Este jueves la realeza mundial tiene una cita en Estocolmo con motivo del 80 cumpleaños del rey Carlos Gustavo. Una fecha que se va a celebrar por todo lo alto, donde la Corona va a desplegar toda la pompa y el ceremonial de las grandes ocasiones. Reyes y príncipes han confirmado su asistencia, entre ellos, doña Sofía, quien estará presente en la cena de gala, el acto central que culminará una jornada para la historia.
El día arrancará con una misa Te Deum de acción de gracias en la capilla del Palacio Real de Estocolmo. Toda la Familia Real y algunos de sus invitados nacionales e internacionales estarán presentes. Tras ello habrá un cambio de guardia en el patio exterior y varios niños agasajarán al monarca con ramos de flores, que serán la antesala al vuelo aéreo de las Fuerzas Armadas. La mañana acabará con un almuerzo en el Ayuntamiento de la capital sueca en honor al Rey.
Aunque la cena de gala arrancará a las 19:30 horas, la reina Sofía ha sido citada una hora antes. Esta gran fiesta exige un dress code particular que se traduce en máxima etiqueta; frac para ellos o uniforme militar si tiene el rango para usarlo. Y vestido de noche largo, preferiblemente hasta el suelo, que cubra los tobillos, para ellas. En su caso también sería apropiado llevar el traje regional, tanto para hombres como para mujeres.
Así se eligen las joyas
También se espera que las damas de la realeza lleven tiara. La reina Silvia ya contó en el documental de SVT Joyas reales cómo elige una diadema para un gran evento real. El espectacular joyero de la Casa Real sueca es uno de los más espectaculares y tanto la reina como sus hijas y nuera, las princesas Victoria, Magdalena y Sofia, lucen piezas muy importantes en cada gran gala que hay, como es la entrega de los Premios Nobel. La reina Silvia ya dijo, sobre la elección de su diadema, que "por supuesto, depende del evento y del tipo de joyería que quieras usar. Pero también depende del vestido. ¿De qué color es? ¿Qué estilo tiene? A veces combinamos las joyas con el vestido, pero otras veces al revés: combinamos el vestido con las joyas".
También existen otras muchas reglas no estrictas que deben seguirse en lo que respecta a la vestimenta real en las cenas de gala. Magdalena Ribbing, experta en etiqueta de Dagens Nyheter, uno de los periódicos más importantes de Suecia fundado en 1864, puntualiza que para una cena de gala en Palacio, "lo mejor es que no sea un vestido de gala extravagante con falda enorme y hombros descubiertos, ya que en las cenas reales no se baila. Se puede llevar un chal, pero no es necesario. La falda puede llegar hasta el suelo. Evita los guantes largos que solo resultan incómodos durante la cena, ya que hay que quitárselos sí o sí". Respecto a los caballeros, "un hombre que no posee un traje militar formal puede usar un frac, disponible para alquilar con todos los accesorios excepto los zapatos. Recuerde no abrochar la cinta estrecha que suele encontrarse en la abertura del frac. El frac debe usarse abierto; esa cinta solo sirve para evitar que se caiga durante el trayecto a la fiesta".
Además de la reina Sofía, que podría llevar la tiara Niarchos, regalo del armador griego Stavros Niarchos con motivo de su enlace con don Juan Carlos en 1962 y que se puso en junio de 2023 para acudir a la fiesta posterior a la boda de los príncipes Hussein y Rajwa, ya han confirmado su asistencia Beatriz de Holanda; Federico, Mary, Margarita y Benedicta de Dinamarca; Felipe y Matilde de Bélgica; Harald, Sonia y Haakon de Noruega; Enrique, María Teresa, Guillermo y Stéphanie de Luxemburgo; la princesa heredera Sofía de Liechestein con su hijo, el príncipe Wenzel; así como representantes de Casas Reales no reinantes como las de Rumania y Serbia. Los reyes Simeón y Margarita de Bulgaria sí han sido invitados, pero han declinado la oferta debido a su edad.
El regalo de un Rey
El rey Carlos Gustavo ya ha recibido algunos regalos, entre ellos uno con más de 300 años de Historia, de parte del Gobierno sueco. Una alfombra textil descrita como "historia del sueño sueco y un acierto decorativo del que todos los visitantes del Salón del Reino podrán disfrutar ahora y en el futuro". Este gesto, concebido como un donativo oficial, ha sido instalado en el podio del Salón del Reino del Palacio Real y ya forma parte de las colecciones reales.










