Era cuestión de tiempo que el romance entre John F. Kennedy Jr. y Carolyn Bessette llegase a la pequeña pantalla. Y es que han pasado 27 años desde el fallecimiento de esta inolvidable pareja con la que se obsesionó toda una generación. Un relato que en 2021 cayó en manos del productor y guionista Ryan Murphy, encargado de darle forma en una serie que lleva el nombre de Love Story y que ya vio la luz en Disney+. La serie está inspirada en el libro Once Upon a Time: The Captivating Life of Carolyn Bessette-Kennedy, de Elizabeth Beller, y pone el foco especialmente en la figura de Carolyn, interpretada por Sarah Pidgeon.
Sarah Pidgeon revive el minimalismo de los 90 como Carolyn Bessette-Kennedy
Si bien Sarah no comparte a primera vista la melena rubio platino que definió a la publicista, sí posee algo mucho más difícil de replicar: su esencia. Hay en ella una elegancia innata, una mirada de ojos azules penetrantes y unas facciones alargadas y aristocráticas que recuerdan poderosamente al porte de Carolyn Bessette. Es esa mezcla de fragilidad y magnetismo lo que convenció a Murphy de que ella era la indicada para revivir al gran icono del minimalismo de los 90. Para Pidgeon, este es su primer rol protagonista en pantalla, un desafío mayúsculo que llega tras años de "picar piedra" en papeles secundarios.
Bessette trabajaba en el departamento de ventas de Calvin Klein cuando se cruzó con John F. Kennedy Jr. en Nueva York, a comienzos de los 90, y su vida cambió para siempre. Discreta, independiente y sofisticada, pronto se convirtió en un referente de estilo involuntario: conforman su armario un sinfín de vestidos negros, camisas impolutas, pantalones de traje perfectamente entallados, sandalias y bailarinas de tacón discreto y algún que otro detalle más juguetón, como las gafas de sol Selima, que seguimos asociando con ella dos décadas después, o su memorable abrigo de leopardo.
Con ayuda de los productores de la serie, Pidgeon decidió mimetizarse con la desaparecida socialité, durante y después del rodaje, siguiendo la estela de Margot Robbie, reina del method dressing. Dijo adiós a su melena castaña y a sus looks más modernos y vanguardistas para abrazar el lujo silencioso en su versión original.
La polémica del vestuario de 'Love Story'
Antes de su estreno, la miniserie tuvo que enfrentarse a su primera crisis de reputación. Todo estalló cuando se filtraron unas imágenes del rodaje en las que el vestuario de Sarah Pidgeon no terminaba de captar la vibra depurada que convirtió a Bessette en un icono. La reacción de los fans fue tan contundente que la producción se vio obligada a tomar medidas drásticas y sustituir al equipo creativo, fichando a Rudy Mance como nuevo diseñador de vestuario. "Esas conversaciones online me recordaron lo importante que era hacerlo bien. La gente ama a Carolyn y mi prioridad fue honrar su legado", admitió Pidgeon en una entrevista reciente.
Bajo la dirección de Mence, se rastreó internet y colecciones privadas para encontrar piezas originales de la época: abrigos estructurados de Prada, vaqueros rectos de Levi's y, sobre todo, vestidos en color negro profundo del japonés Yohji Yamamoto, a quien la publicista recurría como una "armadura" para las galas benéficas. Poco a poco, Pidgeon fue cogiéndole el gusto —está claro que no era difícil— a vestir prendas de archivo de Calvin Klein y zapatos vintage de Manolo Blahnik, hasta que la transformación se hizo definitiva. Ahora ella también se ha rendido al minimalismo fuera de la pantalla y cada nueva aparición en su agenda es una oportunidad para revivir la memoria de Carolyn.
Un guiño a su personaje, vestida de Chanel
Para la premiere neoyorquina de Love Story, Sarah Pidgeon tenía claro que su estilismo debía rendir un homenaje intencional a la "mujer neoyorquina" por excelencia, Carolyn Bessette-Kennedy, y deslumbró con un diseño de la colección Metiers d'Art 2026 de Chanel, la cual se presentó a finales del año pasado en una estación de metro abandonada en el Lower East Side. El look consistía en un chaleco largo de seda bordado con plumas de tonalidad verde menta y cuentas multicolor. La actriz modificó el look de pasarela, cambiando el pantalón caqui original por uno negro de lana como guiño al minimalismo de Bessette, rematado con joyas Coco Crush de la casa francesa.
Al fin y al cabo, el desfile fue una carta de amor a Nueva York, y Carolyn era Nueva York. Para esta colección, su debut en Métiers d’Art, Matthieu Blazy decidió exaltar las sensibilidades extravagantes que forman parte del imaginario neoyorquino. "El espíritu de la colección está motivado por los personajes", explicó el modisto belga, quien se inspiró en figuras del imaginario colectivo de la Gran Manzana, como una periodista de los años 70 o una ejecutiva de los 80, e incluso en los personajes que conoció cuando trabajaba para Calvin Klein (2016-2019) bajo la tutela de Raf Simons, actual codirector creativo de Prada. Todo está conectado.
El veredicto trasciende el debate sobre el parecido físico o la controversia de un rubio "demasiado platinado". Tras haber visto los primeros episodios de Love Story, podemos decir que Sarah Pidgeon ha logrado invocar la presencia magnética de una mujer que hablaba a través de su ropa y cuyo silencio era su mayor declaración de intenciones.















