La infanta Elena volvió a retomar una de sus grandes pasiones, la hípica, y lo hizo, con un testigo de excepción, su gran amigo Luis Astolfi, que, como contamos esta semana en ¡HOLA! se muestra optimista sobre su estado de salud después de que se hiciese público que padece ELA. La Duquesa de Lugo fue una de las participantes en el Gran Premio del CSN3* SHOT Carmona, en el Sevilla Horse Tour y el jinete, del que siempre se ha dicho que es uno de sus mejores consejeros, se encontraba entre el público.
"Cuando está de concurso y coincidimos, la ayudo. Ella es muy buena amazona y, como alumna es muy obediente, siempre está muy dispuesta", nos comentaba Astolfi, hace unos meses. La suya es una amistad inquebrantable de décadas y no podía faltar a esta importante cita para doña Elena, que, seguro, se ha convertido en uno de sus apoyos en esta etapa.
Astolfi, que pronto cumplirá 67 años, aseguraba a El Pespunte, que seguirá trabajando "y que después Dios diga. Ahora mismo no compito porque tengo un brazo regular, que ya estaba dañado por un accidente que tuve. Pero mientras pueda, voy a seguir montando y trabajando", y, también, recogiendo galardones. Porque el pasado 4 de marzo fue homenajeado, por su extensa trayectoria en el mundo ecuestre, en la gala de los Premios Andalucía de los Deportes 2025, celebrada en el Gran Teatro Falla de Cádiz.
Tras ser cuatro veces olímpico y una figura de referencia en el deporte de nuestro país, esta fue la segunda distinción que el jinete recibía en meses. El pasado mes de noviembre fue galardonado por su trayectoria en el mundo de la hípica en el Real Club Pineda de Sevilla. Un momento memorable en el que la infanta y el jinete se reencontraron y fue ella quien se encargó de entregarle la estatuilla. Rodeado de sus familiares y amigos, este bonito gesto de la infanta demostraba tantas décadas de amistad y admiración entre ellos. En las imágenes además aparece la infanta en el momento exacto de su prueba junto a su caballo, sonriente y feliz disfrutando de su gran pasión.
Al preguntarle a Astolfi lo que significó para él esa entrega nos contó “Tengo con ella una amistad entrañable de toda la vida y mucha complicidad. Fue todo un honor”. También, añadió “ella es muy buena amazona y como alumna muy obediente, siempre está muy dispuesta”. En dicho homenaje también aseguró que actualmente no compite, pero ayuda a la gente a competir y montar, “si no estoy involucrado con los caballos, no tengo vida”, confesaba.
Así, escasos días después de pasar por Cádiz se encontraba en Wellington (Florida), acompañando a su sobrino Pablo Astolfi en una competición. Unido a su familia, el jinete disfruta de todo lo que la hípica le ha dado y le sigue dando y saborea un momento lleno de dulcera después de conocer que su hijo Astolfi Jr. y Cristina Serrano esperan a su primer hijo, lo que le convertirá en escasos meses en abuelo. Un título más que sumará a una vida de pasión y grandes logros.











