Dos looks impresionantes

María, la novia que se casó en Sevilla con un vestido en el que se utilizaron 150 metros de tul y una tiara de corales


Manuel Zerpa creó este diseño y también una segunda pieza para la fiesta, con tejido dorado y un gran lazo en la espalda


Novia con largo velo© Le Volé
Estrella AlbendeaColaboradora de Novias
8 de marzo de 2026 a las 18:30 CET

Cuando a una novia le une una amistad con un diseñador, es muy posible que, por confianza y entendimiento, sea este profesional el que confeccione su vestido nupcial. En el caso de María, esta regla no escrita se cumplió en su boda sevillana. “Manuel Zerpa y yo somos amigos desde el colegio. De niños, jugábamos a interpretar personajes de cuentos donde nos disfrazaba a mí y a nuestra otra amiga de reinas y princesas”, nos cuenta. Ya entonces, con pocos elementos, soñaban con cómo sería el look de una cita tan importante como el día de su enlace. “Cogía dos sábanas blancas, una nos la colocaba por el cuerpo a modo vestido y otra nos la agarraba a la cintura poniéndola a modo de cola. Todo con mucha cola”, apunta nuestra protagonista. 

Vestido de novia con escote Bardot© Le Volé

Desde el primer momento que esta estilosa recién casada supo que pasaría por el altar se puso en contacto con el creador andaluz. En aquel momento ella no sabía cómo sería el resultado, pero sí estaba convencida del estilo que buscaba. Cuando llamó a su amigo, este le dijo: “lo tengo Mari, lo tengo. No te puedo decir nada más, ven al taller en los próximos días y te lo muestro”. Ella no tardó en acercarse al atelier, con la seguridad de que daría en el clavo. Y así fue. 

La boda de María con look de encaje de Manuel Zerpa en Sevilla© Le Volé

De los tejidos a la silueta del vestido

“Manuel quería un traje de estilo royal para mí, pero claro, la boda era en junio y en Sevilla, por lo que no quería algo que agobiase ni diese la sensación de estar ‘demasiado abrigada’, en pleno junio”, señala la novia. Ambos escogieron un bonito cuerpo realizado en dupión de seda natural. Sobre este tejido habían entelado 5 metros de encaje tambor que adornaban todo el diseño. “Quiso darle un punto original haciendo que estos encajes cayeran en diagonal rodeando todo el cuerpo del vestido”, recalca. 

Cinturón de novia© Le Volé
Look de novia de encaje, tul y cinturón© Le Volé

Para romper con la sencillez de la cintura, que parecía, en palabras de nuestra protagonista “muy libre”, se decidieron a llenar ese vacío con una hebilla joya que realizaron en la propia firma. Otra gran sorpresa del estilismo la reservaron para su espalda: “nos gustaba la idea de mezclar tipos de texturas, y para darle un enfoque distinto al traje, decidimos que la cola fuese de tul, así aportaba más volumen”. 

La boda de María con vestido de encaje de Manuel Zerpa© Le Volé

Al descubrir cómo quedaba esta parte de la prenda, María se quedó impresionada, pues siempre deseó que el look tuviera una bonita cola. “Ese mismo día, me contó el secreto de que para realizarla había necesitado más de 150 metros de tul”, puntualiza. 

La boda de María con look de encaje de Manuel Zerpa© Le Volé

En sintonía con el tul del traje, llegó también el del velo. La sevillana quedó encantada con un diseño clásico, perfecto para acompañar la fastuosa cola de su estilismo. Este accesorio contaba con siete metros de longitud, conseguidos mediante un tul de color natural.

Boda de verano en Sevilla con look de Manuel Zerpa© Le Volé

"Con Manuel todo es una anécdota. Disfrutamos muchísimo el proceso creativo. Para nosotros fue muy especial, porque nos recordaba a cuando jugábamos de pequeños a disfrazarnos. Para mí era increíble que el día de vestirme de novia se había convertido en una realidad. Lo vi disfrutar muchísimo. Nos hemos reído mucho en las pruebas. Cada vez que iba, tenía algo nuevo que mostrarme, una idea nueva. Es una caja de sorpresas". 

