La princesa Rajwa de Jordania, mujer del príncipe Hussein, heredero al trono hachemita e hijo mayor de los reyes Abdalá y Rania, ha cumplido este martes 32 años y la Casa Real ha querido enmarcar el momento con un nuevo retrato de estilo oficial, una foto distinta a las que suelen compartir en sus redes sociales y que parece destinada a resaltar su faceta más institucional en un momento de plenitud vital.
Si hace unos días fue el futuro rey, el príncipe Hussein, uno de los herederos con mayor proyección y recorrido en un reino que es una pieza clave en le terreno internacional, el que felicitó a su mujer con una imagen en la que la princesa Iman, la única hija del matrimonio, era la gran protagonista. Ahora es la Corte Real la que ha querido dar un giro distinto a la semana de celebraciones con un retrato de los que duran años y forman parte del "álbum" más oficial del reino. Con un look sencillo, pocas joyas y en un espacio que no genera ruido, la vista se va directamente al rostro de la princesa Rajwa, intencionalmente iluminado, que sonríe con una mirada que esta ligeramente elevada por encima de la cámara.
Hay que recordar que Rajwa de Jordania nació en Arabia Saudí y se formó como arquitecta en la Universidad de Syracuse (EE. UU.), complementando sus estudios con diseño en Los Ángeles. Se casó con el príncipe Hussein, hijo mayor de los reyes Abdalá y Rania, el 1 de junio de 2023 en una ceremonia real celebrada en Amán, con una amplia presencia de realeza europea, incluidos los príncipes de Gales. El 3 de agosto de 2024, la pareja dio la bienvenida a su primera hija, la princesa Iman bint Hussein. Desde entonces, Rajwa ha asumido un papel activo en la vida pública, pero es ahora cuando despega a nivel global.
Rajwa de Jordania tiene ya una presencia sólida dentro del país, pero además ha iniciado ya un camino que abrió Rania de Jordania, que es tener un papel destacado también como interlocutor en Occidente. Su figura empieza a proyectarse más allá de las fronteras jordanas, no solo como consorte del heredero, sino como un rostro preparado para representar a la nueva generación hachemita en espacios internacionales, especialmente en ámbitos culturales, educativos y de innovación social.







