En Madrid hay pisos que no necesitan estridencias para hacerse notar. Este, situado en la calle Ayala, pertenece a esa categoría de casas con presencia serena, donde la arquitectura original sigue teniendo mucho que decir. El estudio PlazArq ha llevado a cabo aquí una reforma integral de 150 m² con una idea clara: reorganizar por completo la vivienda, actualizar instalaciones y materiales, y optimizar el espacio sin borrar la esencia de este tipo de pisos clásicos.
El resultado es una casa elegante, equilibrada y muy luminosa, con una zona social conectada, cuatro dormitorios en suite, cinco baños, un aseo, lavandería y zona de servicio, en la que conviven molduras restauradas, radiadores recuperados, carpinterías de aire contemporáneo y una selección decorativa que mira al clasicismo desde una sensibilidad actual.
© OCTAVIAN CRACIUNUn salón clásico y luminoso que recupera la nobleza del piso original
El salón de este piso original de 1930 resume muy bien el espíritu de la vivienda: elegante, luminoso y con una base clásica muy cuidada. Las molduras originales del techo, restauradas a mano por un escayolista, refuerzan el carácter señorial del espacio. La tarima semimaciza de roble aporta calidez, mientras la mesa de centro en madera noble termina de dar peso y presencia a la zona de estar.
La reforma ha sido llevada a cabo por el estudio de construcción, arquitectura y diseño de interiores PlazArq (www.plazarq.com), con Paloma y Rocío Plaza al frente. Ellas mismas nos explican que aquí se ha realizado "una reforma integral, con nueva distribución completa de los espacios y cambio de todas las instalaciones. Lo que buscábamos era optimizar al maximo el espacio y darle un toque actual con los materiales pero sin perder la esencia de este tipo de viviendas".
© OCTAVIAN CRACIUNPiezas con carácter para una decoración clásica sin rigidez
En este rincón del salón, se ha combinado una base clásica con una puesta en escena mucho más ligera. El sofá de Atemporal, en un tono neutro, convive con piezas de madera y detalles decorativos que aportan textura y calidez. La mezcla de antigüedades y guiños más actuales demuestra que la elegancia también puede ser relajada. En cuanto al mobiliario, tanto la butaca como la mesa de centro, lámpara y alfombra son de @almareantik en colaboración con PlazArq.
© OCTAVIAN CRACIUNRadiadores originales y materiales cálidos que respetan el pasado
Uno de los aciertos de la reforma ha sido recuperar los radiadores originales de la época, que se han limpiado y pintado para integrarlos de nuevo en la vivienda. En esta imagen se aprecia además la calidez del suelo de roble y la suavidad de la paleta cromática. Todo contribuye a reforzar esa sensación de casa clásica, serena y muy luminosa.
© OCTAVIAN CRACIUNLa cerrajería negra redefine la circulación y enmarca el salón
La nueva distribución se apoya en puertas de cristal con perfilería lacada en negro que conectan salón y recibidor, y también salón y cocina. Con ellas, la vivienda gana circulación, amplitud visual y una lectura más actual. Es un recurso muy eficaz para separar espacios sin perder luz ni continuidad. Las mesas de vidrio y toda la decoración es de PlazArq.
© OCTAVIAN CRACIUNLos detalles decorativos completan una casa clásica con mirada actual
Esta composición en detalle resume bien la filosofía del proyecto: respetar la esencia y actualizar con criterio. La lámpara, la mesa auxiliar y la obra de pared construyen una escena serena y elegante, acompañada además por el radiador original recuperado. Son pequeños gestos que refuerzan el carácter acogedor y atemporal de la casa.
© OCTAVIAN CRACIUNUn comedor sobrio y refinado donde manda la proporción
El comedor mantiene la misma elegancia contenida que define el resto de la casa. La mesa de madera noble, las sillas de aire clásico y la consola lateral componen un ambiente equilibrado y muy sereno con ese equilibrio del clásico comedido. El gran espejo apoyado en la consola ayuda a multiplicar la luz y a reforzar la sensación de amplitud. La mesa de comedor es de @almareantik en colaboración con PlazArq.
© OCTAVIAN CRACIUNAntigüedades y piezas decorativas bien elegidas elevan el conjunto
En esta vista del comedor se aprecia el trabajo decorativo del proyecto, basado en sumar sin recargar. Los objetos de vidrio, las flores y la pintura crean una atmósfera delicada y muy medida. La madera del mobiliario aporta autenticidad y refuerza ese clasicismo suave que venimos mencionando.
© OCTAVIAN CRACIUNLa transición entre estancias se resuelve con naturalidad
La reforma integral también ha servido para ordenar mejor los recorridos de la casa. El suelo continuo de roble semimacizo unifica las estancias y favorece una transición más fluida entre comedor y zonas de paso. La pieza curva oscura que decora aquí un rincón introduce un contrapunto con carácter dentro de un conjunto muy equilibrado.
© OCTAVIAN CRACIUNUna cocina actual que no rompe con el resto de la casa
La cocina adopta un lenguaje más contemporáneo, pero sin perder el hilo estético del proyecto. El mobiliario oscuro dialoga con la encimera y el frente de Xtone de Porcelanosa, aportando contraste y sofisticación. La isla central con taburetes organiza el espacio, mientras las molduras originales del techo mantienen el vínculo con el pasado de la vivienda.
© OCTAVIAN CRACIUNMateriales nobles y contraste cromático en una cocina muy cuidada
En el frente de trabajo se aprecia especialmente el peso de los materiales. El porcelánico de gran formato, con dibujo marmoleado, viste pared y encimera con una presencia muy elegante. El mobiliario oscuro y los tiradores metálicos completan una cocina sobria, funcional y perfectamente integrada en el conjunto de la casa.
© OCTAVIAN CRACIUNLa misma carpintería acristalada conecta cocina, salón y recibidor
En esta imagen se ven las puertas de cerrajería lacada en negro, idénticas en diseño a las que veíamos en el salón. Su diseño se usa como hilo conductor también en la estética de la reforma. Conectan la cocina con el resto de la vivienda y ayudan a organizar los espacios sin restar luminosidad. Su presencia introduce un contraste contemporáneo muy bien medido dentro de una arquitectura clásica.
El rincón se aprovecha en la cocina para crear un rincón donde se ubica el frigorífico y un mueble desayunador, una propuesta que aligera el frente principal del mobiliario.


