¿Alguna vez te has preguntado si puedes llevar tus plantas de interior al exterior cuando empieza el buen tiempo? La respuesta es sí y, además, tus plantas lo agradecerán. El cambio de ambiente les aporta luz natural más intensa, mejor circulación de aire y temperaturas más estables. Este traslado es muy beneficioso para ellas, especialmente en meses como julio y agosto, cuando el calor interior puede ser excesivo.
Al sacarlas, refuerzas su crecimiento y previenes problemas comunes como el amarillamiento de hojas o el debilitamiento general. Además, disfrutas de un espacio más verde y vital en tu terraza, balcón o jardín. ¡Es una decisión sencilla con resultados visibles!
© AdobeStockPrecauciones esenciales antes de sacar tus plantas al exterior
Cuando llevas tus plantas de interior al exterior, necesitan unos cuidados determinados. Una de las precauciones más importantes es evitar el sol directo, especialmente en horas de máximo calor (entre 12:00 y 16:00 horas). Por eso hay que colocarlas en zonas con sombra parcial o donde reciba una luz filtrada, como bajo árboles, toldos o pérgolas.
Otra cuestión importante es que el riego debe ser más frecuente, pero sin encharcar. Fíjate en la tierra: si está seca, es señal de que necesitan agua. También debes tener cuidado con la aparición de insectos, que pueden aparecer con mayor facilidad al estar en el exterior.
Y, cuando las noches empiecen a bajar de 12–15 °C (generalmente en septiembre u octubre), vuelve a meterlas dentro.
© Lukman Riyadi - stock.adobe.comSansevieria: la planta resistente que aguantará el verano exterior
La sansevieria, también conocida como lengua de suegra, es ideal para sacar al exterior en verano. ¿Por qué? Porque tolera bien el calor y no necesita mucho cuidado. En el exterior, hay que colocarla en una zona de sombra parcial, lo que evitará que sus hojas se sequen y sus hojas mantendrán su color verde intenso.
Cuando la tengas en el exterior, riégala cuando la tierra esté casi seca. El calor veraniego evapora el agua más rápido, así que vigila la superficie: si está seca, aporta agua. Y ten cuidado de no encharcarla, esta planta no tolera el exceso de humedad. Mejor poco riego y solo cuando es necesario. Y si hay lluvia, no riegues: la humedad natural ya le aporta lo necesario.
© satoru - stock.adobe.comEspatifilo: flores blancas que brillan con luz suave
El espatifilo, o lirio de la paz, es una de las plantas que mejor se adaptará a ese cambio al exterior. Sus flores blancas destacan especialmente en zonas con luz tamizada, pero sin sol directo. Además, al estar en el exterior, florecerá más y sus hojas se mantendrán brillantes y sanas.
No la encharques de agua, porque sus hojas se pondrán amarillas, pero riégala cuando la tierra empiece a secarse y trata de mantener el sustrato siempre ligeramente húmedo.
© AdobeStockBegonia semperflorens: floración que se adapta al exterior
La begonia semperflorens es perfecta para quienes buscan plantas de interior con floración continua. Sus flores pequeñas y abundantes aparecen todo el año, en tonos blancos, rosados o rojos. Y, cuando empieza el calor, puedes llevarla al exterior, siempre y cuando evites el calor intenso. Y es que aguanta bien hasta 24 °C, pero no más.
Tampoco tolera el exceso de humedad, así que vigila la tierra. Si las hojas se vuelven marrones, puede ser por falta de agua o exceso de calor.
© AdobeStockAglaonema: colores brillantes que necesitan protección
El aglaonema es una planta de hojas de colores vibrantes: rojo, rosa, verde y blanco. Para que mantenga estos tonos, necesita luz, pero sin sol directo. En el exterior, coloca la planta bajo toldos o en zonas con sombra. Aguanta entre 18 y 24 °C, ideal para verano.
Riega cuando la tierra empiece a secarse, pero manténla húmeda sin encharcar. El calor veraniego evapora el agua más rápido, así que vigila con frecuencia. No le gusta el agua en exceso. Y, si sus hojas se ponen pálidas, puede ser por falta de luz, así que cámbiala a una ubicación más soleada.
© Fuang - stock.adobe.comCroton: follaje anaranjado que disfruta del calor
El crotón, también llamado Codiaeum, tiene hojas con tonos anaranjados, rojos y verdes. Es una de las plantas que mejor aguantan el calor veraniego. En el exterior, tolera hasta 35 °C, pero necesita sombra parcial. El sol directo puede quemar sus hojas brillantes.
Riégalo sin encharcar: la tierra debe estar húmeda, no mojada. Fíjate bien si las hojas se ponen negras, ya que probablemente es que te estés pasando con el agua.
© JakaSuryanta - stock.adobe.comDrácena: follaje emplumado con estilo tropical
La drácena, o Dracaena marginata, se caracteriza por un follaje fino y elegante, que aporta un aire tropical a cualquier rincón de tu jardín. En el exterior, aguanta entre 18 y 35 °C, ideal para verano. Ponla en una zona de sombra parcial, ya sea bajo un área de árboles o bajo la cubierta del porche, evitando siempre el sol directo.
Necesita riegos frecuentes, pero sin pasarte, porque no le gusta el exceso de humedad. Si las hojas se ponen marrones en los bordes, puede ser por falta de agua o calor excesivo.
© AdobeStockDieffenbachia: hojas extraordinarias que requieren cuidado
La dieffenbachia tiene hojas grandes con manchas blancas o de color crema, muy decorativas. En el exterior, necesita sombra parcial y protección del sol directo. Aguanta hasta 27 °C, ideal para meses cálidos.
Cuando la saques al exterior, riégala con regularidad sin saturar la tierra. Con el calor, el agua se evapora más rápido, así que lo más aconsejable es que la revises cada dos días. Y mantén la tierra húmeda, pero nunca encharcada. Si las hojas se vuelven amarillas, es señal de exceso: reduce el riego.
© Woliul Hasan / UnsplashPoto: la planta fácil que crece rápido en exterior
Ideal para principiantes, el poto (Epipremnum aureum) es una de las plantas más sencillas. Bajo toldos o pérgolas, se desarrolla con rapidez gracias a la luz indirecta y sombra parcial. El calor le viene bien, aunque el sol directo lo perjudica.
En el exterior, riégala cuando la superficie de la tierra empiece a secarse. Con el calor veraniego, necesitas dar agua con más frecuencia que en casa. No es exigente: se adapta sin problemas a distintos ambientes. Si ves hojas amarillas, quizás estés dando demasiada agua.
© GreenThumbShots - stock.adobe.comZamioculca: resistente y de poco mantenimiento
Entre las plantas más resistentes, la Zamioculca destaca por su facilidad de cuidado. Fuera de casa, tolera el calor sin problemas y no necesita muchas atenciones. Ponla en una zona de sombra parcial, ya que el sol directo es bastante perjudicial. En el exterior, riega solo cuando la tierra esté totalmente seca, como en el interior. Si sus hojas se ponen marrones, es que te has pasado con el agua, así que modera los riegos.




