En los últimos tiempos, poco se hablado de la trayectoria profesional del expríncipe Andrés, ya que el foco se ha puesto en todo lo relativo a su vinculación con Jeffrey Epstein y el proceso que abrió Carlos III para retirarle el tratamiento, los títulos y los honores que le quedaban. Hasta ahora, ya que el tema del día en el Reino Unido está siendo precisamente este: cómo consiguió el hermano del rey convertirse en representante especial del Reino Unido para el comercio y la inversión internacional. Un partido político centro‑liberal ha conseguido, por razones de transparencia, que se publiquen los archivos relacionados con su nombramiento en el año 2001 y el resultado vuelve a dejar en evidencia el funcionamiento del establishment y la capacidad del príncipe Andrés para que Isabel II hiciera realidad sus sueños.
De la Marina Real al Comercio y la Inversion internacional, así fue el giro profesional del hijo favorito de la reina
Hay que recordar cómo fue la trayectoria del segundo hijo varón de Isabel II y el duque de Edimburgo, que comenzó cumpliendo con la tradición militar e ingresó en la Marina Real, como su padre, en 1979. Su participación en la Guerra de las Malvinas le sirvió para construirse una narrativa heroica y, tras méritos varios, concluyó su carrera naval activa en el Ministerio de Defensa en el 2001 como oficial de la Dirección Diplomática del Estado Mayor Naval. Fue entonces cuando fue nombrado Representante Especial del Reino Unido para el Comercio y la Inversión Internacionales, un cargo que dependía del UK Trade & Investment, que era un departamento del Gobierno del Reino Unido que trabajaba con empresas con sede en el Reino Unido para ayudarlas a tener éxito en los mercados internacionales, y con inversores extranjeros que consideraban al Reino Unido como destino de inversión. Este departamento público fue reemplazado en julio de 2016 por el Departamento de Comercio Internacional, sin embargo, durante diez años el príncipe Andrés estuvo allí y eso le sirvió para viajar por todo el mundo reuniéndose con importantes figuras del mundo empresarial y gubernamental.
Tal y como publica la BBC, el Gobierno británico accedió a publicar los archivos sobre "cómo se creó el cargo y cómo se nombró a Andrés Mountbatten-Windsor", después de que uno de los partidos políticos impulsara la petición el pasado febrero, cuando fue detenido y se abrieron investigaciones en suelo británico. El ejecutivo apoyó la moción y el ministro de Comercio, Chris Bryant, describió a Andrés como "grosero, arrogante y prepotente" y dijo que el gobierno cumpliría con la moción "tan rápido como fuera posible".
Los documentos muestran que la reina Isabel quería ese puesto para el príncipe Andrés
Ahora los documentos muestran, según medios británicos, que la reina Isabel quería que Andrés ocupara ese puesto. Según un memorando de David Wright, director ejecutivo de British Trade International, era el "deseo" de la reina que su hijo asumiera el cargo de "enviado comercial". El memorándum de Wright surgió tras una "amplia conversación" con el secretario privado de la Reina y estaba dirigido al entonces ministro de Asuntos Exteriores, Robin Cook. En él se indicaba que la Reina estaba "muy interesada" en que fuera él quien asumiera un "papel destacado en la promoción de los intereses nacionales".
Otros documenos muestran algunas de las cosas a tener en cuenta a la hora de trabajar y organizar viajes con el entones príncipe Andrés, como que prefería visitar "países más sofisticados", que le gustaba más el ballet que el teatro y que no se le deberían ofrecer eventos de golf en el extranjero, según una carta fechada el 25 de enero de 2000 y escrita por la diplomática británica Kathryn Colvin, donde se advertía que aunque viajara con sus palos nunca jugaba en público. También llama la atención como, los documentos presentados hoy, muestran como su equipo advertía que con el príncipe Andrés la gestion de medios tenía que hacerse de forma muy rigurosa y que todo el plan de comunicación tenía que estar cerrado de forma estricta con anterioridad. Esta carta, escrita después de una reunión con el entonces secretario privado de Andrés, añadía que el príncipe era "particularmente bueno en asuntos de alta tecnología, comercio, juventud (incluidas las escuelas primarias y los proyectos al aire libre), eventos culturales, con una preferencia por el ballet en lugar del teatro, la Commonwealth y los asuntos militares y exteriores".
