Miriam de Ungría se ha convertido en una de las figuras más especiales de la Corte Real Hachemita desde que pronunciase su ‘sí, quiero’ más romántico al príncipe Ghazi bin Muhammad —primo del rey Abdalá II de Jordania—, adentrándose en la destacada dinastía reinante con la que protagoniza ahora momentos tan simbólicos como significativos. Fue hace cuatro años cuando se llevó a cabo el enlace matrimonial, aunque esa estampa llena de decoro, y también de sorpresa, la ha llevado a ser protagonista de otra fotografía histórica: la de la visita del príncipe heredero, Hussein de Jordania, al yacimiento arqueológico donde se sitúa históricamente el bautismo de Jesucristo.
Las imágenes más destacadas de Miriam de Ungría
Miriam de Ungría —conocida en la corte hachemita como la princesa Maryam Ghazi— ha reaparecido en la agenda pública jordana por un motivo de gran relevancia histórica y estratégica. La española ejerció de coanfitriona junto a su esposo, el príncipe Ghazi bin Muhammad, durante la visita guiada que ofrecieron al príncipe heredero Hussein en el yacimiento arqueológico de Betania al otro lado del Jordán (Al-Maghtas), enclave considerado históricamente el lugar del bautismo de Jesucristo a manos de Juan el Bautista, aunque la presencia del matrimonio no fue casual. El príncipe Ghazi, además de primo y principal asesor del rey Abdalá II en asuntos religiosos y culturales, preside el consejo de administración de la Baptism Site Commission, el organismo encargado de la gestión y conservación de este centro de peregrinación. Vinculado a su excavación y puesta en valor desde los años noventa, Ghazi logró que la UNESCO lo declarase Patrimonio Mundial en 2015, convirtiéndose en el máximo experto del recinto, por lo que su elección para asesorar al futuro monarca responde también a la plena confianza que ambos se profesan.
Por ello, tanto él como Miriam de Ungría guiaron al hijo de Rania de Jordania por el recorrido, explicándole los detalles históricos y de gestión del enclave para resolver también aquellas incógnitas que pudieran surgir. Un momento cuyo objetivo principal de esta visita fue supervisar las instalaciones actuales y coordinar un ambicioso plan de desarrollo, y poner el broche de oro a una jornada que se proyecta como uno de los grandes rincones del país. Con vistas al año 2030, fecha en la que se conmemorarán los dos mil años del bautismo de Jesús, Jordania busca consolidarse como un destino mundial de primer orden para el turismo religioso, por lo que la presencia del heredero al trono es, en parte, una forma de proyectar el que será una de las grandes celebraciones del siglo.
Para responder a la afluencia masiva de peregrinos, el proyecto contempla la construcción de una aldea para visitantes, un museo temático dedicado al acontecimiento bíblico y la creación de un gran corredor verde. Aunque la aristócrata española no suele prodigarse en actos oficiales más allá de citas familiares o bodas reales —desde su enlace en septiembre de 2022 en el Palacio de Raghadan—, volvió a mostrar su plena integración en la Casa Real jordana, apoyando a su marido en la proyección internacional de uno de los lugares más sagrados y emblemáticos del país.







