La vida de la infanta Cristina ha experimentado importantes cambios en los últimos años. Tras su divorcio de Iñaki Urdangarin, el traslado definitivo de Ginebra a Barcelona y su etapa laboral finalizada en la Fundación Aga Khan, donde se la considera un referente para el mundo de la cooperación, se abre una nueva etapa marcada por una mayor cercanía a sus hijos y a su familia. Las especulaciones sobre una posible nueva relación sentimental han sido recurrentes. Sin embargo, según ha podido saber ¡HOLA!, en esta etapa vital no forma parte de sus planes.
La infanta Cristina descarta una nueva relación sentimental
A sus 61 años, la hermana del rey Felipe VI atraviesa un momento de estabilidad personal en el que sus prioridades están claramente definidas. Lejos de buscar una nueva pareja, como se había comentado -incluso se había llegado a hablar de un novio en Londres y un misterioso empresario- rehacer su vida sentimental no está en sus planes y centra su atención en su familia.
Sus hijos varones, ya plenamente enamorados e instalados en sus respectivas vidas, residen actualmente fuera del núcleo familiar. Juan vive en Londres junto a su novia, Sophia Khan. Pablo mantiene una discreta relación con Johanna Zott, hecha pública a comienzos de 2023, y próximamente se instalará con su madre en el piso de Pedralbes del que ella se ha convertido en propietaria. Miguel, por su parte, está asentado en Madrid junto a su pareja, Olympia Beracasa. La única excepción es Irene, la benjamina de la familia, que no tiene pareja y reside en Oxford (Reino Unido), donde vive en el campus universitario y comparte apartamento como una estudiante más.
Es por este motivo que, desde que sus hijos abandonaron el nido, la infanta Cristina pasaba muchas horas sola en Suiza. La dispersión de la familia y sus frecuentes viajes para reunirse con ellos acabaron reforzando su deseo de regresar a España y estar más cerca de los suyos.
El motivo de su regreso definitivo a España
Como consecuencia de esta situación, la infanta hacía constantemente las maletas y ponía rumbo a España. Durante los últimos años, las visitas a su país natal se fueron incrementando hasta que tomó una decisión definitiva: dejar el que había sido su hogar desde 2013 y volver a sus raíces.
Era frecuente que viajara a Londres para ver a sus hijos; a Madrid para acompañar a su madre, especialmente desde la muerte de la princesa Irene el pasado 15 de enero, un duro golpe para toda la familia; y también a Abu Dabi para estar junto al rey Juan Carlos.
Aunque sus desplazamientos por Europa siempre han sido habituales, uno de sus destinos predilectos sigue estando ligado a la vela. De hecho, esta misma semana regresa a Pontevedra para asistir a la cuarta serie de la liga (Trofeo Xacobeo). Se trata de la última prueba antes de que el "Bribón" y el "Titia" se desplacen en julio a Ginebra para disputar el Campeonato de Europa en el lago Lemán, una cita que no quiere perderse.
Su nueva etapa profesional junto a la Fundación La Caixa
En esta nueva etapa de su vida, la infanta Cristina también ha reordenado sus prioridades profesionales. Tras poner fin a su trayectoria en la Fundación Aga Khan, donde desarrolló una destacada labor en el ámbito de la cooperación internacional, centrará ahora su actividad en la Fundación La Caixa. Actualmente ocupa el cargo de directora del Área Internacional, una trayectoria que comenzó el 8 de octubre de 1993 y que encontró un punto de inflexión en 1998, cuando asumió la coordinación de programas de cooperación para países en vías de desarrollo.
Desde entonces, y especialmente durante las dos últimas décadas, ha trabajado en más de una veintena de países de África, América Latina y Asia, contribuyendo a promover iniciativas de desarrollo socioeconómico sostenible y de mejora de la salud global dirigidas a las comunidades más vulnerables. Un nuevo capítulo en el que aspira a compaginar su compromiso social con una mayor cercanía a su familia y una vida más estable en España.







