La boda de Carlota Cortina, nieta de Alicia Koplowitz, se ha convertido en uno de los acontecimientos sociales más destacados de la temporada, no solo por la elegancia del enlace y los mediáticos invitados, sino también por la esperada reaparición pública de Alicia y Esther Koplowitz, dos de las figuras más emblemáticas del mundo empresarial y de la alta sociedad española.
Al no prodigarse demasiado en público, las hermanas Koplowitz acapararon todas las miradas en una jornada cargada de sentimiento y significado familiar. Alicia, visiblemente emocionada, ejerció de orgullosa abuela de la novia en un día inolvidable, mientras que Esther, siempre discreta, no quiso faltar a una cita tan especial, mostrando una vez más la unión que prevalece entre los suyos en los momentos importantes.
Ambas destacaron por su elegancia sobria y sofisticada, cada una fiel a su estilo característico, convirtiéndose en protagonistas indiscutibles —con permiso de los novios— de la celebración, que tuvo lugar, como hemos informado, en los jardines de la mansión que Alicia tiene en la urbanización madrileña de La Moraleja.
Alicia, feminidad en estampado floral
Para la boda de su nieta Carlota, la empresaria y filántropa apostó por un look muy alegre, elegante y perfecto para una ceremonia de primavera-verano. Alicia llevó un vestido midi de estilo romántico en delicada seda de gasa de estampado floral impresionista.
De escote cuadrado y amplio, enmarcado por unas delicadas mangas de volantes plisados que aportan volumen y feminidad, se ajusta a la cintura mediante un drapeado, realzando la figura. La falda, de línea A, cae con fluidez por debajo de la rodilla, terminando en un ligero volante final que le da movimiento.
Para complementar su colorido vestido, la menor de las hermanas Koplowitz escogió un infalible de estilo, el clutch rígido de piel trenzada en color dorado de Bottega Veneta. En sus pies, lució unas elegantes sandalias de tacón de aguja doradas con tiras finas entrelazadas alrededor de los pies y los tobillos.
Esther, espectacular en guipur rojo
El rojo fue el color escogido por la tía abuela de la novia, que al igual que doña Letizia suele confiar en este tono para sus looks más especiales. Esther fue otra de las invitadas más admiradas de la boda con un vestido largo de encaje de guipur con motivos florales y vegetales. Se trata de un diseño estilo columna, recto y entallado, que deja entrever sutilmente las piernas a través de las transparencias del encaje en la parte baja de la falda.
De escote palabra de honor, el traje se acompaña de un chal a modo de capelina, que cubre parte de los brazos, creando la impresión de que se trata de una blusa de escote barco con manga asimétrica.
La también empresaria y filántropa redondeó su estilismo con un clutch rígido en forma de caja, dorado, y, como joyas, unos pendientes de oro y brillantes, y un brazalete también de brillantes.
Alejadas desde hace años de la vida social y mediática, las dos hermanas viven centradas en su familia, en la gestión de sus respectivos patrimonios y en sus intensas labores filantrópicas. Esther tiene tres hijas, nacidas de su matrimonio con Alberto Alcocer: Esther, Alicia y Carmen. Por su parte, Alicia es madre de tres hijos, Alberto, Pedro y Pelayo, fruto de su matrimonio con Alberto Cortina, que también estuvo presente en la boda de su nieta Carlota, junto a su actual esposa, Elena Cué, y la hija de ambos, Alejandra.









