Un look convertible

La boda en Valladolid de María: una torera de pedrería, un ramo de gerberas y un seating plan bordado por la novia


En el enlace, que tuvo lugar en octubre, la novia apostó por un diseño a medida de Cotonnus


Vestido de novia Cotonnus con chaqueta de pedrería© Jony Parralo | Documental
Estrella AlbendeaColaboradora de Novias
24 de febrero de 2026 a las 18:30 CET

En la historia de la moda nupcial, son muchos y muy diversos los vestidos que han incorporado la pedrería. Aunque es un recurso habitual entre las novias, lo cierto es que siempre ha cargado con un componente fastuoso, maximalista, por estar ligado a la idea de los diseños con silueta catedral o princesa y ese aire pomposo aupado por las firmas a principios de los 2000. En el último lustro, sin embargo, el carácter de este detalle joya ha evolucionado. Gracias a las ingeniosas ideas de diseño de los talleres especializados en looks a medida, las piezas que incorporan este tipo de tejidos son menos rígidas, más románticas e incluso bohemias. Un ejemplo de ello lo encontramos en el fabuloso estilismo de María, que en su boda de otoño recurrió a una creación muy especial.

Vestido de novia desmontable con organza y torera de pedrería© Jony Parralo | Documental

Todo comienza con un acierto, a la primera, a la hora de dar con la casa que confeccionaría la prenda. “Cotonnus se encargó de mi vestido, fue el primer atelier que visité y, nada más entrar, mi madre y yo nos enamoramos de una tela de pedrería que tenían muy especial”, reconoce. Aquel tejido tan inspirador la llevó a imaginarse en su gran día: “sin dudarlo, quise hacerme alguna pieza del vestido con esta y a partir de ahí empezamos a crearlo”.

Boda el 12 de octubre en Valbuena © Jony Parralo | Documental

Que el estilismo se transformara, la petición de la novia

El punto de partida fue una decisión vital para la configuración del look. Nuestra protagonista sabía que en su enlace debía llevar un vestido convertible. “Que fuera cómodo para la fiesta y a su vez elegante y con algo de personalidad”, nos explica ella misma. El hecho de vestir una propuesta desmontable es algo en lo que, en los últimos años, han coincidido muchas prometidas, pues permite contar con varios looks en uno, sin necesidad de renunciar a ningún estilo.

Look de novia viral con torera joya de Cotonnus© Jony Parralo | Documental
La novia con sus invitadas© Jony Parralo | Documental

Relata que, con este concepto en mente, desde la firma se pusieron manos a la obra para elaborar una pieza con identidad propia. “Diseñaron un vestido base con escote halter, en crepe, con detalles drapeados —tanto en el cuello como en el cuerpo—, un sobrevestido de organza del cual salía la cola y la joya de mi vestido: una torerita de pedrería”, describe. Este era, sin duda, el centro de atención del traje que, al mismo tiempo, servía de aliado. “Al ser en octubre e imposible de predecir el tiempo era la mejor opción para ponerle algo de manga al vestido”, señala.

Detalle de Vestido de novia con torera joya de Cotonnus© Jony Parralo | Documental

“Mi madre y mi hermana fueron las únicas en acompañarme a cada prueba”, apunta. Esto hizo que el proceso fuera más íntimo y especial: “el hacerme el vestido en Madrid y que mi madre viviera en Valladolid, hacía que cada prueba fuera la excusa perfecta para pasar el finde juntas y disfrutar las tres de toda esta aventura”.

Madre y hermana de la novia© Jony Parralo | Documental

Encontrar el equilibrio con los complementos

Unos accesorios mal elegidos podrían haber arruinado el look que esta estilosa novia viral construyó con tanto cariño. Por suerte, supo qué sí y qué no debía formar parte del resultado. Entre los ingredientes que compusieron el conjunto figuraba un ramo de gerberas blancas, una flor que, desde hace un año, es tendencia en las bodas. María escogió esta variedad en el último momento. “Lo único que tenía claro es que quería un ramo sólo de flor con tallo largo y sin color para no desviar la atención del vestido”, cuenta. Quedó maravillada con el arreglo que le preparó Bergamota.

La cinta de mi ramo la hizo Anais, la mejor amiga de Ignacio y sin duda, mi amiga. Semanas antes nos la envió a casa junto con una carta preciosa para los dos. Bordó a mano en la cinta tanto nuestros nombres y la fecha como diferentes detalles de cosas importantes para nosotros y lo acompañé con la medallita de la virgen del Pilar que me regalaron mis amigas de toda la vida del cole”, añade.

