La Familia Real danesa no lo ha dudado y se ha dejado hechizar por la magia del circo aprovechando su tradicional estancia en su residencia de verano en Aarhus
Pulse sobre la imagen para ver las ampliaciones de las fotos
El príncipe Christian, en brazos de su madre, la princesa Mary, observa con sorpresa y susto uno de los elefantes del circo
17 JULIO 2008
El ocio reina en verano. Los parques de atracciones, los zoológicos, los cines, los teatros y los circos se llenan en la temporada estival de familias, entre las que figuran, por supuesto, las reales, sus mejores promotoras. La magia del circo, que hechiza a todos, grandes y pequeños, también sobrevuela palacio. La Familia Real danesa no lo ha dudado y se ha dejado hechizar por este mundo de fantasía aprovechando su tradicional estancia en su residencia de verano en Aarhus -segunda localidad de Dinamarca- para hacer una visita al circo Beneweis, que estos días se encuentra en la ciudad.
La reina Margarita II, su esposo, el príncipe consorte Henrik; los príncipes herederos Federico y Mary, y los hijos de estos, los príncipes Christian e Isabella, se acercaron a Tangkrogen, donde se ha instalado el circo para presenciar su función vespertina, con ocasión de su cumpleaños número 121. Para los pequeños, la función, que ellos presenciaron sentados en el regazo de sus padres desde el palco de honor, resultó una experiencia fascinante y única. Especialmente cuando en el intermedio los tres elefantes del circo se acercaron a ellos y los príncipes Federico y Mary los alzaron en brazos para que pudieran acariciar a los pacíficos animales. Y, para todos, acabó siendo una jornada muy divertida en la que disfrutaron como niños compartiendo velada con gigantes, payasos, domadores y acróbatas.