Es innegable el impacto que la serie sobre la historia de amor entre Carolyn Bessette y John J. Kennedy Jr., 'Love Story' (Disney +), está teniendo en nuestra relación si no con la moda, sí con nuestro vestidor. "La veo y me dan ganas de tirar la mitad de mi armario y vestir solo con unos vaqueros y una camiseta", se ha escuchado en esta redacción. La producción ilustra cómo se vivía y vestía en el Nueva York de los noventa y, en especial, en las oficinas de Calvin Klein desde donde, en esa época, se perfilaban las tendencias más importantes. Ahí trabajaba la publicista, mano a mano con su director creativo y con su mujer, Kelly Klein, cuyo protagonismo en la construcción del minimalismo es mayúscula.
En la serie, la neoyorquina tiene mucha presencia. Se la considera un puente entre Calvin y Carolyn, además de una de las 'responsables' del encuentro de esta con el hijo de Jackie Kennedy, que se conocieron por primera vez en la presentación de su libro de fotografías 'Pools', en 1992.
Estuvo casada con Calvin Klein desde 1986 hasta 2006 pero su relación se inició en 1981. Kelly, que por entonces se apellidaba Rector, estudió diseño de moda y estuvo trabajando en Ralph Lauren antes de empezar en la marca. Es de sobra conocido que en un primer momento fue rechazada por Calvin Klein para un puesto de trabajo, pero que la vida le dio una segunda oportunidad. Coincidió con el diseñador en Studio 54 y tras ese encuentro inesperado sí consiguió el trabajo. También consiguió un novio y se convirtió en musa de la firma que todas y todos querían vestir.
Desde su puesto como asistente de diseño en la firma, configuró los códigos de estilo del momento y participó con su ingenio y de forma activa en varios de los hitos de Calvin Klein. Por ejemplo, en la industria siempre se le ha atribuido la decisión de trasladar la línea de ropa interior masculina a las mujeres. Junto a su amiga, compañera de oficina y confidente Carolyn Bessette ayudaron a que la leyenda de Calvin Klein, hombre y marca, fuera enorme.
Su marido era el máximo responsable del diseño de las colecciones, pero era ella quien 'testeaba' cómo esa ropa funcionaba y lucía sobre el cuerpo femenino. Ayudó a que en la marca entendieran qué buscaban las mujeres como ella que era, al fin y al cabo, la máxima expresión de la sofisticación.
La pareja perfecta
El flechazo entre ambos fue instantáneo. En una entrevista en 2008, Kelly contó cómo toda su vida cambió cuando conoció a Calvin. "Él entraba en la habitación y era como si se encendieran las luces. La película comenzaba todos los días. Yo era mucho más especial cuando él entraba en la habitación”, contó.
Su conexión con Calvin Klein era genuina y reveló con los años una solidez envidiable. Se separaron en 2006 y, aunque estuvieron casados veinte años, llevaron vidas separadas desde 1996 aproximadamente. A pesar de esa separación, mantuvieron una relación no solo de cordialidad, sino de amistad que ha perdurado hasta la actualidad. A lo largo de los años se han demostrado su afecto sin miedo apoyándose en sus respectivos trabajos.
La reina de los trajes
Como confirma su movimiento de marketing que llevó a muchas mujeres a comprar ropa interior de chico, a Kelly le gustaba coquetear con el estilo masculino. Llevaba los trajes (casi) mejor que su pareja. Los tenía de todas las formas, aunque no de todos los colores, pues su 'religión' minimalista limitaba su paleta cromática a los grises y negros. En clave oversize y con blusas semitransparentes o en combinación con camisas más vistosas que, aun teniendo un punto extravagante, no desentonaban con su estilo.
Una vida de vestidos lenceros
Como toda musa del minimalismo que se precie, Kelly no era ajena a los vestidos lenceros. Tenía muchos y los llevó en sus eventos nocturnos más especiales y formales. Blancos, negros, metalizados... Sus vestidos largos, ajustados y de tirantes spaghetti fueron una extensión de su personalidad y uno de los rasgos definitorios de su estilo.
Desde que se distanció de Calvin Klein, Kelly fue construyendo una polifacética carrera como artista. En su perfil de Instagram, vemos que se define a sí misma como diseñadora, fotógrafa, interiorista y ceramista. Es ahí donde hemos podido ver que está siguiendo muy de cerca la serie y reviviendo sus experiencias y sus looks de aquellos años que, a la vista está, fueron memorables.













