Es como una tradición para ellos, el viajar a España por lo menos una vez al año en época de vacaciones, sea durante el verano o la Semana Santa. En este 2026 no iba a ser menos, por eso Felipe y Matilde de Bélgica han apostado de nuevo por un destino que conocen muy bien y que les encanta como es Madrid. Además, tal y como informa Vanitatis, el matrimonio 'royal' se ha dejado ver a mediodía del domingo por uno de los establecimientos más populares y emblemáticos de la capital: la chocolatería San Ginés, ubicada en pleno centro de la ciudad.
Como no podía ser de otra forma, los reyes belgas han degustado los clásicos churros y porras que se ofrecen en dicho local, fundado hace más de un siglo (1894) y por el que han pasado multitud de estrellas a lo largo de su historia (de Al Pacino a Richard Gere). Durante su estancia, el monarca y su esposa estaban acompañados por otra pareja y rodeados en todo momento por su equipo de seguridad. Tras ello, sin abandonar el casco antiguo del conocido como Madrid de los Austrias, han puesto rumbo a la cercana Plaza de Ópera y se subían a los vehículos que les estaban allí esperando.
La visita a nuestro país, de carácter privado para aprovechar estos días de descanso, se produce poco después de que Felipe y Matilde estuvieran en Noruega, entonces con carácter oficial. Allí, pese al momento tan turbulento por el que atraviesa la corona nórdica, mantuvieron cálidos encuentros con los reyes Harald y Sonia, así como con los príncipes Haakon y Mette-Marit. También disfrutaron de una cena de gala en palacio, donde el soberano escandinavo les agasajó con estas palabras: "Mi familia y yo estamos encantados de tener esta oportunidad de celebrar la duradera amistad entre nuestras naciones".
Las otras veces de los reyes Felipe y Matilde en España
En abril del año pasado, los reyes belgas se dejaron ver por nuevamente por el norte peninsular junto a sus hijos Emmanuel, Gabriel y Eléonore (solo faltaba la princesa Elisabeth) para hacer uno de sus planes favoritos desde hace casi una década: el Camino de Santiago. Convertidos en cinco peregrinos más, atravesaron la última etapa que les faltaba hasta alcanzar la meta, la plaza del Obradoiro, donde se hicieron la clásica foto delante de la imponente catedral.
En 2019, eligieron las provincias de Burgos y Palencia para hacer este recorrido, generando gran expectación entre los pueblos que atravesaron, que incluían Itero de la Vega, Frómista o Castrojeriz. Doce meses antes, en 2018, se decantaron por el Camino Francés de la Ruta Jacobea. De este modo descubrieron los parajes de Álava y La Rioja, comenzando por Viana, situada a unos nueve kilómetros de Logroño. Ataviados siempre con ropa cómoda y deportiva, son unos enamorados de esta experiencia que les permite contemplar los increíbles parajes que van dejando a sus espaldas a cada paso que dan.
Su primera toma de contacto con el Camino fue en 2017, cuando les acompañaron sus dos hijos varones además de algunos íntimos. En aquella ocasión, los reyes de Bélgica llegaron en un vuelo privado al aeropuerto de Pamplona, desde donde se trasladaron a Estella para alojarse en el Hotel Tximista. En esta localidad también asistieron a las procesiones de Pascua, e iniciaron la ruta en la Colegiata de Roncesvalles y pasaron por localidades como Puente de Reina.
La vinculación de la Casa Real belga con nuestro país no se limita a los citados viajes o al que hicieron en 2011, siendo todavía príncipes herederos, para conocer la Semana Santa de Alburquerque (Badajoz). Felipe y Matilde estuvieron aquí en marzo de 2014, siendo su primera visita de Estado a España tras su llegada al trono. Además, el pasado octubre, recibieron en Bruselas a Felipe VI y doña Letizia por el viaje relámpago que estos hicieron para inaugurar allí un festival sobre la riqueza de la cultura patria.








