En las bodas todo es cuestión de gustos y en materia de decoración de mesas, espacios y rincones, ningún color está vetado. Aunque el blanco es el rey, hemos visto como el naranja, el azul o el amarillo han ganado terreno en los montajes más virales de las redes sociales. La última tendencia en sumarse a la lista ha sido, sin duda, la del negro. Este tono, anteriormente vetado por su vinculación al luto, se ha incorporado, siempre de forma sutil, a las decoraciones nupciales de los últimos meses, especialmente en celebraciones de noche. Ahora puede encontrarse en lazos decorativos, mantelería, papelería, instalaciones creativas, sillas, vajillas e incluso iluminación, tal y como demuestran estas 12 ideas.
© @veintiuno.cateringComo complemento a la minuta
Lo más probable es que los últimos meses te hayas topado con esta tendencia de una forma sutil, a través de lazos que decoran pequeños elementos. Es habitual que sean las minutas o los meseros, los que incorporen una lazada discreta, que ponga una nota de color negro al resultado, sin restar protagonismo a otros tonos. Lo vemos en esta imagen en una mesa con tonalidades verdes y blancas, junto a cristalería labrada, bajoplatos efecto espejo y cubertería labrada.
© @vintagebodas. Foto: @cristinacanibanoEn el seating plan
Incorporar el negro a uno de los rincones más consultados por los invitados del enlace es una idea sofisticada y elegante que también hemos podido ver en redes sociales. En este montaje de Vintage Bodas, el soporte de ¡Esto tenemos que celebrarlo! fue un panel con los nombres de los convidados en oscuro con el logo de la pareja diseñado para la ocasión. Una pieza textil a rayas y tres focos a juego, perfectos para garantizar la visibilidad de los nombres, se combinaban con arreglos florales creados por Leymar Floristas.
© @fransdecor. Foto: @indigosixphotoworksMarcasitios, cubertería y vajilla total black
¿Por qué elegir un solo elemento para incorporar el negro a la decoración nupcial cuando pueden mezclarse diferentes piezas entre sí? En la imagen vemos como una lazada que sirve de marcasitio comparte color con la cubertería y el bajoplato, al tiempo que se combina con blanco verde y diferentes texturas (como la mesa de cristal, el individual tipo piedra o la vajilla efecto mármol). La idea que impera es la que defienden numerosos decoradores de bodas: una gama cromática para las mesas que esté basada exclusivamente en tres tonalidades.
© @veintiuno.cateringEn la barra del aperitivo
Toda barra de aperitivo debe ser, al mismo tiempo, un espacio decorativo que case con la estética de la boda y un rincón práctico con el que dar un buen servicio a los invitados. Porque los grandes resultados no están reñidos con la decoración de este rincón, el negro también se cuela en las barras del cóctel. En la fotografía podemos ver lo bien que se integra, al estar combinado con centros de flores esculturales, útiles sombrillas que protegen del sol y una carta impresa sobre textil, como es tendencia.
© @veintiuno.cateringEn las servilletas
No todas las parejas se atreven a añadir negro a su enlace, bien por su carga simbólica o bien porque no terminan de saber cómo combinarlo. Sin embargo, ante la duda hay opciones fáciles sencillas y que sumarán un toque al resultado sin desvirtuar, en exceso, el montaje de una mesa, como la de apostar por servilletas oscuras. Este detalle, además, conseguirá aportar un poco de carácter al resultado, sin quitar protagonismo a otros colores más alegres. Una idea que encaja con elementos clásicos, como una vajilla tradicional y con piezas más modernas, como las lámparas bicolor o los centros de flores sobre jarrones de vidrio.
© @fransdecor. Foto: @indigosixphotoworksUn toque para las velas
Los lazos son grandes aliados para transformar elementos de diferentes rincones de forma sutil. En negro pueden añadir un toque romántico a candelabros y velas, como vemos en la imagen, en diseños de tonos pastel con portavelas de cristal. Y es que si hay una fórmula decorativa que se repita en estas propuestas tan virales, es la que fusiona el verde con el blanco, en montajes con abundante inversión floral.
