En menos de dos semanas, el papa León XIV visitará España por primera vez. Entre el 6 y el 12 de junio realizará un viaje apostólico que le llevará a Madrid, Barcelona y Canarias. La Casa Real ya ha informado que los reyes Felipe y Letizia, la princesa Leonor, la infanta Sofía y la reina Sofía participarán en algunas actividades en este encuentro histórico, el primero en nuestro país de un Santo Padre desde hace quince años y el primero como Reyes de don Felipe y doña Letizia. También será la primera vez que Leonor y Sofía estén con un Papa como adultas y participen en la recepción en el Palacio Real.
Hace justo un año, el 18 de mayo de 2025, don Felipe y doña Letizia acudieron a la misa inaugural de pontificado de León XIV. Fue en la plaza de San Pedro del Vaticano y la Reina recurrió al Privilége du blanc ( el privilegio de blanco) con un vestido y mantilla como marca el protocolo. Esta deferencia de vestir de color níveo ante el Papa (no se aplica en los funerales) solo lo tienen siete mujeres en el mundo, las reinas católicas. Además de doña Letizia, pueden presentarse de blanco ante el Papa la reina Sofía, María Teresa y Stéphanie de Luxemburgo, Charlene de Mónaco y Paola y Matilde de Bélgica. Solo está permitido a las Reinas y no a las princesas de estas naciones. El resto de mujeres deben ir de negro. Este tono simboliza la pureza, la inocencia y la paz y se otorgó a estas monarquías por haber mantenido su fidelidad a la Iglesia Católica, especialmente durante la Reforma Protestante. Fue la primera vez que se vio a doña Letizia con mantilla desde hace 22 años, cuando se casó con don Felipe y llevó un velo bordado.
Junto con nuestros Reyes hubo representantes de varias Casas Reales, jefes de Estado y de Gobierno y autoridades de todo el mundo que no faltaron a la misa por el inicio del ministerio petrino de Robert Francias Prevost, el Papa número 267 de la Iglesia Católica. En la Plaza de San Pedro no cabía un alma y había congregadas unas 250.000 personas que quisieron ser testigos de esta nueva era en el seno de la Iglesia.
Tras esta misa, el Santo Padre accedió al interior de la basílica de San Pedro, donde recibió el saludo personal de las delegaciones. Los Reyes le transmitieron su felicitación y los mejores deseos en nombre del pueblo español, del Gobierno y de la familia real para un venturoso pontificado y que "esperaban verle pronto por España". Poco más de un año después, ese deseo se cumplirá a primeros de junio.
La de hace un año no ha sido la única ocasión en la que nuestros Reyes y León XIV se han reencontrado. El pasado marzo, don Felipe y doña Letizia fueron recibidos en el Vaticano para mantener la primera audiencia con el Vicario de Cristo, donde le regalaron un facsímil del libro de horas de Felipe II del siglo XVI y una manta de butaca, fabricada a mano en lana merina y seda natural por el taller de artesanía textil Ábbatte, miembro de la Alizana por la Lana, un proyecto que busca promover y proyectar el valor de la lana española como patrimonio vivo y ayudar al desarrollo rural.
Una misa cargada de significado
La eucaristía de hace un año resaltó el valor específico del pastor de la Iglesia a través de las insignias episcopales habituales: el palio y el anillo, y subrayó el estrecho vínculo del obispo de Roma con el apóstol Pedro y su martirio.
León XIV fue elegido tras cuatro votaciones en el cónclave de 2025. Su primera audiencia general tuvo lugar unos días después, a la que le siguió una reunión con la Curia Romana. El Papa es una figura única en el mundo porque combina dos roles muy distintos. Como líder religioso, es el máximo representante de la Iglesia Católica, con autoridad espiritual sobre más de mil millones de fieles. Pero también es jefe de Estado, ya que gobierna sobre la Ciudad del Vaticano, el país más pequeño del mundo. Este papel le otorga una influencia excepcional y suele actuar como mediador en conflictos internacionales.









