se han establecido en pueblos de 1.500 o 3000 habitantes que dan vida a esos municipios. De hecho, un alcalde de un pueblo de Valladolid me llamó personalmente para pedirme que Rescate parara la gestión de un centro de refugiados que iba a cerrar. Entonces lo hicimos y eso hizo que el padrón municipal volviera a ser positivo. Es algo en lo que muy poca gente repara cuando se habla de estas personas, pero es que son personas muy necesarias y muy útiles.
Debe de ser una labor muy gratificante.
Yo siempre digo que, en el fondo, soy muy egoísta, porque esto me da tanto o casi más, o sea, recibo más de lo que doy. ¿Sabes? Es que somos muy privilegiados por haber nacido aquí, y por vivir en un país seguro, democrático. La gente a veces se cree que los refugiados son una amenaza y no lo son. Me encantaría poder cambiar esa percepción que tiene la gente. Hay que ponerse en su piel, como dice el título de la exposición, porque ellos se juegan la piel viniendo.
¿Recuerdas alguna historia que te haya conmovido especialmente y tocado el corazón?
Sí, cuando llegaron los refugiados de Ucrania, por ejemplo, estaban en un centro en un pueblo de Guadalajara. Ahí nació el primer refugio de refugiados ucranianos. Fue muy, pero muy emocionante. Y luego, cuando llegaron los afganos, también hace como tres años, estaban también en un centro de acogida. Recuerdo que había una niña afgana con una cara tan triste. Con el traductor de Google le preguntamos que qué le gustaría, porque queríamos animarla, y nos dijo que una muñeca. Entonces volvimos con la muñeca y está la foto del antes y el después. Meses después, cuando volví, la niña para la foto se puso con el brazo en alto y con los dedos formando la “V” de victoria. Bueno, fue… se me saltan las lágrimas solo de acordarme.







