Cómo dejar la casa lista antes de irte de vacaciones: 10 cosas que conviene hacer para tener todo bajo control


Dejar la casa cerrada varios días exige algo más que bajar persianas y apagar luces. Una buena revisión antes de viajar ayuda a ahorrar energía, proteger la vivienda, evitar malos olores y conservar mejor todo aquello que se queda dentro.


Salón-comedor, diseño de Estudio Trece© ROCIOAGUADOPHOTOGRAPHY
3 de julio de 2026 a las 7:05 CEST

Irse de vacaciones empieza mucho antes de cerrar la maleta. También hay que preparar la casa: ordenar lo imprescindible, revisar la nevera, vaciar la basura, cuidar las plantas, apagar lo que no se necesita y dejarlo todo pensado para que la vuelta no sea un pequeño caos. 

No se trata de hacer una limpieza general, sino de aplicar unos gestos sencillos que ayudan a ahorrar energía, evitar malos olores, ganar seguridad y volver a un hogar más agradable. Sobre estas líneas, un proyecto de Estudio Trece. 

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Cocina con electrodomésticos de la marca SMEG© SMEG

Empieza por la nevera: menos comida y más sentido común

La nevera es uno de los puntos clave antes de irse de vacaciones. Lo ideal es revisar con antelación qué alimentos perecederos quedan, consumirlos, congelarlos si procede o descartarlos si no van a aguantar hasta la vuelta. Conviene prestar especial atención a lácteos abiertos, embutidos, frutas muy maduras, verduras lavadas, sobras y productos con fecha de caducidad próxima. 

Si el viaje va a ser largo y la nevera queda prácticamente vacía, puede compensar desenchufarla, limpiarla y dejar la puerta entreabierta para evitar humedad y malos olores. Si se mantiene encendida, mejor dejarla ordenada, con pocos productos y sin envases abiertos que puedan estropearse. Cocina con electrodomésticos de la marca SMEG: encimera de cocción de la colección Isola, nacida de la visión de Stefano Boeri Interiors.

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Cubo de Brabantia en el nuevo tono Lilac Pink© studio aandacht

Basura, reciclaje y cubos: lo último que debe salir de casa

Puede parecer obvio, pero la basura es uno de esos detalles que más se agradece haber resuelto antes de viajar. Hay que sacar la bolsa orgánica, vaciar los cubos de baños y dormitorios, tirar los envases que puedan contener restos y revisar también bolsas de reciclaje si llevan comida, latas o botellas sin aclarar. 

En verano, cualquier residuo puede generar olor en pocos días, sobre todo en cocinas cerradas y con calor. Un buen gesto es limpiar el cubo con agua y jabón, secarlo bien y dejarlo vacío, incluso con una bolsa limpia ya colocada para la vuelta. En la imagen, cubo de Brabantia en el tono Lilac Pink.

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Rincón del salón con varios jarrones con plantas© ROCIOA GUADO PHOTOGRAPHY

Plantas: agrúpalas y protégelas del calor directo

Las plantas necesitan una pequeña planificación, especialmente si la casa va a permanecer cerrada varios días. Antes de salir, conviene retirar hojas secas, regar según las necesidades de cada especie y agruparlas en una zona luminosa pero sin sol directo, para reducir la evaporación. 

Si la ausencia es corta, puede bastar con un buen riego previo; si es más larga, mejor recurrir a sistemas de autorriego, conos cerámicos, depósitos o pedir a alguien de confianza que pase por casa. También ayuda separar las macetas de ventanas muy expuestas y evitar dejarlas sobre platos con demasiada agua, porque puede pudrir raíces. Este rincón pertenece a un proyecto de Estudio Trece.

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Salón con textiles naturales. Cortina de Arteo Home© Arteo Home

Textiles limpios, secos y bien aireados

Toallas húmedas, paños usados, sábanas sin ventilar o ropa dentro de la lavadora pueden arruinar la sensación de volver a casa. Antes de viajar, revisa baños, cocina y dormitorio: deja las toallas secas, cambia los paños, vacía el cesto de la ropa sucia si hay prendas húmedas y no dejes ninguna colada encerrada en la lavadora.

Si quieres que la vuelta sea más agradable, deja la cama hecha con sábanas limpias o, al menos, el dormitorio ordenado y ventilado. Es un detalle sencillo, pero cambia mucho la percepción al regresar. Cortina de la firma de textiles Arteo Home.