Detalles del vestido de novia© Jony Parralo | Documental
Ramo de novia de Gerberas© Jony Parralo | Documental

En lo relativo a los zapatos, se decantó por unos que pudiera volver a llevar como invitada y rebuscó entre las opciones de colección de Bimani. “Es una marca que me encanta y me representa muchísimo y no hubo fallo”, dice. Como segundo calzado del día, eligió unas bailarinas de Zara, con un poco de tacón, que llevó durante la fiesta. 

papelería de bodas e invitaciones© Jony Parralo | Documental

Más cerca del rostro, lució unos pendientes de Launike, realizados en oro con cristal, plomo y una perla. “Tiene todo tipo de diseños con perlas, que es lo que tenía claro que quería llevar y después de probarme varios encontramos el perfecto”, rememora. Era un detalle clásico, aunque actual, en combinación con otro complemento tradicional: el velo. El que finalmente acompaño al altar a esta vallisoletana era corto, ligero y con movimiento, también de Cotonnus.

Moño pulido para novias© Jony Parralo | Documental
Bata y camisón de novia© Jony Parralo | Documental

Un look de belleza saludable

Es la tónica habitual en las novias de los últimos años y en el caso de nuestra protagonista no iba a ser menos. La frescura y el efecto rostro saludable eran el objetivo que debía cumplir Elena Valladares. “Llegué a ella por recomendación de una amiga y se encargó de hacerme un maquillaje lo más natural posible”. Para completar el resultado, confió en el infalible moño de bailarina, que tan bien construyó Ángeles Duque.

Camisón de novia© Jony Parralo | Documental

"Me encantó el momento de los preparativos. Los dos nos preparábamos en diferentes habitaciones del monasterio y vivir esto junto a nuestras familias fue lo más especial...Dar los regalos a mis padres y mi hermana para que recordasen ese día para siempre y tener esos momentos con cada uno de ellos. Disfrutar de los paseos por el claustro en camisón y bata, como si estuviera en casa fue gracias a Jony Parralo, nuestro fotógrafo. Él se encargó de hacernos sentir tranquilos en un día de tantos nervios y captar con cada foto lo mejor de nosotros y nuestras familias", narra María.

Look de novia con torera joya de Cotonnus© Jony Parralo | Documental

Un escenario romántico para dar el paso

La historia de amor de María e Ignacio es una de esas que parecen confabuladas por el destino. Ambos eran dos piezas de un puzzle que encajó sin previo aviso. “Nos conocimos compartiendo piso en Madrid, cuando yo todavía estudiaba enfermería y él llegó a Madrid a trabajar”, evoca. Aquello fue el principio de una relación sin interrupciones: “desde ahí nunca más nos separamos”. Durante un tiempo compartieron esa residencia con otros compañeros, pero más tarde se fueron a vivir juntos y sumaron a su perro, Lucas, a la ecuación.

Boda viral en Monasterio de Valbuena© Jony Parralo | Documental
Boda religiosa en Valladolid© Jony Parralo | Documental

La petición de matrimonio llegó tras siete años de bonita relación. María se había figurado aquel momento en varias ocasiones, pero lo cierto es que nunca llegó a proyectar un escenario tan mágico. Su futuro marido escogió Zahara de los Atunes, en Cádiz, el rincón de ensueño en el que veraneaban, para dar el paso. “Ya habíamos hablado de ello hacía tiempo, pero nunca me imaginé cuando me lo iba a pedir y fue allí en la playa a la que siempre íbamos, con la puesta de sol, donde nos prometimos para siempre”, asegura.

Vestido de novia con torera joya de Cotonnus© Jony Parralo | Documental

Cuando el enclave cuenta con una larga historia 

El siguiente paso fue encontrar una localización en la que celebrar su amor. Escogieron un día significativo, el 12 de octubre y el incomparable marco del Monasterio de Valbuena. “Para mí, esta era una fecha muy especial, porque fui al cole del Pilar y he celebrado esta fecha toda mi vida al lado de mis amigas en las fiestas del colegio”, revela nuestra protagonista. Esta elección facilitaba la llegada de invitados desde otros puntos de España: “Coincidía que era puente en la mayoría de comunidades, sobre todo Andalucía, que es de donde venían muchos de los invitados”.

Boda religiosa en Valladolid en Monasterio de Valbuena© Jony Parralo | Documental

“Yo soy de Valladolid y queríamos celebrarlo allí para que mi familia estuviera cerca. Al vivir en Madrid, elegimos un fin de semana para ir a ver todos los sitios que nos gustaban y el monasterio fue el primero que visitamos. Tuvimos que cancelar el resto de citas por que teníamos claro que tenía que ser allí”. Así nos habla de su flechazo con este lugar de ensueño, que congrega una larga historia entre sus muros.