© @kristincatterevents. Foto: @byjohnallenMezclado con dorado
El negro es un tono versátil que puede asociarse a muy diversos colores, pero que funciona a la perfección con el dorado. En las mesas de boda, este tono aporta un aire de modernidad, en sintonía con el dorado, que añade notas brillantes. Sobre estas líneas lo vemos en una apuesta con mantelería blanca, centros de flores de inspiración clásica en tonalidades verdes y cremas y sillas de madera. Una elección atemporal a la que se puede recurrir en las cuatro estaciones del año.
© @milasweddings. Foto: @queridajulietaphotographyCon mantelería estampada
Las propuestas de mantelería estampada siempre resultan vistosas, pues aunque no enamoren a las parejas amantes de lo tradicional, cosechan numerosos piropos en las redes sociales. Cuando la idea es apuntarse al negro en este sentido, el reto se complica, pero con una buena mezcla de elementos, se puede lograr un acabado tan lujoso como este. Así lo explicaba la wedding planner Mila's Weddings en este enlace que tuvo lugar en el Castillo de la Monclova, con montaje floral de Ángeles Bauzano: "¿Negro en la decoración de tu boda? ¡Sí y con rayas! Nos encanta la propuesta decorativa de Marina y José para su boda en un castillo al que tenemos mucho cariño. Una apuesta con lámparas de araña, flores de colores, candelabros de plata y combinación de mesas redondas e imperiales que nos cautivó desde el primer momento".
© @outdoorluxuryevents. @temeculaluxuryflorals. Foto: @photos.janineTodo al negro
Si bien no es una solución apta para todos, las parejas más atrevidas pueden apostar por una decoración nupcial todo al negro, especialmente en la zona del banquete. Este color que suele encajar a la perfección en bodas de verano al aire libre que se celebran por la noche, puede crear una atmósfera cálida y muy sofisticada. Aquí se puede ver cómo el tono oscuro es el más destacado y la nota más luminosa la pone el blanco, en las servilletas, las flores y las velas.
© @sunsoulstEn las invitaciones de boda
La papelería de boda vive uno de sus mejores momentos en lo que creatividad se refiere y además de hacer uso de abundantes ilustraciones e incorporar detalles de fantasía, también a ella se suman las tendencias que triunfan dentro de la decoración nupcial. De hecho, aunque el negro es habitual en todo tipo de cartelería o invitaciones de boda, cuando el sobre, la ilustración y la caligrafía da todo el protagonismo a este color, el efecto puede ser muy llamativo. Si el save-the-date y las invitaciones son las cartas de presentación que sirven de avance a los invitados para saber que les espera en el enlace, puede ser, por tanto, una buena idea recurrir a ellos como herramienta para introducir la paleta cromática que luego imperará la boda, en este caso, el negro.
© @amarenaeventosEn la ceremonia
El negro no es la mejor opción para una celebración de carácter religioso, pero si puede ser una herramienta útil para sorprender y crear, montajes con efecto wow en ceremonias civiles acompañadas de buen clima. Un ejemplo de ello lo encontramos en esta instalación de tamaño XL que sirve de altar, con lazos gigantes y flores a contraste, a la que se llega a través de un pasillo de color blanco y que seguro es una elección rompedora, a la que muchos invitados querrán hacer fotos, dada su espectacularidad.
© @monento__También en interiores
Ya hemos visto que, tanto para el día como para la noche, los montajes con color negro consiguen un resultado de gran elegancia, pero en ocasiones se pasa por alto que este tono también es un buen recurso para decoraciones en interiores. Salones sencillos se convierten en lujosos escenarios, gracias a la combinación adecuada de esta tonalidad con una buena iluminación. El resultado puede crear un escenario casi onírico que haga del espacio más básico uno digno de las grandes celebraciones nocturnas en escenarios como los del séptimo arte.
En la imagen, una apuesta de Monento, planificadores de eventos, que escribieron en sus redes sociales: "Para la boda de Madelyn y Carlos, un cielo estrellado envolvió cada rincón, creando la sensación de celebrar bajo un firmamento infinito. La paleta de colores, elegante y atemporal, combinó el negro profundo, el blanco radiante y el verde natural, mientras delicados toques en tono olivo se colaban a través de lámparas con flecos que aportaban un aire sofisticado y cálido. La protagonista floral fue la anémona, con su centro oscuro y pétalos blancos, aportando contraste y refinada simplicidad a las mesas".