Novia con tiara de corales© Le Volé

El coral como protagonista

En lo relativo a los complementos, admite María, todo era un mar de dudas. A pesar de todas las opciones que pusieron sobre la mesa, lo cierto es que sabía que quería hacer un homenaje a su legado y para ello debía lucir una joya familiar. “Mi abuela paterna es fanática del coral, Manuel sabía de ello, al igual que sabía el cariño tan especial y lo que significa para mí, por lo que lo vio una gran inspiración para elegir accesorios". 

Novia con largo velo© Le Volé

La madre del diseñador, a quien nuestra protagonista guardaba un cariño especial, también era muy aficionada al coral. “Nos diseñó bajo su marca @rccorales, la preciosa tiara que llevé el día de la boda. Manuel le dio la idea de darle un toque romano, de ahí su forma de ramas de olivo”, recuerda. A juego con la diadema, eligieron como pendientes, una pareja de corales con oro, que pertenecieron a su abuela: “son mis favoritos”. De aquella elección nació un momento mágico: “no os podéis imaginar la emoción de ella al verme con sus adorados corales, que tanto la representan a ella y a su personalidad. Lo de la tiara no se lo dije para que el día de la boda fuese sorpresa. Le encantó". 

Ramo de novia de nardos© Le Volé
Ramo de novia de nardos de tallo largo© Le Volé

Un ramo fuera de temporada

Además de unos zapatos blancos de piel de Pedro Miralles, la joven recurrió a un clásico en lo que a diseño floral se refiere. Escogió un ramo blanco, de tallo largo, con varas de nardos. Una elección algo complicada porque aún no era la temporada de esta flor. “Lo realizó un amigo que tiene unas manos increíbles. El olor a nardos me lleva a recuerdos muy bonitos”, reconoce. 

Boda en una finca sevillana© Le Volé

"En el ramo llevé una cinta, realizada por @abuelasole.bordado que fue increíble, bordada a mano. Quería que apareciera algo que representase de donde somos, donde tenemos nuestro hogar. De ahí que la cinta estuviera entera bordada con racimos de uva, pues somos de un pueblo vinícola del aljarafe sevillano, Villanueva del Ariscal. Fue algo muy característico. En la cinta llevaba colgadas dos medallas de dos imágenes marianas muy importantes para mí, una la Estrella que guía mi camino y otra que no me abandona nunca, mi Esperanza", comparte.

Vestido de novia con encajes y cinturón© Le Volé
Camisón de novia para bodas© Le Volé

En lo relativo al maquillaje y la peluquería, esta novia viral escogió un rostro luminoso y natural con el ojo ahumado. Al no estar acostumbrada a lucir capas y capas de producto, prefirió un acabado sencillo, que hizo con mimo María Gori, del equipo de Rocío Gori. Como peinado eligió un moño estilo bailarina, porque le resultaba cómodo a la par que favorecedor y dejaba despejada la zona frontal.

Segundo vestido de novia con lazo© Le Volé

El cambio de look

Además del imponente y espectacular primer look, María sorprendió con un segundo estilismo, puesto que, de otro modo, con el escote Bardot, no habría podido levantar los brazos durante la fiesta. Aunque habían planteado que su primer traje fuera desmontable, se decidieron por hacer otro de cero, más práctico. "Teníamos claro que sería algo muy distinto, no queríamos nada convencional, pero queríamos que fuese cómodo y que estuviera acorde con el momento de la barra libre", introduce. La pieza era muy original, en tonos dorados. "El diseño dejaba los hombros y espalda completamente descubiertos, haciendo el escote modo halter, el cual lo sujetaba un gran lazo de tul en color natural, cuyas tiras sobrantes llegaban hasta el suelo. No puedo dejar de imaginarme las caras de la gente cuando aparecí en la barra libre. El cambio fue algo brutal".

Con esta apuesta, nuestra protagonista no tuvo que renunciar a su otra faceta. "Fueron dos vestidos muy diferentes, los dos eran yo completamente. Soy clásica, pero, dentro de lo clásico, también quería algo que 'rompiera' con el estilo del primero".

Salida de la iglesia© Le Volé

Un amor contra el tiempo

Como si de la mejor película se tratara, la historia de María y Abelardo nos traslada a la infancia de ambos. Se conocieron cuando tenían tan solo 10 años. “Pertenecemos al mismo grupo de amigos”, revela. La petición de matrimonio tuvo lugar cuando sumaban 12 años de bonita relación juntos. 