La boda de María e Ignacio en Valladolid© Jony Parralo | Documental
Salida de los novios de la iglesia© Jony Parralo | Documental

Decidieron que esta sería la ubicación en la que tendrían lugar tanto la ceremonia como la celebración. Al tratarse de un complejo hotelero, ofrecía cómodos servicios a la pareja, al igual que a los convidados. ¿Qué fue lo que cautivó a estos recién casados? “El monasterio datado del siglo XVIII, su iglesia, su entorno de viñedo, que a la vez unía (metafóricamente) las tierras jerezanas y de la ribera del Duero, de donde somos cada uno de nosotros; y además la comodidad que ofrece poder celebrar tanto la ceremonia como la celebración allí mismo, sin tener que desplazar a los invitados”.

Vestido de novia con torera joya de Cotonnus y ramo de gerberas© Jony Parralo | Documental

De la organización de este gran día se encargaron los propios prometidos. Mientras que la novia soñaba con miles de detalles, el novio se ocupaba: “de bajar a la tierra todas las locuras de ideas que a mí se me ocurrían”. Formaban, en efecto, muy buen equipo. Además, contaron con el apoyo de la plantilla del monasterio, que hizo posible el montaje y la coordinación de la jornada. “La tranquilidad y paz que da tener a profesionales que controlen tanto es increíble”, sostiene María.

Decoración de entrada a la iglesia© Jony Parralo | Documental

Hecho a mano, el factor diferencial

Igual de medida que los preparativos fue la decoración del enlace. El equipo de Bergamota transformó los espacios con sus flores y sus velas. Predominaban los colores otoñales en diseños florales con presencia de hortensias, en homenaje al norte y claveles, en referencia al sur. “El resto salió todo de nosotros, diseñamos la papelería y fuimos a una imprenta cercana a hacer todo realidad”, apunta la pucelana. 

Seating plan bordado a mano por la novia© Jony Parralo | Documental
Decoración de banquetes de boda de otoño© Jony Parralo | Documental

Como si de la mejor obra de artesanía se tratara, María bordó el seating plan sobre tela, un trabajo delicado que hizo completamente a mano. “La temática de los nombres de las mesas, que a su vez acompañaba al seating, fueron nombres de playas de Cádiz. La madre de Ignacio recogió conchas de la playa y las pusimos en la base del seating”, describe. Esta apuesta por un tejido para un rincón tan destacado fue un acierto que tuvo uso a posteriori: “es de las cosas más especiales de la boda, poder usar después esa tela como mantel en casa era la idea principal”.

Boda en Monasterio de Valbuena© Jony Parralo | Documental

"Nos sentamos en una mesa imperial larga de 42 personas, que iba de lado a lado del refrectorio, con nuestros amigos. Fue increíble como quedó la disposición del comedor y lo divertido que fue sentar a nuestros amigos con nosotros ese día", recuerda.

Vestido de novia viral con torera joya de Cotonnus© Jony Parralo | Documental

Las anécdotas

Contra todo pronóstico, nuestros protagonistas tuvieron que hacer frente a contratiempos la misma semana de su 'sí, quiero'. "Se nos cayó el grupito de música que iba a tocar en el cóctel. Como no había tiempo de buscar otro, Ignacio me propuso sustituirlo por un toro mecánico al inicio de la barra libre. ¡Y qué acierto! A los invitados les flipó y tenemos momentazos ahí subidos". Un ejemplo más de que no hay mal que por bien no venga. A esta sorpresa, añadieron un bingo musical. "Fue de los momentos más divertidos. Lo hicimos durante la comida. En los postres y con la primera canción ya estaba todo el mundo bailando encima de las sillas. ¡Nos lo pasamos tan tan bien que el premio para el ganador fue lo de menos!", desvela.

Madrina de boda de rosa© Jony Parralo | Documental
Baile nupcial© Jony Parralo | Documental

Si tuvieran que destacar un bonito recuerdo que estos recién casados se llevan en su corazón, ese sería la asistencia de sus invitados. “Vivir esto con los nuestros. Nos sentíamos continuamente tan afortunados de tener a nuestros amigos y familia”, cuenta María. Todos ellos habían hecho un notable sacrificio por estar presentes. Algunos llegados desde Jerez de la Frontera, otros desde Madrid e incluso de fuera de nuestras fronteras, pero todos ellos encajaron. 

Vestido de novia de Cotonnus para boda entre viñedos en Valladolid© Jony Parralo | Documental

Antes de concluir, esta novia viral se detiene en un instante que le viene a la cabeza: “ver como mis amigos y los suyos se juntaban, compartían y bailaban juntos fue el mejor recuerdo que nos va a quedar para siempre”. Y es que ese aura mágica de reunir a todos los seres queridos en un mismo lugar no puede explicarse con palabras. “Fue increíble, nos hicieron sentir tan queridos durante todo el fin de semana… Al casarnos en domingo pudimos disfrutar desde el viernes con todos”, termina. Y eso hizo la experiencia mucho más entrañable y enriquecedora.