La Semana Santa puede ser un respiro… o un pequeño desafío cuando hay niños en casa y muchas horas por delante. Para que esos días no se conviertan en una sucesión de "me aburro" (más aún si papá y mamá teletrabajan y los peques deben jugar solos), hemos reunido una selección de juegos de mesa que funcionan siempre: rápidos de explicar, divertidos desde la primera partida y perfectos para distintas edades.
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Hay opciones para quienes disfrutan de los retos de lógica, para los que prefieren la velocidad, para los que se ríen con cualquier ocurrencia y para los que adoran inventar historias y construir cosas. Además, la mayoría de ellos ocupan poco espacio, así que son ideales para llevar en la maleta o en el bolso (perfectos también para llevar a restaurantes).
Poner una pieza encima de otra. ¿Parece fácil, verdad? Pues no lo es tanto… los niños tendrán que concentrarse para lograr colocar cada animalito encima de otro sin que ninguno se caiga. Un juego de habilidad de lo más entretenido que los puede tener ocupados durante horas, pues ¡incluye 300 retos! Y va en una cómoda bolsita con zip fácilmente transportable.
Un juego de velocidad en el que las risas están aseguradas. El más rápido se lleva las cartas, pero… ¡cuidado! Si un jugador se pasa de listo y se lanza a por la carta incorrecta, ¡las pierde todas! No hay turnos, todos participan a la vez y es casi imposible que los peques no pidan jugar repetidamente una partida tras otra. ¡Es adictivo!
Otro juego de al que los niños (y los no tan niños) no podrán parar de jugar una y otra vez. El primero en sacar siete cartas de número diferentes gana, pero no es tan sencillo… Si sacas una carta que ya tienes… pierdes las que tienes y no puntúas en esa ronda. El truco está en saber cuándo parar. ¿Serás capaz?
Este juego de losetas con las que ir formando laberintos de colores es un clásico que encanta a todas las edades. Perfecto para fomentar la atención y la visión espacial en los niños, no puede faltar tampoco en una mochila jugona pensada para adolescente (e incluso para adultos). Hay, además, una edición especial del juego pensada para personas daltónicas y viene con un cómodo estuche que lo hace mucho más portable.
Un juego minúsculo en lata que se puede llevar fácilmente en el bolsillo de un pantalón y, lo más importante, su tamaño es inversamente proporcional a la diversión que proporciona. Gana quien más puntos consigue y éstos se obtienen con las cartas de pájaro, pero no los podrás sumar cuando te plazca… cada pájaro solo suma puntos si tienes una cantidad impar de cada tipo de pájaro frente a ti al final de la partida, y el anverso y el reverso siempre tiene una cantidad de pájaros diferente para hacerlo un poco más complicado. ¡Estos pájaros están locos!
Este juego magnético es ideal para ir despertando el pensamiento lógico en los más pequeños de la casa, pero ¡también su imaginación! Con las piezas de un coche, de un avión o de un cohete espacial, los niños podrán mezclarlas a su antojo y construir vehículos únicos con los que luego, además, podrán incluir en un juego simbólico.
Creado a partir de los policubos (unas piezas de plástico que cada vez se utilizan en más colegios para la enseñanza y el aprendizaje de las matemáticas), este juego fomenta infinidad de habilidades en los niños: pensamiento matemático, coordinación ojo-mano, motricidad fina, concentración… y, además, ¡les divierte muchísimo jugar con él!
Maletín Metálico BIG Básico – 100 piezas (Plus plus)
Maletín Metálico BIG Básico – 100 piezas (Plus plus)
No es un juego de mesa como tal, sino más bien de construcciones, pero se trata de una opción ideal para entretener a los niños en cualquier sitio. Las piezas de Plus Plus encantan a pequeños y mayores y las hay en distintos tamaños en función de cada edad; este maletín metálico (que nuestros hijos estarán encantados de llevar a todas partes) incluye las piezas más grandes, pensadas para las manitas de los más peques.
En este juego de estrategia en forma de cartas es muy importante la posición de los demás jugadores para poder ganar. Y no, no se trata de ver de extranjis sus cartas o de que los demás vean las tuyas, sino que cada jugador puntúa según hayan colocado sus cartas los demás contrincantes. ¡Menudo quebradero de cabeza!
Si lo que quieres es que tus hijos practiquen matemáticas sin que les suponga un esfuerzo, La Galaxia de los números va que ni pintado. Aprenderán a multiplicar antes, incluso, de saberse las tablas y mejorarán su habilidad para sumar decenas. ¡Y todo mientras se divierten y juegan!