Que los centros de mesa son uno de los detalles a los que más atención prestan las parejas que se van a casar cuando buscan inspiración para la decoración de su boda, es algo que sabemos. Pero, lo cierto es que esos montajes decorativos han ido evolucionando temporada tras temporada, pasando de ser elementos con un gran peso en materia floral a transformarse en piezas en las que la frutas y verduras también gozan de protagonismo.
En algunos casos, estas esculturas de hortalizas se realizan mezclando flores y variedades frutales, y en otros, son exclusivamente las segundas las que dan forma a toda clase de propuestas de corte arquitectónico a color. Las floristerías actuales han tenido que reinventarse para poder ofrecer esta opción a los novios que se casan próximamente, empleando alimentos de temporada. Descubrimos algunas opciones muy vistosas que dotan de un aire campestre y moderno a los banquetes nupciales.
© @sophiawilde_ .Foto: @sweetwaterestatewinesEn cascada
El fenómeno de las esculturas frutales es muy amplio, por lo que es habitual ver diferentes formatos de presentación de la tendencia. Uno de los que más gustan en las bodas románticas y bohemias es el que apuesta por colocar flores y frutas en cascada, en un extremo de la mesa. Este tipo de montaje suele realizarse con elementos que forman parte de una misma paleta cromática y conforman una guirnalda irregular que cae hasta el suelo. Lo vemos en esta idea, que dio la vuelta a las redes sociales y mezcla uvas y hortensias en una mesa con textiles de aire artesanal.
© @elenasuarezandcoUn arcoíris elegante
Flores y frutas pueden darse la mano en esculturas de colores vivos que sean protagonistas en escenarios en plena naturaleza. Rosa, verde, naranja y burdeos se encuentran en este centro de diseño, realizado por Elena Suárez and Co, que incorpora las solicitadas peonías, celosias argentea, claveles, gerberas en combinación con mandarinas, fresas y limas. "Así de bonita puede quedar tu boda de formato cóctel si tiene flores en todas las mesas, puestos y rincones. ¡Y si trabajas con El sofá amarillo Eventos queda todo mucho más espectacular! Así nos quedó hace un par de semanas esta boda en Las llaves del Carmen en El Escorial. ¡Equipazo top!", escribía la floristería.
© @debohemia_lab. Foto: @porpartedelanoviaFlores y frutas a tono
¿Por qué no escoger un color como el rojo y crear una escultura de frutas y flores de la misma gama cromática? Es una solución muy habitual que se repite cuando las parejas optan por mantelería sencilla. De esta forma centran la atención en el arreglo que se encuentra presidiendo la mesa y que suele ser muy vistoso. Este tipo de esculturas se han convertido en un fenómeno visual vibrante, artístico y muy bonito. Floristas como De Bohemia Lab, responsables de esta propuesta en tonos rojos, incorporan frecuentemente este estilo en sus diseños para bodas.
© @lightthewineTodo al amarillo
Sin duda, una fruta que siempre ha estado presente en las bodas y ahora se ha sumado a la tendencia de las esculturas que sirven de centros de mesa es el limón. Aunque su color amarillo no hace fácil la combinación con otras tonalidades, hay parejas que se animan a recurrir a este tono especial, en concreto en las bodas al aire libre en primavera y en verano, en mesas muy alegres. Además, como punto fuerte destaca el aroma que desprende este cítrico que resulta muy agradable a los invitados de la boda.
© @naoestudi. Foto: @momentosdeunavida_Inspiración en tonos pastel
En este enlace, con menú servido por Cocotte Catering, organización de Etre Studio, flores de El Jardín del Cabo y decoración mediterránea, los tonos pasteles fueron los destacados. En el montaje puede observarse como las esculturas de zanahorias se unen a gerberas y claveles de colores maquillaje, combinados con tomates al centro, papelería de Nao Estudi (cuya fundadora es Naomi de Francisco) y una mantelería a rayas. El resultado se presenta como una solución elegante, pero no apta para las parejas más clásicas.
