La casa real británica rinde cuentas sobre el uso que hace de la financiación pública que recibe y por primera vez un monarca informa del importe total de los impuestos abonados desde que llegó al trono. Ha sido a través del informe de la Subvención Soberana que ha hecho público este jueves y en el que detalla, entre otras cosas, como se está financiando la reforma del palacio de Buckingham, un proyecto de 10 años que se espera que finalice en 2027, aunque los reyes Carlos y Camilla han confirmado que tampoco entonces trasladarán su residencia allí, sino que lo mantendrán para la actividad oficial.
La Subvención Soberana incluye fondos para mantener las residencias reales que se utilizan para eventos ceremoniales, los viajes reales para compromisos oficiales del Reino Unido y los costes del personal de la Casa Real, es decir, los empleados que apoyan la labor del Rey como jefe de Estado. Esa subvención está vinculada a las ganancias del propio patrimonio de la Corona que asciende este año a más de 19.000 millones de euros. Este último ejercicio la Subvención Soberana aumentó a 132 millones de libras (150 millones de euros) y más de la mitad se destinó a la conservación y protección de los Palacios Reales Ocupados, algunos de los edificios patrimoniales más emblemáticos del país. El año próximo se incrementará en casi 6 millones de libras para dar el impulso final al Programa de Renovación Integral del Palacio de Buckingham, pero después volverá a reducirse.
Según el informe, los Reyes realizaron el último año 708 compromisos oficiales, más de 100 más que el año anterior. Junto con los príncipes de Gales y otros miembros activos de la Familia Real completaron un total de 2.273 compromisos oficiales en el Reino Unido y en el extranjero. Casi 97.000 invitados asistieron a 827 eventos celebrados en los palacios.
Los impuestos de Carlos III
En cuanto a los impuestos de Carlos III, Buckinham ha confirmado que el pago supera los 30 millones de libras (casi 35 millones de euros). En los dos ejercicios fiscales completos desde que se convirtió en Rey, la factura fiscal de Su Majestad ascendió a 11,7 millones de libras en 2023-2024 y a 12,9 millones de libras en 2024-2025, 13 y 15 millones de euros, respectivamente.
Hay que recordar que el Rey y el príncipe de Gales no tienen obligación legal de pagar impuestos. Sin embargo, desde 1993, tras un acuerdo con Hacienda para remontar la enorme caída de popularidad de 1992, el Monarca y su heredero pagan voluntariamente el impuesto sobre la renta por los ingresos de los Ducados y las ganancias de las inversiones personales, pero no por la Subvención Soberana. También se pagan los impuestos sobre las ganancias de capital y las sucesiones en determinadas circunstancias. De manera similar, los impuestos locales se pagan de manera voluntaria. Es por esta exención fiscal que el grueso del patrimonio pasa siempre de manos del rey a manos del príncipe de Gales, ya que si recayera en otro de los hermanos sí tendría que pagar impuestos en caso de herencia.
Caída en picado de los ingresos del patrimonio de la Corona
Las propiedades y tierras de Carlos III generan un beneficio que no va al bolsillo del monara si no al Tesoro Público. Para ello se sirven del Crown Estate un organismo a medio camino entre los público y lo privado encargado de gestionar el patrimonio neto del monarca. Cada año el Parlamento británico debe hacer públicos los beneficios que genera y que se traduce en ingresos para el erario público.
El último informe del Crown Estate, publicado también este jueves, indica que los beneficios han caido en picado ya que los ingresos derivados de la energía eólica marina han perdido impulso una vez que los proyectos que sirvieron de revulsivo el año pasado han entrado en fase de construcción. Así, los beneficios operativos cayeron a 1.200 millones de libras esterlinas (Casi 1.400 millones de euros) en el año que finalizó en marzo, en comparación con los 1.400 millones del año anterior.
En total, el beneficio de la cuenta de ingresos se desplomó a 487 millones de libras (más de 500 millones de euros), frente a los 1.100 millones del año anterior. Esta cifra es clave porque es la cantidad que este organismo devuelve al Tesoro para financiar el gasto público.
Sin embargo, el valor de los activos de The Crown Estate aumentó significativamente de acuerdo con la tendencia al alza de los precios de los inmuebles durante el último año. Su patrimonio neto creció hasta alcanzar los 16.700 millones de libras (más de 19.000 millones de euros) durante el año, en comparación con los 15.000 millones de libras esterlinas del año anterior.
También aumentaron los beneficios de su división marítima hasta alcanzar los 175 millones de libras esterlinas (más de 200 millones de euros), excluyendo el impacto de las tarifas de opción de los parques eólicos. Por otra parte, los de su actividad inmobiliaria y de promoción aumentaron hasta los 258 millones de libras (300 millones de euros), frente a los 242 millones anteriores, impulsados por la solidez del West End.
Cómo se financia la monarquía británica
Hay que recordar que la monarquía británica tiene tres vías de financiación: la Subvención Soberana, que son los fondos públicos que reciben para las labores relacionadas con la jefatura del Estado, como es el mantenimiento de residencias oficiales, recepciones, viajes o personal, y que se calcula en base a las ganancias de lo que se puede considerar una segunda vía de financiación, la del Crown Estate o patrimonio de la Corona, que son aquellas propiedades, tierras, colecciones o bienes que pertenecen al soberano pero cuyo uso, mantenimiento y gestión se hace de forma pública desde que en el siglo XVIII la Familia Real cedió el control de esos bienes al Tesoro público, cuando esa cesión se produjo se les permitió conservar los ducados de Lancaster y Cornualles, según The Sunday Times, porque entonces no generaban muchos ingresos. Sin embargo, esto ha cambiado en los últimos años, esos beneficios se han disparado y ese "bolsillo privado" es ahora un negocio inmobiliario moderno al que estiman unos activos que sobrepasan los 2.100 millones de euros.









