De prenda escandalosa que las modelos se negaban a lucir a icono del verano: el bikini cumple 80 años


Nació como una auténtica 'bomba' en la moda, una pieza revolucionaria cuya historia está repleta de curiosidades


Marilyn Monroe con bikini naranja en California© Getty Images
Cristina GonzálezRedactora de FASHION
4 de julio de 2026 a las 17:00 CEST

Una escultural Ursula Andress emerge del mar en una paradisíaca playa mientras canta distraídamente Underneath the mango tree, luciendo un bikini blanco con cinturón del que cuelga un cuchillo. La escena forma parte de la primera película de James Bond, Agente 007 contra el Dr. No (1962) y se ha convertido en una de las imágenes más icónicas de la historia del cine. Una secuencia que fijó para siempre la imagen del bikini como símbolo del verano, asociado también a la sensualidad y la libertad femenina. Aquel conjunto de dos piezas que dejaba el ombligo al descubierto fue toda una revolución para una década marcada por una fuerte moral conservadora.

Junto a la diseñadora de vestuario Tessa Prendergast, la propia Ursula Andress participó en el diseño de este bikini adaptado a su figura, del que solo se confeccionó un ejemplar y que en 2020 llegó a ser subastado con un precio de salida de medio millón de dólares, una cifra que confirma hasta qué punto aquella imagen trascendió la pantalla para convertir esta pieza en objeto de culto.

 Ursula Andress en 'Agente 007 contra el Dr. No' (1962)© Getty Images
Ursula Andress en 'Agente 007 contra el Dr. No' (1962)

Pero la historia del bikini no empieza ahí. Para entender su verdadero impacto hay que volver atrás, a una idea concebida como una auténtica bomba en el mundo de la moda. Así es precisamente como lo definió la legendaria editora de moda Diana Vreeland —la misma que animó a Manolo Blahnik a crear zapatos—, quien calificó el bikini como "lo más importante desde el descubrimiento de la bomba atómica". Y es que esta prenda nació precisamente bajo esa imagen de explosión simbólica. 

El ingeniero automovilístico que creó el bikini que ninguna modelo se atrevía a lucir

El 5 de julio de 1946, el francés Louis Réard presentó en París un diseño radicalmente nuevo que reducía el traje de baño femenino a su mínima expresión. Su intención no era dedicarse a la moda, pero cuatro años antes había heredado de su madre una tienda de lencería en la capital francesa y se adentró en el mundo del diseño.

Marilyn Monroe con bikini naranja en California© Getty Images
Marilyn Monroe con bikini naranja en California

Tras observar cómo las mujeres enrollaban la tela de sus bañadores en las playas de Saint-Tropez para broncearse mejor, quiso ir un paso más allá de la creación que en primavera había presentado el modisto Jacques Heim bautizada como Atome átomo en español, la unidad más pequeña de la materia—, un dos piezas que se anunciaba como el más pequeño del mundo, aunque aún mantenía el ombligo cubierto.

Presentación del bikini diseñado por Louis Réard (1946)© Getty Images
Presentación del bikini diseñado por Louis Réard (1946)

Réard creó una combinación formada por cuatro triángulos de tela con estampado de papel de periódico que, entonces sí, dejaba el vientre al descubierto y estaba constituido por finos tirantes. Fue él quien bautizó esta prenda como bikini en honor al atolón del mismo nombre ubicado en las islas Marshall, donde precisamente, Estados Unidos había detonado por primera vez una bomba nuclear hacía escasos días, con la intención de que su invención causase una reacción explosiva en la moda. 

Presentación del bikini diseñado por Louis Réard (1946)© Gamma-Keystone via Getty Images
Presentación del bikini diseñado por Louis Réard (1946)

Y así fue: se trataba de una prenda tan escandalosa para la época que su creador no encontró a ninguna modelo profesional que quisiera lucirlo durante su presentación, lo que le llevó a contratar a Micheline Bernardini, bailarina del Casino de París. Fue esta estríper francesa quien lo estrenó ante el público en la famosa piscina Molitor, marcando así el origen moderno de esta pieza de la que, en realidad, se conservan registros anteriores: de hecho, en la Antigua Roma ya existían prendas similares utilizadas para la actividad física femenina. Los mosaicos de la Villa Romana del Casale, en Sicilia, muestran mujeres practicando deporte con conjuntos que recuerdan sorprendentemente al bikini actual.

Mosaico con mujeres en bikini en la Antigua Roma© Getty Images
Detalle del mosaico en Villa Romana del Casale, en Piazza Armerina (Sicilia), de principios del siglo IV d.C.

A lo largo de los años 50, el bikini comenzó a abrirse paso lentamente gracias a la cultura popular. El cine y la fotografía de moda fueron clave en su consolidación, aunque fue en los 60 cuando dio el salto definitivo al imaginario colectivo. Figuras como Brigitte Bardot lo convirtieron en un gesto de libertad en la Riviera francesa, mientras que Hollywood terminó de elevarlo a icono global. 

Brigitte Bardot© Getty Images
Brigitte Bardot en el rodaje de 'Una vida privada' (1962)

En España, el bikini se popularizó de forma progresiva también a partir de aquella época, impulsado sobre todo por la llegada del turismo internacional. Ciudades como Santander, Benidorm o Marbella se impusieron a la censura sobre la indumentaria femenina en espacios públicos. Hoy en día no concebimos un verano sin esta prenda que, ocho décadas después de su nacimiento moderno, continúa reinventándose cada temporada.