La británica, la noruega, la sueca y, ahora, la belga. La desclasificación de tres millones de archivos de la investigación contra Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell y la red de tráfico sexual de menores por parte del Departamento de Justicia de los Estados Unidos está arrojando vínculos hasta ahora desconocidos entre el magnate y miembros de la realeza europea. En las últimas horas, ha sido el Palacio Real de Bélgica el que ha tenido que emitir un comunicado al respecto.
Fue durante el fin de semana cuando la prensa belga saco a la luz un correo electrónico con fecha del 27 de enero de 2011, perteneciente al expediente Epstein. En dicho correo, el remitente, un tal Lawrence Krauss, informa a Jeffrey Epstein que "la Reina de Bélgica le envía saludos" desde el Foro Económico Mundial de Davos. Ese mensaje no pone nombre a la Reina de Bélgica, pero entonces la reina era Paola, mujer de Alberto II.
"En enero de 2011, la Reina de los Belgas era la Reina Paola. No estuvo presente en el Foro Económico Mundial de Davos ese año. Por lo tanto, no pudo haber enviado saludos desde Davos a nadie", aclara el Palacio Real. "La Princesa Matilde -ahora reina de los belgas- sí estuvo presente en el Foro Económico Mundial de Davos ese año, junto a su marido, el entonces príncipe Felipe. Como nunca conoció personalmente a Jeffrey Epstein ni tuvo contacto con él de ninguna otra manera, obviamente no le envió saludos a través de Lawrence Kraus, de quien la Reina, además, no tiene ningún recuerdo".
"Se frustró y me dijo que nadie rechazaba sus invitaciones"
El que sí ha admitido conocer y haber estado en dos ocasiones con Jeffrey Epstein, una en los años noventa y otra a comienzos de los años dos mil (las fechas son importantes, ya que hasta el año 2008 el magnate no fue condenado por prostitución infantil) ha sido el príncipe Laurent, el hermano del rey Felipe. Según RTL, el hijo pequeño de Alberto y Paola de los belgas, dio una explicación en dos tiempos. En una declaración inicial publicada, afirmó que nunca había asistido, ni directa ni indirectamente, a un evento en el que estuvieran presentes Jeffrey Epstein y su séquito. Sin embargo, una hora y veinte minutos después, se publicó una segunda declaración. En ella, el príncipe reconoció haber visto a Jeffrey Epstein en dos ocasiones, pero solo durante encuentros individuales, nunca en el contexto de eventos públicos o grupales.
"Quiero acabar definitivamente con los rumores sobre el caso Epstein. Durante mis prácticas en la ONU y en un importante banco del distrito financiero de Nueva York, Epstein me contactó en varias ocasiones. Me hizo preguntas que nunca respondí. Quería conocer a mis padres para presentárselos a sus amigos multimillonarios: le dije que mis padres no estaban en venta ni para ser exhibidos", afirmó según el citado medido belga.
"Quería que lo pusiera en contacto con escuelas y universidades europeas para impartir clases de economía (sobre todo en universidades con alumnas). Le dije que no era especialista en economía y que no tenía intención de presentárselo. Más tarde, me ofreció un puesto en un proyecto medioambiental. Este proyecto estaba claramente vinculado a un fraude. Rechacé la oferta", añade.
Según la última declaración del hermano del rey de los belgas, Jeffrey Epstein insistió. "En 2012, Epstein volvió a contactarme para invitarme a una cena en París, a la que, según dijo, asistirían un jefe de Estado y otros hombres ricos e influyentes. Rechacé su invitación una vez más, explicando que no me interesaba la ostentación de riqueza y que no necesitaba codearme con jefes de estado. Se frustró y me dijo que nadie rechazaba sus invitaciones".