© @debohemia_labTambién en colores neutros
"Hay belleza en lo inesperado, en aquello que pasa desapercibido hasta que lo miramos con otros ojos. La coliflor, con sus volúmenes suaves y ondulantes, se convierte en el corazón de este centro de mesa, que junto con el amaranthus y los tulipanes, nos recuerdan que la botánica también puede ser poesía". Son palabras del estudio floral De Bohemia Lab, creadores de este personal diseño de centro de mesa escultórico, que los novios combinaron con meseros modernos en color negro.
© @ferini.es. Foto: @mercedesperezphotoContrastes exóticos
Añadir detalles que representen la esencia de los novios al organizar la boda le da un carácter único y muy personal al evento. En el caso de Marina, la novia del enlace que se encuentra sobre estas líneas, natural de Almería, optó por incorporar tomates de su tierra como parte de la decoración de las mesas, perfecto para celebrar en el Complejo Valdepusa, donde tuvo lugar la boda. La propuesta fue diseñada por la floristería Ferini, que apostó por crear composiciones artísticas combinando verduras y flores en tonos rojos y rosados —como gerberas, claveles y anthurium—. Una idea muy actual complementada con un sofisticado mantel de rayas verdes, que logró sorprender tanto a los novios como a sus invitados.
© @options_es. Foto: @lahuella.quedejasSobre un candelabro
No todas las esculturas frutales tienen que estar montadas sobre la propia base del centro de mesa, en algunos convites la idea se traslada hasta soportes en altura que pueden ser elegantes candelabros como el de la imagen. Claveles y limones se entrelazan en esta propuesta con piezas de Options. Precisamente la firma de alquiler de mobiliario explicaba así, en su perfil en redes sociales, cómo se había planeado la decoración de este enlace. "Hoy recordamos el increíble montaje para la boda de Susana Bicho con nuestro menaje y mobiliario. Una boda llena de color con nuestra mesa serpiente gracias al trabajo de Etre Studio, La Huella que dejas, Lhardy Catering, Kuramae y Elena Suárez and Co".
© @mas_larala. Foto: @colectivo_rgb_bodasPropuestas de verano
A veces unos elementos que se hayan empleado en un espacio de la boda pueden reutilizarse para otras zonas. Sucede con las flores que decoran la entrada a la ceremonia, que, en ocasiones, se trasladan al espacio de celebración. Puede pasar con los centros de mesa de un enlace, que pasan a convertirse en piezas de un córner de regalos para invitados cuando termina el banquete. También ocurre, del mismo modo, con detalles del seating plan, como los de la imagen: sandías, limones, naranjas, gerberas y anturiums que, tras cumplir su función en ese rincón, pasaron a decorar la mesa dulce, en formato escultura frutal.
© @quilicuanoc_cateringdeco. Foto: @diasdevinoyrosasTubérculos inesperados
La creatividad a la hora de recurrir a diferentes hortalizas para crear estos diseños es casi infinita. Aunque existen verduras muy populares que son más habituales en bodas, también hay tubérculos que pueden poner una nota original al resultado. Lo vemos en esta idea de La boda de Nicoletta, con flores de Blumental, en un trabajo de Kokko Eventos, Event Oh!, Cashmere Decoración y Quilicuá NOC.
© @conlospiesenelcielo.20. Foto: @juancruzacuaphAire tropical
Desde la ciudad argentina de San Nicolás de los Arroyos nos llega este centro floral y frutal en tonos amarillos y a diferentes alturas. Una idea de inspiración tropical que la propia floristería, Con los pies en el cielo, explicaba con estas palabras: "Esto no es solo un arreglo floral, es una experiencia sensorial! Flores frescas, frutas aromáticas, verduras texturadas, colores vibrantes, inspiración, balance de tonalidades, armonía y detalles para lograr gran impacto visual. Para la boda de Leila y Rober. Con Lucas Limardo Eventos".
© @ferini.es. Foto: @elhilodorado_weddingUn bodegón diferente
Cuando las verduras son alargadas es habitual toparse con un diseño de tipo torre o montaña que crea una altura y perspectiva muy curiosas. Lo vemos en esta idea de Ferini, con pimientos rojos, en Finca Prados Riveros, para el enlace de unos novios, llamados Raquel y Pablo, que buscaban bodegones en tonos rojos para sus mesas. La papelería de la boda corrió a cargo de Hueco Studio, el catering de Brunoise y la organización de Carla Carmona Wedding Planner.