La boda de María con vestido de encaje de Manuel Zerpa en Sevilla© Le Volé

“Yo un día antes de que me lo pidiera les dije a mis amigas que no pensaba casarme todavía”, dice entre risas. “Evidentemente él se enteró, pero como tenía el anillo comprado, no tuvo más remedio”. La realidad es que a la sevillana le hacía mucha ilusión casarse, “pero, es verdad que pensaba que no era mi momento. Sin embargo, cuando me lo pidió, todas esas dudas se disiparon totalmente”. Abelardo llevaba con la sortija un mes y había buscado el momento más adecuado para pedírselo. 

Rito de la velación nupcial© Le Volé
Boda en Sevilla en la parroquia de Santa Ana© Le Volé

El gran día se celebró el 28 de junio de 2025 en la capital andaluza, con una ceremonia memorable que se desarrolló en la Real Parroquia de Santa Ana, en el barrio de Triana. Esta novia viral describe este momento como precioso. “Nos la ofició mi tío, hermano de mi madre, que es sacerdote. Para nosotros tuvo mucho significado que él la oficiara, ya que conocía a la perfección la relación”, reconoce.

Vestido de novia de encaje, tul y cinturón© Le Volé

"La entrada a la parroquia fue brutal. Contamos con un trío de música clásica, Índigo, que pusieron música y voz, haciendo que toda la iglesia se emocionase. De verdad, todo el mundo recuerda la voz de Lucía y lo bonito que lo hicieron. Yo entré con Caresse Sur L’Ocean, de Los chicos del coro y solo veía lágrimas de la gente y de Abelardo, que estaba muy emocionado". 

Novia con look de Manuel Zerpa ramo de nardos y tiara de coral© Le Volé

Para evitar que ningún contratiempo les sorprendiera, los novios contrataron a un equipo de wedding planners, Bodas Sensation, que les acompañaron en todo el proceso. Un gran apoyo, según María y unas profesionales de un carácter encantador. "Fueron mis pies y mis manos en muchas ocasiones. Plena confianza desde el principio, atentas en todo momento, fueron un equipazo", concede.

Boda en Triana Sevilla© Le Volé
Novia con joyas de coral© Le Volé

La belleza del campo para celebrar

Al finalizar la primera parte del día, se trasladaron con sus invitados a la Hacienda La Bodeguilla, ubicada en Bollullos de la Mitación. A la pareja le encantó este espacio desde el primer momento que comenzaron a buscar, fue el único que visitaron. Escogieron un horario de tarde y un formato cena, que prepararon al aire libre, sobre el césped. Además, el menú lo sirvió el Catering Las Torres, con el que los novios quedaron muy satisfechos. “Fueron profesionales al máximo y nuestro maître, Jesús, fue encantador, con una paciencia infinita. Tuvo que hacer ingeniería para lograr todo lo que nosotros le estábamos pidiendo. Una de las cosas en las que más incidimos fue en los tiempos. No queríamos estar más de dos horas sentados en la cena. Nos dijo que sería complicado, pero lo logró”. 

Look de novia con escote Bardot© Le Volé

“En el aperitivo contamos con el grupo Hermanos Domínguez, que fueron brutales. Nadie quería entrar a cenar, incluidos nosotros. Animaron todo el aperitivo. Los grupos lo tuvimos claros desde el minuto uno y sabíamos que Hermanos Domínguez eran perfectos para la ocasión. No nos equivocamos”. 

Boda en Sevilla de María con vestido de novia de encaje y tul de Manuel Zerpa© Le Volé

No fue la única música en directo que contrataron. Para la barra libre eligieron a Maleando, que puso a todos los invitados a bailar. “No queríamos que ambos grupos fueran estilos parecidos para que no parecieran repetitivos, por eso optamos por coger un grupo de cada estilo. Para nosotros una de las cosas más importantes de la celebración era la música, porque es lo que da ambiente”, señala. En la fiesta optaron por Hora Tonta, con disfraces, que crearon un ambiente muy divertido.

