Reino Unido atraviesa una nueva ola de calor, pero las elevadas temperaturas no impidieron que el rey Carlos III cumpliera este miércoles con una intensa agenda de compromisos. Entre ellos, la recepción organizada por el Departamento de Seguridad Energética y Cero Emisiones Netas (DESNZ) en el Palacio de St James con motivo de la Semana del Clima de Londres. Con los termómetros superando los 30 grados, no es de extrañar que el monarca sufriera el intenso calor y protagonizara estas imágenes sudando que están siendo muy comentadas.
Por suerte, Carlos III contó con la ayuda del vicealmirante Sir Tony Johnstone-Burt, que se convirtió en su sombra acompañándole por el salón mientras sostenía un ventilador portátil para refrescar al soberano y evitar que sufriera más de la cuenta. El Rey no fue el único que dispuso de un ventilador. A los invitados se les entregaron abanicos plegables a su llegada y, además, había una enfermera preparada por si el calor resultaba excesivo para alguno de los asistentes.
Mientras conversaba con Murat Kurum, presidente de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2026 (COP31), Carlos III comentó con humor: "Me preguntó cómo estaba. Estaré mucho mejor si consiguen avances en la COP31".
¿Quién es Sir Tony Johnstone-Burt?
Sir Tony ocupa el cargo de Jefe de la Casa del Rey, responsable operativo de los servicios internos de las distintas residencias de la Casa Real británica. Desempeña esta función desde 2013, cuando fue nombrado durante el reinado de Isabel II, y también supervisó que el personal desempeñara correctamente sus funciones durante la coronación de Carlos III.
Antes de incorporarse a la Casa Real, desarrolló una larga carrera en la Marina Real británica. Sirvió en buques como el HMS Scylla y el HMS Brave y fue ascendiendo hasta alcanzar el rango de vicealmirante. También ejerció como jefe de Estado Mayor del Mando Supremo Aliado para la Transformación de la OTAN, con sede en Norfolk, Virginia.
La polémica con el expríncipe Andrés
Sir Tony ocupó titulares a comienzos de este año después de que trascendiera la supuesta agresión del expríncipe Andrés contra el alto cargo de la Casa Real al no poder organizar un acto de Pitch@Palace en el Palacio de Buckingham. "Fue un asunto rutinario de la Casa", explicó un alto miembro del personal a Robert Hardman para su último libro, Queen Elizabeth II: An Intimate Portrait. "El duque quería celebrar una recepción y no había espacio. Era tan sencillo como eso. Tony le dijo que tendría que esperar su turno, como cualquier otra persona, y el duque se lanzó contra él". Hardman asegura además que no se trató simplemente de un intercambio de insultos o de señalar con el dedo. Según el testimonio de un miembro del personal, hubo un golpe "físico", un episodio que causó una gran sorpresa entre quienes trabajan en la Casa Real.
Cambios en la agenda por la ola de calor
Las altas temperaturas también han obligado a modificar algunas de las tradiciones más populares entre los visitantes de Londres. Las ceremonias del Cambio de Guardia, que habitualmente se celebran a diario frente a las residencias oficiales de la familia real, han sido suspendidas durante el resto de la semana.
Este ceremonial incluye el relevo de los soldados vestidos con los característicos gorros de piel de oso y las túnicas rojas frente al Palacio de Buckingham, los cuarteles de Wellington, el palacio de St James y el castillo de Windsor. Debido al peso de sus uniformes, los militares pueden verse especialmente afectados durante episodios de calor extremo. De hecho, en anteriores ediciones de Trooping the Colour algunos guardias llegaron a desmayarse a causa de las elevadas temperaturas.










