La reina Máxima de Holanda lo ha vuelto a hacer: rescata una tiara centenaria en la recepción al Cuerpo Diplomático


Una velada de alto nivel institucional junto al rey Guillermo Alejandro, en la que la diplomacia y la historia se han dado la mano


La reina Máxima con la tiara del Pavo Real con pendientes y collara a juego © GTRES
Actualizado 24 de abril de 2026 a las 9:02 CEST

La reina Máxima ha vuelto a brillar con el regreso de las tiaras al Palacio Real de Ámsterdam. Con motivo de la recepción al Cuerpo Diplomático, una ocasión que ha reunido a la reina junto al rey Guillermo Alejandro en una velada cargada de simbolismo. En ella, el monarca ha querido subrayar la importancia de la cooperación internacional y el papel indispensable que desempeñan los diplomáticos, mientras todas las miradas se dirigían a una de las piezas más imponentes del joyero de Máxima, con más de un siglo de historia.

Los reyes Guillermo y Máxima antes de la cena al Cuerpo Diplomático© Getty Images
Los reyes Guillermo y Máxima antes de la cena al Cuerpo Diplomático

Más de un siglo convertido en joya

El Palacio Real de Ámsterdam —tal y como dicta la tradición— se ha engalanado para recibir al Cuerpo Diplomático. Una cita —a la que han asistido más de 140 representantes— en la que el frac se ha convertido en el uniforme nocturno por excelencia. Por su parte, la reina Máxima ha cumplido con la alta etiqueta, marcada por el vestido de gala y las joyas históricas, una norma que ha seguido a la perfección con una de las piezas más emblemáticas de su joyero.

La reina Máxima con la tiara del Pavo Real con pendientes y collara a juego © GTRES
La reina Máxima con la tiara del Pavo Real con pendientes y collara a juego

Una velada en la que Máxima ha vuelto a deslumbrar en una noche en la que ha puesto en valor el tema central de este año: la "política y administración", cita en la que tradición y elegancia han vuelto a darse la mano. Un simbolismo que el monarca y su esposa recogen año tras año. La Reina ha apostado por un vestido rosa y la célebre tiara del Pavo Real, un emblema casi identitario de la dinastía que lució en este misma cita en 2024. Su origen se remonta a 1897 y está vinculado a la reina Emma, quien reutilizó rubíes pertenecientes a su predecesora, la reina Sofía de Wurtemberg. El resultado fue una composición exquisita de diamantes y rubíes que evocan la cola desplegada de un pavo real.  A lo largo del tiempo, la pieza ha evolucionado para adaptarse a los gustos de cada época y la ha lucido también en varias ocasiones la princesa Amalia.

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Para esta cita, la reina Máxima optó por el reciclaje  con un vestido de escote bañera en color fucsia y rojo con volantes que se puso hace casi 20 años, en 2007, durante las celebraciones por el 40 cumpleaños del rey Guillermo. Por aquel entonces ya eran padres de sus tres hijas, las princesas Amalia, Alexia y Ariane.

La reina Máxima en 2007 con su hija, la princesa Alexia, durante el 40 cumpleaños de su marido© GTRES
La reina Máxima en 2007 con su hija, la princesa Alexia, durante el 40 cumpleaños de su marido

El discurso del Rey

En un año marcado por la inestabilidad política, ha sido Guillermo Alejandro quien —a través de su papel institucional— ha querido destacar algunos de los aspectos más relevantes de los últimos meses, señalando los "motivos de preocupación" y subrayando que "hay muchos asuntos que tratar", con el Palacio Real de Ámsterdam como telón de fondo. "La lección que nos enseña la historia es clara: la injusticia engendra injusticia; la opresión genera ira y resistencia. Lecciones que debemos tener muy presentes", ha señalado el rey con gesto serio, ante la atenta mirada de los diplomáticos invitados.

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"Por eso valoramos tanto a nuestro Cuerpo Diplomático", ha añadido, recordando que —de forma anual— los reyes ejercen de anfitriones de un "grupo especial". También ha mencionado la presencia del nuevo primer ministro del país, Rob Jetten, quien hizo historia el pasado mes de marzo al convertirse en el más joven en ocupar el cargo. "¿Puedo pedirle que alce su copa conmigo? ¡Por nuestra amistad y nuestra cooperación!", ha concluido el rey Guillermo Alejandro, mientras la reina Máxima, deslumbrante, acaparaba todas las miradas con la imponente tiara que lucía.