Novia con vestido de Manuel Zerpa y tiara de coral© Le Volé

La barra libre se desarrolló en un patio interior con mucho encanto. Antes de ello, durante la cena, los novios repartieron los ramos a las parejas de amigos que ellos querían que se casaran cuanto antes. Y dio resultado: “uno de los ramos que entregamos tiene fecha de boda y es justo el mismo fin de semana que nos casamos nosotros, pero de este 2026”.

Entrada de la novia con el padrino de la boda© Le Volé
Ramo de novia de verano© Le Volé

Un sinfín de anécdotas

El día de la boda, cuenta María, contra todo pronóstico, no estaba nada nerviosa. “Tanto Manuel (Zerpa) como mi mejor amiga, que se vistió conmigo, no podían creerlo”. En su corazón guarda momentos como la cara ilusionada de sus amigas cuando la vieron por primera vez de novia o el instante en el que vio a sus sobrinos en casa durante los preparativos. “Con Manuel tengo millones de anécdotas. Estuvo muy pendiente de mí durante toda la boda. Recuerdo que no quería que me quitara el vestido, le daba muchísima pena. Yo lo entendía, era su obra”, relata entre risas.

Segundo vestido de novia dorado con lazo © Le Volé

“El momento del cambio de vestido, sin embargo, fue divertido, porque cuando vimos el resultado del cambio, flipamos. Un cuerpo entero de lentejuelas que no fuera blanco… Recuerdo que nos reíamos en la habitación. Me decía: ‘Mari no están preparados para no verte de blanco’. No le faltó razón, porque creo que no estaba preparada ni yo”, admite entre risas. “Me quitó la tiara, me cambió los pendientes y era otro look. Disfrutamos mucho los dos ese momento. Cuando me vio salir con el segundo vestido hacia la barra libre, donde estaba toda la gente, se emocionó. Él no sabe que le vi, pero se emocionó”. 

Decoración de bodas de verano© Le Volé
Seating plan de boda con flores rosas© Le Volé

De cara a perfilar la decoración del espacio, la pareja estuvo un tiempo imaginando qué sería lo más apropiado, pero “la hacienda nos ahorró muchísimos quebraderos de cabeza, ya que los espacios que nos ofrecían estaban decorados por sí solos”. La naturaleza propia de la finca fue suficiente para construir un ambiente acogedor. “En algunos casos que vimos que quizás hacía falta algo, decidimos que se encargara el mismo catering”. Simplemente les dieron las instrucciones de que fuera algo de corte rústico, en línea con los olivos y el entorno

Madrina de boda y novia© Le Volé

Lo más especial

María y Abelardo no pueden olvidar la magia del día de su boda. Se sorprendieron al comprobar la emoción de muchos de sus invitados, que les hicieron sentirse muy queridos. Sus reacciones les resultan inolvidables: “llevamos juntos casi 13 años, nos han visto crecer y creo que para la gente fue muy emocionante. Muchos de nuestros amigos parecía que se casaban ellos”, explica. 

Boda en la parroquia de Santa Ana© Le Volé
Baile nupcial© Le Volé

"Hubo ambiente desde el minuto uno. Hizo mucho calor, pero nadie se aplacó. Estuvieron dándolo todo hasta por la mañana. Después de la boda, me contaron que de uno de los autobuses no querían ni bajarse, porque no querían recogerse. Me hubiera encantado ir con ellos en el autobús, pero Abelardo y yo nos quedamos en la hacienda, que tiene una habitación para los novios. Los invitados fueron geniales, vi a todo el mundo disfrutar muchísimo", rememora. 

Look de novia de encaje, tul y cinturón de Manuel Zerpa© Le Volé

El hecho de haber podido reunir a tantos seres queridos diferentes en un mismo lugar, les hizo verdadera ilusión. Compañeros del colegio, amigos de la universidad, familiares, todos les acompañaron en su día. “Significaba que algo habíamos hecho bien para conservar a tanta gente que queremos durante tantos años y durante tantas etapas”, comparte nuestra protagonista. Para ella fue todo un privilegio, una suerte, contar con sus abuelos en su enlace. “Hizo mucho calor ese día y ellos aguantaron el tirón. Me emocioné en la iglesia, cuando los vi sentados mirándome como andaba el pasillo hasta el altar. Ojalá todo el mundo pudiera tener la misma suerte. Para mí fue muy especial que me vieran casarme”, concluye conmovida.