El verano parece haber comenzado oficialmente para Helen Svedin y Martina Figo. Madre e hija han elegido Menorca, uno de los destinos mediterráneos más especiales de esta época del año, para disfrutar de unos días de desconexión y asistir a una boda en la isla junto a Luis Figo. Una escapada que ha dejado una coincidencia evidente: ambas comparten esa elegancia natural que ha definido siempre el estilo de Helen, aunque cada una la interpreta desde su propia generación. Mientras la modelo sueca apuesta por una estética más bohemia, relajada y ligada al espíritu costero, Martina, que ya tiene 24 años, demuestra una identidad propia con looks más minimalistas, guiños vintage y referencias a los años 90 y 2000.
Helen Svedin y el vestido azul perfecto para el verano mediterráneo
La primera elección de la modelo fue un vestido largo azul de inspiración bohemia, una pieza ligera pensada para acompañar los días de verano junto al mar.
El diseño, el vestido Remi de Fara Boutique, está confeccionado en algodón y cuenta con tirantes finos, escote en V, ligero frunce en el pecho y una falda con volantes horizontales que aportan movimiento. Un vestido pensado para llevar sobre el bikini o el bañador, con esa estética relajada que encaja perfectamente con una isla como Menorca.
Helen completó el look con un bolso bandolera de rafia de Loewe, unas sandalias Oran de Hermès en piel marrón y una belleza muy natural: melena suelta con ondas suaves, raya en medio y maquillaje luminoso.
Un segundo vestido donde Helen confirma su estilo bohemio
Para otra de sus apariciones en la isla, Helen volvió a apostar por la misma fórmula: comodidad, tejidos especiales y una elegancia sencilla.
En esta ocasión eligió el vestido Asha de seda marrón oscuro de White Raven, una pieza con escote en V, espalda descubierta y detalles artesanales como el bordado del cuello y las lazadas con borlas.
El vestido, con estampado inspirado en los paisajes y tonos de la naturaleza, funciona como una segunda piel para el verano. Helen lo llevó sobre un bañador negro, manteniendo ese aire de lujo relajado que define sus escapadas mediterráneas.
Martina Figo y el minimalismo elegante que recuerda a los 2000
Aunque comparte con su madre esa búsqueda de prendas atemporales, su estilo está más cerca del minimalismo actual y de la estética de finales de los años 90 y principios de los 2000.
Uno de sus looks más representativos fue un vestido midi arena de Zara con cuello halter y escote en V. El detalle del cinturón fino del mismo tejido marcaba la cintura y creaba una silueta muy favorecedora.
La elección de sandalias negras, moño pulido y maquillaje prácticamente natural reforzaba una imagen sofisticada y sencilla.
El vestido vintage con guiño Y2K
En otra de sus apariciones, Martina apostó por un vestido corto marrón con detalles florales y una clara inspiración vintage.
El diseño, con escote palabra de honor fruncido y tiras negras en forma de V, recuerda a esa estética de principios de los 2000 que vuelve a triunfar gracias a referencias como Carrie Bradshaw.
Los accesorios aportaban un toque más festivo: sandalias de tacón con cristales, bolso negro, pendientes dorados y un recogido desenfadado.
El look de boda de Martina: sofisticación actual
Para la boda en Menorca, Martina eligió una de sus propuestas más especiales: el vestido Nirvana de Rat & Boa.
Una pieza larga con estampado artístico en tonos rojos, marrones y azules, cuerpo ajustado, escote fruncido y una abertura lateral que aportaba movimiento. Combinado con sandalias negras y bolso pequeño, consiguió ese equilibrio entre sofisticación e informalidad que exige una boda de verano en una isla.
El vestido blanco que resume el estilo de Martina
El último look de Martina Figo en Menorca confirma ese estilo más minimalista y con referencias al pasado que está construyendo poco a poco.
En esta ocasión eligió un vestido midi blanco de inspiración lencera, una pieza muy femenina con tirantes finos, escote fruncido con detalle de lazo y una silueta entallada en la cintura que después cae de forma ligera y recta. Un diseño aparentemente sencillo, pero con esos pequeños detalles que lo convierten en una prenda especial: el juego de texturas, el corte favorecedor y un estampado muy sutil que recuerda a pequeñas fresas.
Lo combinó con las mismas sandalias planas negras de su primer look, una pulsera dorada y un recogido en moño.
Dos estilos, una misma herencia de moda
Helen representa esa elegancia bohemia y atemporal construida durante años, mientras Martina interpreta una nueva generación más minimalista, influenciada por la estética vintage y los códigos de los 90 y 2000.
Dos formas diferentes de entender la moda que, sin embargo, comparten la misma idea: menos es más.