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Salón de un proyecto de Alberto Torres Interiorismo© Amador Toril

Electrodomésticos: desenchufa lo que no tiene que quedarse funcionando

Televisión, ordenador, microondas, cafetera, tostadora, robots de cocina, cargadores, regletas o pequeños aparatos pueden quedar desconectados si no van a usarse. Además de reducir el consumo en espera, se evita que permanezcan enchufados sin necesidad durante días. No todos los electrodomésticos deben apagarse: la nevera y el congelador solo si están vacíos o si se ha planificado previamente. 

También conviene revisar aparatos de calor, como planchas, secadores, rizadores o centros de planchado, y asegurarse de que quedan desenchufados. Antes de salir, una vuelta rápida por la casa con esta lista mental evita muchos despistes. Este salón pertenece a un proyecto de Alberto Torres Interiorismo con estilismo Beatriz Sanchez.

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Cocina con isla. Proyecto de NK Architects con material HIMACS.© Alex Tselekidis/Emerald Living/NK Architects

Agua y gas: dos revisiones que dan mucha tranquilidad

Antes de cerrar la puerta, conviene comprobar grifos, cisternas, lavadora, lavavajillas y cualquier punto de agua. Si vas a estar varios días fuera, cerrar la llave de paso puede evitar problemas mayores en caso de fugas o averías. Lo mismo ocurre con el gas si la vivienda cuenta con instalación de gas y no va a quedar ningún aparato que lo necesite. 

También es buena idea no dejar lavadora ni lavavajillas programados justo antes de salir, por si hubiera una fuga mientras la casa está vacía. Cocina de un proyecto de NK Architects con material HIMACS.

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Proyecto de SPACIOS Construcción, constructora especializada en obra nueva© SPACIOS Construcción

Ventanas, persianas y ventilación

La casa debe quedar segura, pero también conviene pensar cómo se comportará durante los días de ausencia. Antes de salir, ventila bien para renovar el aire y reducir olores acumulados. Después, cierra correctamente ventanas, balcones, terrazas y accesos secundarios. 

En cuanto a las persianas, no siempre interesa dejarlas completamente bajadas, porque puede dar sensación de casa vacía durante muchos días. Una posición intermedia, cuando sea posible y seguro, ayuda a proteger del sol sin oscurecer por completo. Si hay alguien de confianza que pueda pasar, mover persianas o revisar el correo suma naturalidad. En la imagen, proyecto de SPACIOS Construcción, constructora especializada en obra nueva.

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Rincón de casa de verano© maria algara photography

Seguridad: que la casa no anuncie que está vacía

Preparar la casa para las vacaciones también implica discreción. Comprueba cerraduras, cierra siempre con llave y revisa patios, garajes, trasteros y terrazas. No dejes llaves escondidas en felpudos, macetas o zonas previsibles. Si tienes alarma, cámaras o sensores, comprueba que funcionan antes de marcharte. 

También conviene evitar señales de ausencia: buzón lleno, felpudo movido durante días, persianas siempre iguales o publicaciones en redes sociales en tiempo real. La seguridad no depende de un único gesto, sino de sumar pequeñas medidas que hagan la vivienda menos vulnerable. Proyecto con lámparas de la firma Let's Pause.

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Salón de una de las estancias de Cando Living en La Moraleja© Cando Living

Consumo eléctrico: apaga lo innecesario, pero con criterio

Irse de vacaciones es un buen momento para reducir consumos invisibles. Apagar regletas, desenchufar cargadores y desconectar aparatos en espera ayuda a evitar gasto innecesario. Hay que tener en cuenta dispositivos que sí deben seguir activos: alarma, router si alimenta sistemas de seguridad, domótica o riego automático. La clave está en apagar lo prescindible sin comprometer lo que protege la casa.

En la imagen, apartamento de Cando Living, ubicado en La Moraleja, con interiorismo de Gunni & Trentino y Torn de la Creu.

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Salón-comedor, proyecto de Sincro con muebles de Tegar© Stella Rotger

El gesto final: dejar la vuelta preparada

Una casa lista para vacaciones también debería pensar en el regreso. Deja una encimera despejada, el fregadero limpio, los baños recogidos y una pequeña compra no perecedera si te resulta útil: café, infusiones, pasta, arroz o conservas. Si vuelves tarde, agradecerás encontrar la cama hecha, una toalla limpia y la casa sin bolsas, platos ni ropa pendiente. 

No hace falta dejarlo todo perfecto, pero sí evitar que la vuelta empiece con tareas acumuladas. Al final, preparar la casa antes de viajar no solo sirve para irse tranquila: también hace que volver apetezca un poco más. Proyecto de Sincro con muebles de Tegar.