Hace tiempo que el baño dejó de ser únicamente un espacio funcional para convertirse en una estancia que se decora con el mismo cuidado que el resto de la casa. Y el arte tiene mucho que decir en este sentido.
Cuadros, láminas, fotografías, esculturas y murales introducen color, volumen, ironía o sofisticación y, sobre todo, consiguen que el baño resulte mucho más personal. La clave está en dejar de pensar qué “debería” haber en él y empezar a decorarlo con piezas capaces de emocionar y sorprender. El baño que abre este artículo es un proyecto de Punto M Estudio con fotografía de Bernardo Aja.
© Lupe Clemente FotografiaUna fotografía que se lleva todas las miradas
No hace falta una gran colección para que el arte cambie la percepción de un baño. Una única fotografía bien escogida puede convertirse en el punto focal de un espacio sencillo, como sucede en este proyecto de Estudio Ana Maldonado. La imagen –Rollers Party 04, de Nicolas Bets en Yellow Corner–, divertida y con un punto vintage, destaca sobre una pared completamente blanca. Aquí se ha reservado una pared para una pieza que aporte personalidad.
© maria pujolUn 'collage' geométrico para romper la neutralidad
Cuando el baño se mueve en una gama de tonos neutros, una obra con geometrías y contrastes puede convertirse en el contrapunto perfecto. En este caso, la pieza situada sobre el inodoro introduce color, ritmo y un lenguaje más artístico. La obra es de Carol Welsch en un proyecto de Ritual Lifestyle con estilismo de Mar Gausachs.
© Phelipe Eizaguirre IrujoDos obras mejor que una
Colgar una pareja de láminas o piezas gráficas permite crear una composición más elaborada. Aquí, los marcos de madera clara suavizan la pared revestida en gris y conectan con los tonos naturales presentes en el resto del baño.
Repetir formato y enmarcado da sensación de orden. Es una fórmula sencilla y muy fácil de adaptar: dos piezas relacionadas entre sí pueden funcionar casi como una única obra de mayor tamaño. Es un proyecto del estudio Quefalamaria con obras de Dosfer.
© Deleite DesignUna escultura puede tener su sitio junto al lavabo
Las esculturas no tienen por qué reservarse a una consola del salón o una librería. En este baño, un busto antiguo romano se instala sobre la encimera en la zona del lavabo. Su presencia clásica aporta volumen y textura, sin romper la gama cromática. Proyecto de Deleite Design.
© CARLA CAPDEVILACuando todo el baño se convierte en un lienzo
En este proyecto del estudio Vílchez Uriarte el arte no se cuelga de la pared: se apodera de ella. Es otro recurso para llevar arte, en este caso, a través de un revestimiento mural o papel llamativo tratado en un efecto total look. Este combina dibujos de aves sobre un fondo oscuro muy envolvente (de Gancedo). Es una manera especialmente potente de introducir una dimensión artística en el baño.
© Lupe Clemente FotografiaUna escultura contemporánea como golpe de color
En este otro baño proyectado por Julio Palacios, a la madera se le suman las notas de color del suelo y el azul profundo del revestimiento de la pared. En el lavabo, aparece una escultura roja, de estructura geométrica y apariencia ligera, de Benam (en exclusiva para Helarea). Aquí, el contraste cromático es clave.
© Jordi CanosaArte para un baño sofisticado
En este proyecto de Luzio Studio, una obra de Ed Fairburn preside una pared oscura y adquiere un protagonismo absoluto. El artista es conocido por integrar retratos en cartografías y mapas, una combinación que aporta riqueza gráfica y hace que la pieza invite a detenerse en los detalles. En este proyecto, el fondo oscuro de la pared del baño funciona casi como el de una sala de exposiciones, mientras que el marco dorado ayuda a destacar la obra.
© Lupe Clemente FotografíaArte abstracto para acompañar una arquitectura serena
El estilo abstracto funciona especialmente bien en baños de líneas depuradas porque permite introducir color, textura y composición sin imponer una tendencia concreta. En este espacio, proyectado por Punto M Estudio, la obra de Línea Lateral combina formas geométricas y tonos cálidos que dialogan con la madera y suavizan el acabado pétreo de los revestimientos.
© ddduarteRelieve y monocromía
En este baño, un obra en tono terracota se convierte en el foco decorativo, situada en una pared sobre un mueble auxiliar. Se trata de un trabajo de la artista Alejandra Duarte (ddduarte), perteneciente a la colección R E L I E F, que apuesta por composiciones monocromáticas y juego de relieves y texturas en obras inspiradas en la técnica del collage.
© Jordi CanosaEl arte también puede apoyarse, no solo colgarse
Una forma más relajada de incorporar arte al baño consiste en apoyar una lámina en lugar de colgarla. En este proyecto de Pia Capdevila –con estilismo de Mar Gausachs–, la pieza se coloca sobre una balda de madera en una zona de tocador. Se trata de una obra de Valeria Sidáñez.