Prefería viajar a "países más sofisticados" y estaba prohibido invitarle a jugar al golf
Otro de los documentos que se han publiado hoy es una serie de preguntas y respuestas que se prepararon entonces para explicar a los medios el nombramiento del duque de York como enviado comercial. En el documento se indica que no se contactó con ningún otro candidato para el puesto de enviado comercial y que no había límite de tiempo para su nombramiento, ya que "el cargo es de duración indefinida". Una de las preguntas, tal y como la recoge la BBC, es: "Pero no tiene mucha experiencia. ¿Por qué no alguien mejor capacitado?" Entonces la respuesta sugerida es: "La importancia de la participación del Duque radica en la gran visibilidad y el compromiso que puede aportar a esta labor como miembro de la Familia Real. Se trata de una continuación de la participación de la Familia Real en la promoción del comercio y la inversión tras la decisión de Su Alteza Real el Duque de Kent de renunciar a sus funciones el pasado mes de abril. El Duque aportará un valioso apoyo y visibilidad a las actividades de British Trade International tanto en el Reino Unido como en el extranjero."
Tras la publicación de los documentos, el ministro de Comercio, Chris Bryant, ha declarado que no hay pruebas de ningún proceso formal de diligencia debida o verificación para el nombramiento, ni tampoco que se hubiera considerado dicho proceso. "Esto es comprensible, puesto que este nuevo nombramiento supone una continuación de la participación de la Familia Real", añade, ya que el príncipe Eduardo, duque de Kent, desempeñó un cargo similar antes que Andrés.
No se comprobó que Andrés fuera la persona adecuada para el cargo
Sobre este tema, el de comprobar si Andrés era la persona adecuada para el cargo, se ha hablado mucho hoy en el Reino Unido, y Lord Turnbull, antiguo funcionario que era secretario permanente del Tesoro en aquel momento ha hablado para World at One de Radio 4 explicando que la idea de que se hubiera sometido a un riguroso proceso de selección a Andrés Mountbatten-Windsor en 2001 era un "anacronismo", o algo "completamente ajeno" a la realidad. "Eso nunca habría surgido", declara Turnbull, que explica que como príncipe y duque fue "colmado de honores" y no cabía la posibilidad de que altos funcionarios se preguntaran si era apto o adecuado para el cargo, mucho menos si, como demuestran los documentos actuales, el deseo de la difunta Reina era que Andrés desempeñara ese papel.
El hijo favorito de la reina ocupó ese papel durante diez años, hasta que renunció en el año 2011 y lo hizo cuando ya el cerco comenzaba a estrecharse en torno a él, hay que tener en cuenta que su relacion co Jeffrey Epstein se analiza desde 2008 y ese mismo año, según recuerda la BBC, en la Cámara de los Comunes se habló ya de su amistad con el hijo del coronel Gadafi. También se cuestionaron los vínculos del príncipe con Timor Kulibayev, yerno del entonces presidente de Kazajistán, quien compró la residencia de Sunninghill Park del duque por 3 millones de libras más del precio solicitado, que era de 12 millones, en 2007. Y en octubre de 2008, un embajador estadounidense escribió en un cable secreto que Andrés habló con un tono "chulesco" durante un acto oficial, liderando una conversación que "rozó lo grosero". Es decir, la información tardó año en hacerse pública pero los diez años de Andrés en le cargo no estuvieron exentos de problemas, algunos de ellos colean hasta el día de hoy.









